Estilo de vida

El sencillo truco de 'La Ordenatriz' para eliminar el mal olor de las deportivas: "Es un desodorante natural"

La experta en orden y limpieza utiliza dos productos muy habituales con un resultado perfecto.

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Es uno de los problemas más recurrentes de los hogares, especialmente si hay adolescentes. Con la vuelta al cole, las deportivas se convierten en el calzado que más se usa por su comodidad... y también por la necesidad de llevarlo al hacer deporte ya sea en el colegio o el gimnasio.

Su uso frecuente hace que el mal olor se instale en su interior y se vuelva persistente. El sudor, la humedad, los restos de piel y otros residuos que quedan en el interior crean el caldo de cultivo perfecto para que aparezcan los microorganismos responsables de buena parte de ese desagradable olor.

No basta con airearlas después de usarlas, es necesario un método eficaz para solucionarlo. Tampoco podemos estar lavando las deportivas cada dos días, por el desgaste que puede sufrir el calzado y porque no todos los materiales admiten esa frecuencia. Existen en el mercado esprays específicos para esto, desinfectantes, pero hay otra manera mucho más sencilla.

Así que 'La Ordenatriz', nuevamente, viene al rescate. La experta en orden y limpieza siempre tiene trucos sencillos y eficaces y este no es una excepción. El método combina oxígeno activo líquido y bicarbonato, dos productos muy sencillos que cumplen funciones diferentes.

Paso a paso

Empezamos con el primero, muy fácil de conseguir en cualquier supermercado a un precio razonable. Lo aplicamos con una bayeta de microfibra, frotando el exterior y sobre todo, el interior de la zapatilla, donde se concentran los restos de sudor.

El oxígeno activo ayuda a limpiar la suciedad y a descomponer parte de los compuestos orgánicos responsables de los malos olores. Es decir, no se limita a perfumar la zapatilla para que huela mejor: ayuda a eliminar aquello que está provocando ese tufo que en ocasiones puede ser muy intenso.

Importante: antes de nada, comprueba siempre las indicaciones del fabricante del producto y de la deportiva, especialmente si esta es de materiales delicados o de colores que puedan alterarse.

Una vez terminada esta tarea, cogemos dos calcetines desparejados de esos que tenemos por casa y los llenamos con bicarbonato. Luego los metemos en el interior de la zapatilla y dejamos actuar 24 horas.

Los desodorantes normales ayudan pero no son la solución.

Los desodorantes normales ayudan pero no son la solución. iStock

Es mejor hacerlo así que echarlo directamente porque conseguimos que esté en contacto con el aire del interior, pero después podemos retirarlo fácilmente sin dejar el calzado lleno de polvo.

El bicarbonato, que es un básico en cualquier casa, funciona como un "desodorante natural" y absorbente de olores. Ayuda a neutralizar los compuestos ácidos responsables de parte de los malos olores y, además, contribuye a absorber la humedad que queda en el interior.

Y aquí está una de las claves: menos humedad significa menos condiciones favorables para que se genere mal olor.

Un último consejo: para evitar que el problema vuelva, lo más importante es dejar que las deportivas se sequen y se ventilen bien después de utilizarlas.