VALOR AÑADIDO | La inversión en residencias de estudiantes en España se dispara

Observatorio de la Educación

La inversión en residencias de estudiantes en España se dispara pero aún no cubren todas las camas que hacen falta

Se incrementó un 151% en 2025.

La ocupación en ella supera el 95%.

Más información: El 'proyecto maldito' de la UMA: la residencia universitaria vuelve a quedar desierta tras excluir la oferta de Urbania

Publicada
Las claves
Las claves

El número de camas en residencias de estudiantes en España ha crecido un 62% en la última década, alcanzando las 130.000, pero sigue siendo insuficiente para la demanda de 650.000 estudiantes.

La inversión en residencias de estudiantes alcanzó los 1.700 millones de euros en 2025, con un incremento del 151% respecto al año anterior y una rentabilidad estable del 4,5%.

La ocupación en residencias de nueva generación supera el 95% durante el curso, y los precios oscilan entre 840 y 1.400 euros mensuales, lo que dificulta el acceso a muchos estudiantes.

La alta demanda de habitaciones universitarias ha provocado que muchas familias paguen durante meses de verano para asegurar una plaza, y el fenómeno de 'estudiantización' está presionando los precios del alquiler en varias ciudades.

En los últimos diez años, el número de camas en residencias de estudiantes se ha incrementado en un 62%. En estos momentos hay unas 130.000 a lo largo del territorio nacional. Y, sin embargo, siguen siendo insuficientes en relación a la actual demanda para este servicio.

Según el portal inmobiliario Savills, la demanda potencial de alojamiento universitario en España se aproxima ya a 650.000 estudiantes. Unos universitarios que buscan en residencias y colegios mayores soluciones ante la imposibilidad de encontrar habitación en un mercado inmobiliario muy tensionado.

Sólo el año pasado se abrieron unas 7.700 nuevas plazas en este tipo de alojamientos según un informe del Observatorio Sectorial de DBK. El mismo señala que de cara al final del bienio 2026-2027 nuestro país contará con 139.500 camas en residencias.

Además, la inversión en estos alojamientos también ha repuntado con fuerza. Según un informe de JLL, el desembolso en el mercado de PBSA (Alojamiento para estudiantes diseñado para este fin, por sus siglas en inglés) se disparó un 151% en 2025 en España.

La inversión en este sector inmobiliario alcanzó los 1.700 millones el año pasado. Y la tendencia en 2026 sigue siendo al alza.

Durante el primer semestre de este año se han transaccionado cerca de 660 millones de euros en residencias de estudiantes en España, el doble que en el mismo período de 2025.

Gran parte del atractivo inversor en este sector se justifica en la respuesta de los estudiantes y sus familias ante la ampliación de la oferta de camas en residencias y colegios mayores.

De hecho, la ocupación en las residencias de nueva generación supera el 95% durante el curso.

Además, la rentabilidad se mantiene estable en torno al 4,5%, lo que refleja la consolidación del sector como una de las principales estrategias de inversión en el mercado inmobiliario.

Sin embargo, la gran barrera de estos servicios es la económica. El coste de una habitación en estos alojamientos suele estar entre los 840 y los 1.400 euros -dependiendo de los servicios contratados-, bastante por encima de la media de las habitaciones.

El problema es que encontrar una de estas se ha vuelto misión casi imposible. Según Fotocasa, cada vez hay más personas que ven frustrado su proceso de búsqueda de habitación.

De hecho, ya son más las personas que no consiguen encontrar un cuarto que las que sí logran arrendar uno. Y esto ha presionado los procesos de búsqueda de habitación al punto al que las familias pagan los meses de verano aunque no vayan a utilizar la habitación hasta septiembre con tal de asegurarse un cuarto.

Por otro lado, los estudiantes fuera de casa han generado otro fenómeno que está sufriendo el mercado de alquiler de algunas ciudades. Es lo que se conoce como estudiantización, es decir, el proceso urbano, social y económico en el que la llegada de universitarios a un sitio transforma una ciudad.

En ciudades como Segovia, en las que el mercado del alquiler no está tan tensionado como en urbes como Madrid o Barcelona, la presencia de estudiantes con mayor capacidad económica que las familias de dicha ciudad ha presionado aún más los precios de la vivienda.