El cocido favorito de Vicky Martín Berrocal

El cocido favorito de Vicky Martín Berrocal

Estilo de vida

Vicky Martín Berrocal (52), sobre la receta de su cocido favorito: "El puchero de mi madre es gloria bendita"

La diseñadora asegura que este "puchero" consigue que todos los suyos acudan a casa de la matriarca.

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En España hay recetas que, más que "pasarse", se heredan. Pasan de madres a hijas, de abuelas a nietos, con la naturalidad de quien transmite algo más que una lista de ingredientes.

Son platos que no solo alimentan, también sostienen recuerdos. El cocido pertenece a esa categoría íntima de comidas que huelen a casa incluso antes de servirse.

Para la diseñadora Vicky Martín Berrocal (52 años), ese plato tiene nombre y apellidos: el de su madre. Lo ha repetido en numerosas ocasiones, pero recientemente volvió a subrayarlo en redes sociales.

Con una frase que resumía toda una filosofía de los de casa: "El puchero de mi madre es gloria bendita", la onubense dejaba claro cuál es su receta favorita.

El puchero es cocina de espera. No admite prisas, y quizá por eso funciona como antídoto contra el ritmo acelerado del día a día. En casa de las Berrocal, ese tiempo suspendido se traduce en reunión.

La receta como herencia

Vicky ha contado que su madre, Victoria Martín, convierte cada preparación en un acto casi ceremonial. Además de cocinar, crea el contexto para que la familia vuelva a coincidir alrededor de la mesa.

La diseñadora describe el plato casi como un imán emocional. Mientras hierve, la cocina se llena de conversaciones cruzadas, bromas y recuerdos que se repiten año tras año.

Aunque la matriarca insiste en que "todo el mundo sabe hacer un puchero", su hija defiende que cada casa guarda su secreto. En el suyo, la base es clásica: garbanzos, verduras frescas, carne variada y huesos que aportan profundidad al caldo. Pero el ingrediente decisivo no aparece en ninguna receta escrita: paciencia.

Según Vicky, su madre le enseñó que cocinar despacio es una forma de vivir despacio. Esa idea se repite como un mantra familiar. El caldo debe hacerse sin atajos, permitiendo que cada sabor encuentre su sitio. El resultado no es solo un plato contundente, sino una experiencia que obliga a detenerse.

La transmisión de esta receta tiene algo simbólico. Preparar puchero implica pensar en quienes se sentarán a la mesa horas después. Es una coreografía invisible de atención y afecto.

El cocido favorito de Vicky Martín Berrocal

En un momento en el que la gastronomía se consume también como espectáculo, estas recetas domésticas recuerdan que la cocina sigue siendo, ante todo, vínculo.

El puchero de las Berrocal no aspira a innovar ni a viralizarse. Su valor está en la repetición, en hacer lo mismo cada invierno y que siga emocionando.

Para Vicky, ese plato representa una geografía personal: la infancia, la protección y la certeza de que siempre habrá un lugar al que volver. No sorprende que lo defina como "gloria bendita"; pocas expresiones resumen mejor el poder afectivo de la cocina casera.

Quien pruebe a replicar la receta en casa quizá no consiga exactamente el mismo sabor. Falta el contexto, la historia compartida, la voz de una madre indicando cuándo está en su punto. Pero sí podrá acercarse a la esencia: cocinar para reunir.

Ingredientes

Ingredientes para un cocido

  • 1 contramuslo de pollo
  • Costilla de cerdo
  • Morcillo de ternera
  • 1 hueso de jamón
  • 1 trozo de espinazo
  • 1 hueso blanco
  • 1 chorizo
  • 1 ramita de apio
  • 2 nabos
  • 1 zanahoria
  • Calabaza cortada
  • 1 apio
  • 2 patatas grande
  • Garbanzos (déjalos en remojo la noche anterior)

Paso 1

Lava todos los ingredientes y échalos todos a la olla, excepto las patatas, la calabaza y el chorizo, todo en crudo, sin aceite.

Paso 2

A continuación, vierte los garbanzos y cúbrelos con agua.

Paso 3

Sube el fuego al máximo nivel hasta que empiece a hervir.

Paso 4

Cuando comience a producir espuma, ve retirándola con una espumadera.

Paso 5

Baja el fuego a una intensidad media y deja que cueza todo lentamente. Según Victoria, "todo en esta vida tiene que ser lento".

Paso 6

Cuando las carnes comiencen a estar tiernas, añade las patatas, la calabaza y el chorizo. La calabaza, según la madre de la diseñadora, es imprescindible para dar sabor al cocido.

Paso 7

Deja hervir todo lo que haga falta hasta que esté en su punto.

Como tip extra, sirve la pringá, por un lado, y el cocido (o puchero) por otro, como hacen en casa de las Berrocal y te adelantamos que el resultado es espectacular.