Decenas de migrantes intentan cruzar a España desde Marruecos, a 31 de julio de 2026. Europa Press
EL ESPAÑOL rasga con su exclusiva del informe del asalto a Ceuta el velo de la mentira en el que intenta envolverse Sánchez
El informe de la unidad de inteligencia de la Comisaría de Extranjería desvelado por este periódico dice que la invasión de Ceuta obedeció a un plan de Marruecos.
El informe de la unidad de inteligencia de la Comisaría de Extranjería a la juez Tardón que hoy desvela EL ESPAÑOL rasga de arriba abajo el velo de la mentira en el que intenta envolverse Sánchez.
Quien dice que la invasión de Ceuta obedeció a un plan premeditado de Marruecos, guiado por su gendarmería bajo la supervisión de agentes de paisano, no es Feijóo, ni Vivas, ni Abascal. Tampoco nadie de Sumar, Podemos o Bildu. Es una unidad de élite de la Policía, dependiente del ministro Marlaska.
Y lo tremendo no es que corrobore lo que para tantos y tan distintos saltaba ya a la vista, sino que el informe concluye que la crisis migratoria no fue sino una tapadera para relanzar la reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla. Y, atención, para poner de relieve la incapacidad de España de defender su frontera.
Que esto vaya a investigarse en sede judicial agrava la incapacidad de Sánchez para seguir gobernando. Por eso trata de detener la ola de solidaridad con Ceuta.
Para proteger su complicidad con Marruecos intentando convertir su famoso muro en un muro de silencio. Aún a costa de alimentar, como denuncié el domingo, la "estrategia de la tensión".