Donald Trump permanece en la Sala Azul antes de salir al balcón para dirigirse a la multitud durante el tradicional evento de Pascua en el jardín sur de la Casa Blanca.

Donald Trump permanece en la Sala Azul antes de salir al balcón para dirigirse a la multitud durante el tradicional evento de Pascua en el jardín sur de la Casa Blanca. Brendan Smialowski Reuters

Oriente Próximo

Trump afirma que no volverá a prorrogar el ultimátum para negociar mientras Irán rechaza la propuesta de alto el fuego

La República Islámica pone diez condiciones para sellar un acuerdo con Estados Unidos, entre ellas un alto el fuego definitivo y un protocolo para cruzar Ormuz, según la agencia IRNA.

Más información: Pakistán entrega a EEUU e Irán su propuesta de plan de paz: alto el fuego inmediato y acuerdo sobre Ormuz antes de 20 días

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Las claves

Donald Trump afirmó que no prorrogará el ultimátum a Irán para negociar, que vence este martes, calificando la propuesta iraní como insuficiente.

Irán rechazó la propuesta de alto el fuego mediada por Pakistán, exigiendo diez condiciones, entre ellas el levantamiento de sanciones y un protocolo para el paso seguro por el estrecho de Ormuz.

Trump defendió la postura estadounidense afirmando que la guerra busca impedir que Irán obtenga armas nucleares y presumió de estar "aniquilando" a su enemigo.

Irán insiste en que el fin del conflicto debe ser permanente y no acepta ceses temporales de las hostilidades, advirtiendo que puede continuar la guerra si es necesario.

Donald Trump aseguró este lunes que no extenderá más su ultimátum a Irán, que vence este martes. El presidente de Estados Unidos reconoció que la propuesta iraní para pausar los combates era significativa, pero insuficiente. "Han hecho una propuesta, y es una propuesta importante. Es un paso significativo. Pero no es suficiente", lamentó.

"La guerra podría terminar muy rápidamente si hacen lo que deben hacer. Tienen que cumplir con ciertas cosas. Ellos lo saben, y creo que han estado negociando de buena fe", insistió el mandatario republicano durante el tradicional evento de Pascua en la Casa Blanca.

Trump confirmó en el mismo acto que su enviado especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner, estaban participando en las negociaciones, y deslizó que su vicepresidente, JD Vance, más del gusto de sus interlocutores iraníes por su reticencia a la operación Furia Épica, "también podría estar hablando".

En otro arranque de sinceridad, Trump también confesó que, si de él dependiera, "se quedaría con el petróleo" de Irán, reservas con las que "ganaría muchísimo dinero". "Por desgracia, al pueblo estadounidense le gustaría vernos regresar a casa", añadió. "Yo también quiero hacer felices a los ciudadanos de nuestro país. Creo que la mayoría de la gente no entendería eso".

"¿Qué le dice a los estadounidenses a los que no les gusta la guerra?", le preguntó un reportero desde el jardín de la Casa Blanca. "Que son unos necios, porque la guerra consiste en una cosa: que Irán no tenga un arma nuclear", respondió Trump, que volvió a esquivar las críticas por atacar puentes, centrales eléctricas y otras infraestructuras civiles y a presumir de estar "aniquilando" a su enemigo.

"Si eso es cierto, ¿por qué Estados Unidos sigue en guerra?", apuntó otra periodista: "Es un país grande. No pueden responder. No tienen capacidad. Quiero decir, les quedan algunos misiles, les quedan algunos drones, pero en esencia no tienen capacidad", replicó el mandatario republicano.

Diez condiciones

Irán había rechazado esta misma tarde la propuesta de Pakistán para poner fin a la guerra. El plan de Islamabad, insospechado mediador de las negociaciones, contempla declarar un alto el fuego inmediato antes de negociar un acuerdo de paz más amplio. Un diálogo que podría durar entre quince y veinte días.

La República Islámica condiciona el acuerdo al cumplimiento de diez de sus exigencias, según la agencia estatal IRNA. En la lista remitida a los mediadores figuran, entre otras, la creación de un protocolo para garantizar el paso seguro de las embarcaciones por el estrecho de Ormuz y el levantamiento progresivo de las sanciones internacionales.

Los iraníes también vinculan el final del conflicto a la puesta en marcha de mecanismos de cooperación destinados a la reconstrucción económica y social de los países afectados, así como al final del resto de los conflictos en Oriente Próximo, una referencia velada a la invasión israelí de Líbano.

Pero la principal demanda, siempre según IRNA, es la declaración de "un fin permanente de la guerra en consonancia con las consideraciones de Irán, rechazando al mismo tiempo un alto el fuego". Teherán no se contenta con ceses momentáneos de las hostilidades.

"Podemos continuar la guerra mientras las autoridades políticas lo consideren oportuno", advirtió el portavoz del Ejército iraní, Mohammad Akraminia. "El enemigo sin duda lo lamentará, porque después de esta guerra necesitamos alcanzar un estado de seguridad y no presenciar otra guerra".