Un hombre armado camina junto a un vehículo blindado en Moca.

Un hombre armado camina junto a un vehículo blindado en Moca. Reuters

Oriente Próximo

Los hutíes toman un puerto estratégico en el mar Rojo y ponen en riesgo el tránsito por el estrecho de Bab el Mandeb

Los aliados de Irán conquistan la ciudad de Moca tras varios días de combates que marcan la ruptura de una tregua de más de cuatro años.

Más información: Los hutíes declaran un bloqueo marítimo contra Arabia Saudí y amenazan con forzar el cierre del estrecho de Bab el-Mandeb

Álvaro Escalonilla
Publicada
Actualizada
Las claves
Las claves

Los hutíes han tomado el puerto estratégico de Moca en Yemen, cercano al estrecho de Bab el Mandeb, tras romper una tregua de más de cuatro años.

Irán ha apoyado la ofensiva hutí proporcionando financiación, armas y asesoría militar, buscando aumentar su influencia en rutas clave del comercio internacional.

El control de Moca y las islas Hanish por los hutíes amenaza el tránsito marítimo y ha provocado un aumento en el precio del petróleo.

La situación genera preocupación sobre la posible intervención de Arabia Saudí y sus aliados, mientras Estados Unidos brinda apoyo de inteligencia sin participar directamente en los combates.

Los hutíes asestaron este jueves un golpe de efecto a la guerra civil de Yemen con la toma de Moca, una ciudad portuaria situada a 92 kilómetros del estrecho de Bab el Mandeb. La localidad, de enorme interés estratégico, estaba en manos de las fuerzas del teniente general Tareq Saleh, un aliado del Gobierno reconocido por la comunidad internacional que sostiene Arabia Saudí.

La orden de conquistar Moca llegó desde Irán, según la agencia Reuters. El principal aliado de los insurgentes yemeníes busca abrir un nuevo frente en la guerra contra Estados Unidos, y eso que Donald Trump vaticinó que el conflicto acabaría "de inmediato" tras las elecciones de mitad de mandato del próximo mes de noviembre porque, aseguró, los iraníes "no pueden aguantar más".

La Guardia Revolucionaria prometió a los hutíes más financiación, armas y oficiales de alto rango, aunque no necesitaron esforzarse demasiado en tareas de persuasión. En julio, los propios rebeldes declararon un "embargo marítimo" a los petroleros de Arabia Saudí y empezaron a hablar en serio sobre bloquear el estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.

Que los iraníes están implicados de lleno en la operación lo demuestra el hecho de que Abdolreza Shahlaei, un alto comandante iraní que pertenece a la Fuerza Quds, es el encargado de dirigirla, según confirmaron varias fuentes a Reuters.

Los combates en Moca, conocido en árabe como Al-Makha, marcan la ruptura de una tregua que había durado más de cuatro años. Así, los hutíes refuerzan su control sobre la costa oeste de Yemen. El terreno en disputa es una llanura estrecha y llana conocida como la Tihama, que desemboca en el mar Rojo, cuyas rutas son cruciales para las exportaciones de petróleo de Arabia Saudí.

"Ahora tienes a Irán con el control de dos de los estrechos más importantes del mundo, no sólo de la región", subrayó el analista yemení Farea al-Muslimi, investigador de Chatham House, un prestigioso think tank con sede en Londres. "Es un ejemplo muy claro de la increíble ignorancia que existía sobre las capacidades de los hutíes", remató.

"Las fuerzas armadas en la costa occidental pagaron un alto precio en forma de mártires y heridos durante los últimos días al hacer frente al ataque hutí planificado por Irán y respaldado por este", declaró el teniente general Saleh, cuyas fuerzas se reubicaron hacia el sur a lo largo de la costa del mar Rojo en dirección a Dhubab, una localidad clave situada sobre Bab el Mandeb y frente a la isla de Perim.

La caída de Moca en manos de los hutíes, que de paso tomaron también las islas Hanish, amenaza con disparar aún más los precios del petróleo. El eventual cierre de Bab el-Mandeb, o la Puerta de las Lágrimas, llamada así por sus peligrosas condiciones de navegación, sería devastador para los intereses del comercio internacional, lastrado por la situación de Ormuz.

No es necesario que los hutíes lleguen al punto de obstruir la navegación por el estrecho para estrangular el comercio internacional y golpear la línea de flotación de Arabia Saudí. De hecho, después de la caída de Moca, el precio del crudo Brent, la referencia a nivel mundial, subió a más de 105 dólares el barril, su nivel más alto en meses.

Los combates abrieron el debate sobre si Arabia Saudí activará o no el pacto de defensa de La Meca y solicitará el despliegue de tropas a sus firmantes, Pakistán y Turquía. Sin embargo, a diferencia de la gran coalición internacional que Riad articuló en 2015, el tratado es de carácter defensivo, por lo que resulta poco probable que sirva para amparar las operaciones militares en suelo yemení.

El reino wahabí puede contar con la asistencia de Washington. Según la CNN, más de un centenar de asesores militares estadounidenses permanecen desplegados en Arabia Saudí para proporcionar información de inteligencia y apoyo geoespacial de precisión a sus fuerzas en la campaña contra los hutíes. De momento, la cooperación no abarca ni la participación directa en los combates, ni el repostaje en vuelo de cazas saudíes ni el apoyo operativo sobre el terreno.