Juanma Moreno.

Juanma Moreno.

Columnas LA CAMPANA

El PSOE todavía podía hacerlo peor… y lo ha hecho

El único motivo de melancólica satisfacción para el PSOE es que con una candidata mala y una campaña nefasta empeora su último resultado, pero conserva 28 escaños.

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Todo el que ha participado en una campaña electoral sabe que hay una norma básica: ante todo, no fastidiarla.

Pero la candidata María Jesús Montero inició la suya comunicando a los aborígenes andaluces que era la mujer más poderosa de España y venía a salvarlos, un poco como Klaatu en Ultimátum a la Tierra.

A continuación, Montse Mínguez, que tampoco estaba dispuesta a dejarse constreñir por la norma fundamental, se refirió a los votantes con un estereotipo ofensivo.

¿Podía empeorar la cosa?

Podía.

Montero se refirió a la muerte de dos guardias civiles en la lucha contra el narcotráfico como "accidentes laborales", y se pasó el resto de la campaña negando haber dicho "accidentes laborales". Cada vez que lo hacía, volvía a conjurarlos, y así demostraba que no entendía muy bien lo de los marcos mentales y los elefantes de Lakoff.

María Jesús Montero en Cártama.

María Jesús Montero en Cártama. Jorge Zapata EFE

Finalmente (ya que hablamos de elefantes) pidió ayuda en el cierre de campaña a Chaves, Griñán y Zapatero.

Pero en realidad el desastre había comenzado a fraguarse con anterioridad, al elegir candidata en el sur a la persona empleada para mimar a los nacionalistas del norte.

Es decir, que ha habido torpezas imputables a la candidata, pero otras son del equipo: parece obvio que lo del accidente laboral era una estrategia diseñada para diluir la responsabilidad gubernamental de las dos muertes en los quinientos accidentes que se producen actualmente.

Este cúmulo de desaciertos puede obedecer a tres causas.

1. La primera, que todo el equipo de Sánchez ha interiorizado su única estrategia, es decir, la chulería: cuando te pillan, saca pecho, sigue adelante y echa la culpa al PP.

2. La segunda, que un partido sometido al cesarismo de Sánchez acaba convertido en una secta.

3. La tercera, que los cien mil asesores del presidente no eran tan listos como pensaban (las entrevistas que el todopoderoso gurú Iván Redondo ha dado estos días confirman esta idea) sino que cabalgaban una ola favorable, en la que bastaba decir "machismo" o "ultraderecha" para recolectar inmediatamente votos.

Este es el único motivo de melancólica satisfacción para el PSOE: con una candidata mala y una campaña nefasta empeora su último resultado, pero conserva 28 escaños. Eso y que Juanma Moreno (él sí ha hecho una buena campaña) no alcanza la mayoría absoluta, que parecía al alcance de su mano. El motivo está en que Vox ha resistido mejor de lo previsto, y esto sin duda es lo que más satisface a Sánchez.

Tal vez la mayor sorpresa la ha protagonizado Adelante Andalucía. Su candidato hizo dos buenos debates electorales, ha propulsado a su marca en el final de la campaña, y recoge tanto el voto andalucista como el voto de extrema izquierda descontento con el gobierno. En el momento de escribir estas líneas es el partido que más ha avanzado.

Y en estas fechas en que se conmemora el 15-M, hay que decir que la nueva política de izquierda que pretendieron protagonizar Podemos y Sumar ha acabado cobijada por el partido comunista de toda la vida, con los resultados tradicionalmente reservados a él.

En todo caso, en estos momentos en que cada partido procura convencer a sus votantes de ser el ganador moral de las elecciones, conviene no perder de vista una serie de hechos elementales. El Partido Popular ha ganado de forma holgada las elecciones, y Juanma Moreno comienza su tercera legislatura. El Partido Popular gana al PSOE por cerca de 19 puntos, y el bloque de derechas aventaja también en 19 puntos al bloque de izquierdas.

La mayoría de derechas se consolida en Andalucía y esto, para los que tenemos cierta edad, no deja de asombrar. El PSOE ya no cuenta con su granero fundamental de votos.

Sin duda, está buscando otros, y tal vez es por eso que Iván Redondo dijo ayer en una televisión que hoy ha ganado la plurinacionalidad.