Lago de Meirama. Vista periférica.
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La Xunta aprueba un proyecto de almacenamiento energético en el municipio de Cerceda (A Coruña)
La iniciativa no generará efectos adversos significativos sobre el entorno, siempre que se cumplan los condicionantes establecidos
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La Xunta de Galicia ha emitido una evaluación ambiental favorable para la instalación de un sistema de almacenamiento de energía en el municipio coruñés de Cerceda, un proyecto que incluye también las infraestructuras necesarias para la evacuación de la electricidad y su conexión a la red.
Según recoge el informe de impacto ambiental elaborado por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, la iniciativa no generará efectos adversos significativos sobre el entorno, siempre que se cumplan los condicionantes establecidos tanto en la documentación técnica como en la propia resolución autonómica.
El análisis se ha realizado a través del procedimiento de evaluación ambiental simplificada, durante el cual el proyecto fue sometido a información pública sin que se presentasen alegaciones. Además, se consultó a una docena de organismos, cuyas aportaciones han servido para fijar una serie de requisitos adicionales que deberán cumplirse en el desarrollo de la iniciativa.
Requisitos establecidos
Entre las condiciones establecidas figuran medidas relacionadas con la protección de la atmósfera, la población, la fauna y la vegetación, así como la gestión de residuos o la integración de las infraestructuras en el entorno.
El proyecto, promovido por la empresa Gobela GE SLU, se desarrollará en una parcela de algo más de 6.600 metros cuadrados, de los cuales alrededor de 1.800 estarán destinados directamente a la instalación de almacenamiento energético.
La actuación contempla la construcción de un sistema BESS (almacenamiento en baterías) con una potencia total de 4 megavatios y una capacidad de 16,2 megavatios hora, diseñado para mejorar la gestión de un sistema eléctrico cada vez más basado en energías renovables.
La infraestructura se completará con inversores, un transformador y los elementos necesarios para su conexión a la red de distribución, que se realizará a través de la subestación de Meirama. Para ello, se ejecutará una línea subterránea de unos 535 metros de longitud.
Pese al visto bueno ambiental, la resolución no exime al promotor de obtener el resto de autorizaciones, licencias y permisos necesarios antes de la puesta en marcha del proyecto, que será publicado próximamente en el Diario Oficial de Galicia.