Anna Teres en un fotomontaje de El Español.
Anna Terés, cocinera: "El mejor pollo guisado no se hace con limón; ponle 2 dientes de ajo, 330 ml de cerveza negra y laurel"
La cerveza negra y el dorado previo del pollo ayudan a conseguir un guiso más intenso de sabor, lleno de matices y con una carne tierna.
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- Total: 50 min
- Comensales: 4
El pollo guisado es una de esas recetas que nunca fallan en cualquier mesa en España. Un plato sencillo y tradicional que combina una carne tierna con una salsa llena de sabor y perfecta para acompañar con unas patatas, un arroz o simplemente con un buen trozo de pan.
No existe, sin embargo, una única manera de hacerlo. Es una de esas elaboraciones cuyos pequeños trucos han pasado de generación en generación y que cada familia ha terminado adaptando. Hay quien añade vino blanco, quien utiliza limón y quien apuesta por diferentes verduras o hierbas aromáticas.
Anna Terés propone una versión con ocho jamoncitos de pollo, cebolla morada, zanahoria, apio y ajo. Su ingrediente clave son 330 ml de cerveza negra que incorpora antes del caldo y que sirven como base líquida del guiso.
Dorar el pollo antes de guisarlo
Uno de los primeros pasos es el dorado del pollo en una cazuela con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal hasta conseguir que tomen color por todos los lados. Después retira la carne, pero mantiene la misma cazuela para cocinar el sofrito de verduras.
De esta forma, la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo se preparan sobre el fondo que ha dejado el pollo durante el dorado. La cocinera mantiene las verduras a fuego medio hasta que empiezan a tomar color. Solo entonces vuelve a incorporar los jamoncitos y añade la cerveza negra.
En lugar del vino que aparece en numerosos guisos tradicionales, Anna utiliza una botella de 330 ml de cerveza negra. La deja cocinar durante cinco minutos antes de incorporar el resto del líquido.
Después añade 300 ml de caldo de pollo, una hoja de laurel y una cucharadita de pimienta negra en grano. La cazuela se tapa y el conjunto se mantiene a fuego medio durante unos 30 minutos.
Receta de pollo guisado
Ingredientes
- Jamoncitos de pollo, 8 unidades
- Cerveza negra, 330 ml
- Caldo de pollo, 300 ml
- Cebolla morada, 1 unidad
- Zanahorias, 2 unidades
- Apio, 1 rama
- Ajo, 2 dientes
- Laurel, 1 hoja
- Pimienta negra en grano, al gusto
- Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria para freír
- Sal, al gusto
- Perejil fresco, al gusto
Paso 1
Pon una cazuela al fuego con un buen chorro de aceite de oliva. Añade una pizca de sal a los jamoncitos y dóralos por todos los lados. Cuando hayan tomado color, retíralos y reserva.
Paso 2
Corta la cebolla morada en juliana, las zanahorias y el apio en rodajas y los dientes de ajo en láminas. Incorpora todo a la misma cazuela donde has dorado el pollo.
Paso 3
Añade una pizca de sal y cocina las verduras a fuego medio hasta que comiencen a ablandarse y adquieran algo de color.
Paso 4
Vuelve a colocar los jamoncitos en la cazuela y vierte los 330 ml de cerveza negra. Cocina durante 5 minutos.
Paso 5
Añade los 300 ml de caldo de pollo, la hoja de laurel y la cucharadita de pimienta negra en grano.
Paso 6
Tapa la cazuela y mantén el guiso a fuego medio durante aproximadamente 30 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocinado y las verduras tiernas.
Paso 7
Apaga el fuego y termina el plato con perejil fresco picado. Sirve los jamoncitos calientes acompañados de las verduras y la salsa del propio guiso.
Ese tiempo permite que los jamoncitos terminen de cocinarse dentro de la salsa y que las verduras queden bien hechas. El perejil fresco picado se reserva para el final y se incorpora justo antes de servir.
Una receta que mantiene una base tan sencilla como carne, verduras y caldo, pero que con ese toque de cerveza negra permite preparar un plato diferente y lleno de matices, pero sin complicar una elaboración pensada precisamente para cocinarse en una sola cazuela.