Punto de recarga de Iberdrola I bp Pulse.
Iberdrola acelera la red de puntos de recarga respondiendo al incremento de las ventas de vehículos electrificados
Coincidiendo con su Día Mundial, el sector de la movilidad consolida su transformación, uno de cada tres coches nuevos ya es eléctrico.
Más información: Seat desaparecerá como marca en 2029 por los recortes globales del Grupo Volkswagen
La transformación hacia la movilidad eléctrica se afianza a buen ritmo. Según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), las matriculaciones de estos turismos han marcado un récord histórico durante este mes de agosto, logrando por primera vez sobrepasar la barrera del 25% hasta superar el 27,7% de la cuota de mercado.
Actualmente, en España circulan cerca de 950.000 modelos eléctricos. De ellos, más de 202.000 unidades se han matriculado en los ocho primeros meses de este año, lo que representa un sólido incremento del 34,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El ritmo de matriculaciones viene respaldado por el despliegue de infraestructura pública en carretera, distribuida por toda la geografía española. En esta red nacional, operadores como Iberdrola juegan un papel más que destacado en el desarrollo de puntos de recarga.
Carga de un coche eléctrico.
La compañía dispone de 12.000 puntos de recarga operativos con su red propia y de alta potencia. Gracias a su colaboración con BP Pulse, ha conseguido sumar 2.000 nuevos puntos en los últimos doce meses y ha alcanzado más de 4.300 en los últimos dos años.
A su vez, el despliegue de las infraestructuras sigue avanzando con paso firme. Según el último Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, durante el segundo trimestre de 2026, la red de recarga pública creció un 2,9% con la instalación de 1.605 nuevos puntos que elevaron el total nacional a los 56.682 cargadores operativos.
A pesar de la alta intensidad de capital requerido para este despliegue, la multinacional energética prevé alcanzar la rentabilidad en su división de recarga antes de que finalice la década.
La viabilidad financiera se sustenta en una demanda constante de expansión, por lo que la compañía contempla superar los 4 millones de recargas este año, llegando a los 4,1 millones en 2026, frente a los 2,6 millones de 2025.
Más allá del crecimiento de negocio, el impacto medioambiental también es clave en esta expansión.
Con ella se están ahorrando unos 30 millones de litros de gasolina y se evita la emisión de alrededor de 69.300 toneladas de CO₂ en el transcurso del año.
Cargar es ahorrar
Los trayectos de larga distancia han dejado de ser una promesa. El crecimiento de las ventas de modelos electrificados junto al despliegue de infraestructuras cada vez más amplias ha facilitado que multitud de usuarios hayan podido realizar sus desplazamientos estivales con su nuevo vehículo.
Las ventas de uno de cada tres modelos adquiridos por particulares durante agosto correspondieron a este sector, alcanzando una cuota récord de ventas del 30,7%.
La ampliación en las carreteras refleja la cantidad de suministros que pueden llegar a proporcionar sus puntos.
Durante este ejercicio, Iberdrola proporcionará energía suficiente para recorrer 500 millones de kilómetros, o lo que es lo mismo, todos los vehículos eléctricos de la geografía española podrían realizar más de 500 kilómetros cada uno.
La red de movilidad de la compañía cuenta ya con más de 600.000 usuarios registrados en su aplicación, lo que significa que dos de cada tres conductores de eléctricos utilizan sus servicios.
Se estima que 350.000 usuarios realizarán una media de 12 recargas al año, equivalente a una recarga mensual por usuario en ruta.
Mientras que el abastecimiento medio habitual en la red urbana permite unos 150 kilómetros, en los puntos de alta potencia utilizados durante los viajes, la recarga asciende a entre 250 y 300 kilómetros por sesión.
A la mejora en los desplazamientos se unen las ventajas económicas. Los conductores que recargan habitualmente en sus hogares pueden reducir más del 90% de su gasto energético respecto a un vehículo de gasolina convencional.
Con las tarifas domésticas específicas, Iberdrola asegura poder recorrer 100 kilómetros por aproximadamente un euro, frente a los más de 12 euros que supondría realizarlos con combustible tradicional.
Incluso en ruta, la red pública mantiene una alta competitividad ofreciendo ahorros de más del 50% en puntos de baja potencia y superiores al 20% en cargadores rápidos.
De este modo, un viaje de 400 kilómetros saliendo con la carga doméstica completa supone una inversión de 11 euros frente a los 51 euros que exige la gasolina, una ventaja económica que continúa siendo muy notable incluso para quienes carecen de enchufe en su vivienda.