Antony Blinken, próximo secretario de Estado de Estados Unidos.

Antony Blinken, próximo secretario de Estado de Estados Unidos. Reuters

EEUU

Antony Blinken, próximo secretario de Estado de EEUU: el hombre que hará las paces con el mundo

Multilateralista y experimentado en la gestión con Oriente Medio, obrará la reintegración en el Acuerdo de París, el acuerdo nuclear con Irán o la OMS. 

23 noviembre, 2020 06:52

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El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, nominará esta semana como secretario de Estado a Antony Blinken, un férreo defensor del multilateralismo, y a la veterana diplomática afroamericana Linda Thomas-Greenfield como embajadora ante la ONU, adelantaron este domingo varios medios.

Blinken, de 58 años y que suele usar su apodo 'Tony', es uno de los asesores más cercanos de Biden y ejerció como 'número dos' del Departamento de Estado durante los dos últimos años de la presidencia de Barack Obama, entre 2015 y 2017.

Se espera que Biden haga el anuncio el próximo martes, cuando revelará el nombre de varios miembros de su futuro Gobierno, según adelantó este domingo el que será el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Ron Klain.

La selección de Blinken no es una sorpresa: el suyo era el nombre que sonaba con más fuerza en las quinielas, junto a los de la exasesora de seguridad nacional de la Casa Blanca de Obama, Susan Rice, y el senador demócrata Chris Coons.

Blinken, que habla un francés fluido y toca la guitarra en sus ratos libres, tendrá la misión de acercar de nuevo a Estados Unidos a sus aliados y foros multilaterales de los que el país se ha distanciado bajo la actual presidencia de Donald Trump.

La misión de Blinken

Si es confirmado por el Senado, Blinken tendrá en sus manos la gestión de los planes de Biden de volver a integrar a Estados Unidos en el Acuerdo de París contra el cambio climático, el acuerdo nuclear con Irán y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Descrito por algunos como un centrista con cierta vena intervencionista, Blinken cree en la acogida de Estados Unidos a refugiados, y hace unos meses dijo que, si Biden llegaba al poder, buscaría aumentar la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador para afrontar las causas de raíz que generan la inmigración ilegal hacia el norte.

Con respecto a Europa, Blinken cree que Estados Unidos debe reconocer al viejo continente como un aliado "al que acudir como primer recurso, no como el último, a la hora de afrontar retos", dijo en una charla en julio en el centro de estudios Instituto Hudson.

El diplomático también tratará de cambiar la dinámica en la competición de Estados Unidos con China sin abandonar esa pugna, al promover iniciativas multilaterales en materia de comercio, inversiones en tecnología y derechos humanos en lugar de presionar a naciones para que elijan entre los dos países, según el diario The New York Times.

Oriente Medio

Blinken lleva casi dos décadas asesorando a Biden, primero como ayudante principal cuando el ahora presidente electo estaba en el Comité de Exteriores del Senado y después como su asesor de seguridad nacional una vez que llegó a la Vicepresidencia (2009-2017).

En ese cargo, Blinken ayudó a desarrollar la respuesta estadounidense a la inestabilidad en Oriente Medio durante la Primavera Árabe que arrancó en 2011, con resultados desiguales en Egipto, Irak, Siria y Libia, según el Times.

El diplomático, que es judío y familiar de un superviviente del Holocausto, ha reconocido que el futuro Gobierno de Biden podrá dedicar menos recursos a Oriente Medio que los de anteriores Administraciones, dado el trabajo pendiente en otras áreas.

Además, según el diario The Washington Post, Biden planea nominar como embajadora estadounidense ante la ONU a Linda Thomas-Greenfield, una exdiplomática de carrera del servicio exterior de EE.UU. que fue encargada para África en el Departamento de Estado y embajadora en Liberia durante la Presidencia de Obama.