El presidente estadounidense Donald Trump sale de una conferencia de prensa en una cumbre de la OTAN.

El presidente estadounidense Donald Trump sale de una conferencia de prensa en una cumbre de la OTAN. Yves Herman Reuters La Haya (Países Bajos)

EEUU

Los republicanos celebrarán una convención extraordinaria en Texas ante el riesgo de desplome en las 'midterms'

La aprobación del Gobierno Trump se encuentra en un 39% por el malestar de los estadounidenses con la economía o la guerra en Irán.

Más información: Los 'halcones' republicanos y la derecha mediática amenazan a Trump por su acuerdo con Irán: "Se ha rendido, como Obama"

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

El Partido Republicano celebrará una convención nacional extraordinaria en Texas en septiembre, algo inusual fuera de años de elecciones presidenciales.

La convención se organiza en un contexto de caída de popularidad de Trump y divisiones internas en el partido, a pocos meses de las elecciones de medio mandato.

Texas podría dejar de ser un bastión republicano debido al ascenso del demócrata James Talarico y la polarización en torno al candidato republicano Ken Paxton.

Varios republicanos han mostrado su malestar con las políticas de Trump y han votado en contra de propuestas clave, reflejando fracturas internas antes de las 'midterms'.

Algo se mueve en el Partido Republicano. La formación del actual presidente de EEUU, Donald Trump, celebrará en septiembre una convención nacional extraordinaria en Dallas (Texas) de cara a las elecciones de medio mandato o midterms, según anunció este martes el propio Trump.

Algo inusual, teniendo en cuenta que los dos principales partidos de EEUU —el republicano y el demócrata— suelen organizar sus convenciones nacionales únicamente en años de elecciones presidenciales, cuando sus delegados se reúnen para nominar oficialmente a sus candidatos a la Casa Blanca.

"Nunca se había hecho antes y será un acontecimiento verdaderamente histórico", escribió Trump en una publicación en la plataforma en Truth Social, "también habrá mucho entretenimiento de primer nivel. ¡Será un MITIN como ningún otro!", apuntó.

Aunque, entre la caída de popularidad de Trump y los propios enfrentamientos de los republicanos con el presidente, parece que el partido no está para celebraciones.

La convención coincide a pocos meses de las elecciones de medio mandato que se celebrarán el próximo mes de noviembre. En ellas se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, algo que se augura que les perjudicará.

Ahora, el partido oficialista controla por pocos escaños la mayoría en el legislativo: 218 escaños en la Cámara Baja, frente a 215 de los demócratas y 53 en la Cámara Alta versus 47 demócratas y dos independientes.

Pero con los midterms, esto puede cambiar. A mitad de mandato, como su propio nombre indica, sirven como una suerte de referéndum de las políticas de un Gobierno. Y hay precedentes de que el inquilino de ese momento en la Casa Blanca acabe perjudicado.

Históricamente, el partido en el poder pierde escaños en el Congreso, especialmente si el nivel de aprobación de la Administración está por debajo del 50%.

Texas: ¿republicana o demócrata?

La elección de Texas como el lugar para celebrar la convención tampoco es nada aleatorio.

Aunque se trata de un estado que tradicionalmente ha estado vinculado al partido republicano, en las próximas elecciones esto podría cambiar gracias a un nombre: James Talarico.

Talarico es una de las figuras más populares entre el partido demócrata y ha conseguido atraer a los republicanos más moderados.

El joven —tan solo tiene 37 años— ha conseguido abrirse paso entre los candidatos más conocidos de su partido a base de un discurso antiélites y contra los multimillonarios que tiene un claro trasfondo religioso. Con ello, es un representante de lo que se conoce como "populismo cristiano".

Por su parte, los republicanos tienen a Ken Paxton, un candidato que cuenta con la aprobación de Trump pero que se encuentra rodeado de corrupción y polémicas que se sitúa en el ala más a la derecha de los republicanos. En definitiva, un candidato que no puede gustar a los republicanos más moderados.

La pregunta es clara: ¿O Paxton o Talarico? La respuesta, no tanto.

Varios medios apuntan a que será una competición reñida. Por ejemplo, en el más reciente sondeo del New York Times se observa cómo los candidatos están prácticamente igualados en intención de voto.

La aprobación de Trump cae

La posibilidad de que Texas no se tiña de rojo se hace aún más palpable si se ven los datos de aprobación al presidente Trump.

En este estado concreto, los niveles de apoyo al presidente han bajado 19 puntos, según The Economist, mientras que en todo el país su aprobación se encuentra en un 39%, según las encuestas del New York Times.

Las políticas económicas del Gobierno, los altos costes de vida, los precios de la gasolina y la impopular guerra en Irán son algunos de los factores que los estadounidenses señalan en su baja calificación al Gobierno, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Massachusetts Amherst.

No han sido pocos los republicanos que han alzado la voz para advertir de la catástrofe que esto puede suponer para el partido.

En Texas en concreto, el senador John Cornyn—derrotado en la segunda vuelta de las primarias por Ken Paxton— aseguró que "los siguientes meses iban a ser bastante accidentados" para Trump y que la división en el partido podrían llevar a los republicanos a un "desastre" en las midterms.

Malestar entre los republicanos

Y hay más como Cornyn. Los versos sueltos dentro del partido republicano, ahora se hacen eco y explican que, si Trump sigue gobernando del mismo modo, el partido lo acabará pagando.

Han sido muchas las señales de que esto está sucediendo. Varios senadores republicanos votaron en contra de algunas de las ideas de Trump, a forma de protesta.

La iniciativa de fondos de compensación, las estrictas leyes de identificación de votantes, el nombramiento como director de Inteligencia Nacional a Bill Pulte —pese a su inexperiencia— o su carísimo salón de baile, son solo algunas de las medidas a las que varios republicanos votaron "no".

Desde la Cámara de Representantes, también fueron varios lo que votaron a favor de que EEUU se retirara del conflicto en Irán, lo que desató el enfado de Trump que les tachó de "antipatrióticos".