Mujeres en Irán.
Los que ahora se 'preocupan' por Irán está traicionando a su pueblo
Ahora que Israel y EEUU atacan Irán, muchos se muestran súbitamente preocupados por la violencia, pero no abrieron la boca para condenar la represión asesina más reciente de los ayatolás.
Exigiría demasiado espacio mencionarlos a todos.
Pero la lamentable lista de aquellos en los que pensé al escribir el título que encabeza estas líneas incluye a todos los que, ahora que Israel y Estados Unidos atacan al Irán de los ayatolás, se muestran súbitamente preocupados por la violencia y la guerra, por la necesidad de paz y amor entre los hombres.
Pero no abrieron la boca para condenar la represión asesina del régimen iraní cuando recientemente, en tan solo unas pocas semanas, mató a aproximadamente 32.000 ciudadanos iraníes por participar en las protestas.
No dijeron nada durante décadas, cuando el régimen teocrático colgaba a homosexuales en las plazas.
Ni cuando las mujeres eran detenidas, torturadas o incluso asesinadas por llevar mal puesto el hijab.
Ni cuando miles y miles eran detenidos y encarcelados en la temida prisión de Evin, que está repleta de presos políticos, y mucho más.
Rechazamos la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) February 28, 2026
Rechazamos igualmente las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria. No podemos permitirnos otra guerra prolongada y…
La nefasta lista incluye —por dar solo algunos ejemplos— al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a la ex vicepresidenta demócrata de Estados Unidos, Kamala Harris; a políticos y otras figuras públicas tanto de Europa como de América Latina.
Y, por supuesto, también a medios de comunicación que repiten con entusiasmo cualquier mentira propagandística de Irán, poniéndola en titulares como noticia de última hora.
No esperamos que salgan a elogiar a Israel o Estados Unidos. En un editorial es legítimo, pero en un titular informativo es otra cosa.
Entre no dar una opinión cuando su deber es informar, y casi dar a entender que lamentan que Irán esté siendo atacado, hay una diferencia abismal.
Es la misma gente que nunca condenó no solo los ataques de Irán a Israel, ya fuera de forma directa o a través de sus proxies terroristas en la región, sino tampoco el llamamiento que ha acompañado a los ayatolás desde siempre: exterminar al Estado judío y borrarlo de la faz de la Tierra.
¿Eso no inspira preocupación por la paz mundial?
Escribo estas líneas desde el refugio de mi apartamento en Israel. Desde este sábado 28 de febrero, he pasado más horas aquí que fuera de la habitación blindada.
Compartimos el espacio con parte de mi familia, incluyendo a dos de mis nietos pequeños que, afortunadamente, duermen en esta habitación y no tienen que correr a resguardarse en medio de la noche. Ya lo hacen bastante durante el día.
Y ya saben distinguir entre la alerta temprana y la alarma. La alerta suena en los móviles de la ciudadanía apenas se detecta el lanzamiento de misiles desde Irán. Esa alerta es una señal para que todos estén cerca de un refugio.
"Quien verdaderamente apoya la libertad y la paz debe estar a favor de la erradicación del régimen de los ayatolás, promotor del terrorismo y cruel represor de su ciudadanía"
Cuando uno tiene refugio en su casa, se siente otra tranquilidad.
Pero para todos aquellos que no lo tienen, esa alerta da tiempo para correr hacia el refugio más cercano. La alarma propiamente dicha suena minutos después, cuando al misil le queda algo más de un minuto para impactar.
Los israelíes saben que la enorme mayoría de los misiles es interceptada con éxito por la defensa antiaérea.
Pero también saben que esta no es infalible: hay que acatar las instrucciones del Frente de Defensa Civil y resguardarse, ya que eso salva vidas.
En esta guerra ya ha habido ejemplos concretos: una mujer muerta y más de 30 heridos el sábado por la noche en Tel Aviv, nueve muertos y más de 40 heridos en Beit Shemesh, y siete heridos en Jerusalén este domingo.
Vivir todo esto, y leer los patéticos comentarios de algunos que advierten contra la guerra sin haber tenido nunca una palabra de condena al régimen teocrático iraní, es insoportable.
Quizás suene ingenuo, pero realmente me pregunto cómo no les tiemblan las manos antes de teclear comentarios vergonzosos a todos estos preocupados por la paz mundial.
¿No sienten ni un poco de pudor al manifestarse abiertamente contra el ataque recalcando que "se deben resolver las diferencias de forma diplomática", cuando tanto se sabe sobre los engaños de Irán?
No es que la diplomacia no sea deseable, naturalmente. Es que se le dieron oportunidades diplomáticas a Irán, pero el régimen no quiso dar el brazo a torcer. Ahora llegó el momento de quitarlo de en medio.
Quien verdaderamente apoya la libertad y la paz debe estar a favor de la erradicación del régimen de los ayatolás, el principal promotor del terrorismo en la región y de la cruenta represión de su propia ciudadanía.
Ir en otra dirección es traicionar al pueblo de Irán.
*** Jana Beris es periodista.