Un gato naranja.

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Con la colaboración de:

Mascotario

Los veterinarios coinciden: estos son los signos que determinan si tienes una relación tóxica con tu gato

Carlos Gutiérrez advierte que conductas aparentemente tiernas, como la búsqueda constante de atención, pueden ocultar niveles graves de estrés y ansiedad por separación.

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Angelica Rimini
Publicada

A menudo nos alegra que nuestro gato quiera pasar todo el tiempo con nosotros y nos siga a todas partes, pero según Carlos Gutiérrez, esta actitud podría esconder una dinámica muy perjudicial.

En un vídeo de YouTube, el veterinario advierte en sus declaraciones que "el problema de la dependencia de los gatos hacia los humanos puede ser muy serio".

A este fenómeno se le conoce como hiperapego, y se caracteriza por un felino que busca constantemente estar encima de su cuidador o llamar su atención, lo que inevitablemente desemboca en altos niveles de estrés para el animal y en problemas de convivencia en el hogar.

Los síntomas tóxicos

Para identificar si tu gato padece este problema, el veterinario describe una serie de signos organizados como una "especie de escalera", que van de los más leves a los más graves:

  1. Dependencia leve: Tu gato te sigue a todas partes, se sube encima de ti constantemente y no puedes sentarte sin que él esté ahí.
  2. Marcaje inapropiado: El felino comienza a marcar con orina puertas y cortinas. Según el experto, esto ocurre incluso si están castrados, y es su forma de decir: "hola estoy aquí, hazme casito".
  3. Comportamientos destructivos: A diferencia del rascado normal con el que un gato marca su territorio en un lugar fijo, el gato con hiperapego empieza a destrozar cosas por la casa o a morder tejidos de forma aleatoria cuando no estás delante.
  4. Agresividad: En el nivel más grave, el gato puede desarrollar agresividad hacia su dueño. El veterinario señala que muerden las manos o los pies para llamar la atención o "incluso para demandarte también comida", logrando su objetivo al hacerte daño.

Además de estos signos, los gatos con esta relación tóxica suelen sufrir ansiedad por separación y emiten vocalizaciones desesperadas (maullidos fuertes) cuando se quedan solos en casa, un comportamiento que los vecinos suelen percibir fácilmente.

El Rol del Cuidador

Una de las revelaciones más impactantes que aporta el veterinario, basándose en estudios del grupo de expertos en medicina felina en España (GEMFE), es que la actitud del dueño es fundamental. Según afirma, "hay determinados tipos de patrones de conductas de las personas que pueden afectar negativamente a sus gatos" y propiciar esta relación de toxicidad.

Entre las actitudes humanas que fomentan el hiperapego se encuentran:

  • Humanizar en exceso al animal, tratándolo como a una persona e incluso ignorando al veterinario durante las consultas para prestarle atención solo al gato.
  • Cancelar planes sociales o familiares por un miedo irracional a que el gato se quede desvalido o necesite algo urgentemente.
  • Ser personas muy perfeccionistas o con tendencia a sobreproteger los recursos del animal, dejándole demasiada comida incluso si solo salen a tomar un café durante cinco minutos.
  • El consumo de medicaciones psiquiátricas o ansiolíticos por parte del dueño también se ha relacionado, excepcionalmente, con el desarrollo de estas toxicidades.

Aunque estos estudios señalan que esto a veces ocurre en mujeres que viven solas, Carlos rechaza tajantemente el tópico despectivo de "la loca de los gatos". Él argumenta que este estereotipo "sirve como para estigmatizar a un grupo de población importante", como las cuidadoras de colonias o refugios, y asegura tener ese concepto totalmente desterrado de su vocabulario.

Cómo sanar la relación

Para solucionar el hiperapego, el primer paso es la autocrítica por parte del cuidador. El veterinario enfatiza que "es mucho más fácil que nosotros sabiendo lo que hacemos mal lo cambiemos a que intentemos cambiar completamente a nuestro gato sin atacar el problema".

Por esto, Carlos recomienda evitar prestarle atención ante conductas negativas: si el gato te despierta por la noche o maúlla exigiendo cosas, debes ignorarlo. Si no lo haces, "el comportamiento de tu gato va a ir a peor y al final vuestra relación va a ser insufrible".

Además, es importante no ceder a sus exigencias constantemente, para evitar convertir a los gatos en "pequeños tiranos" que condicionan completamente la vida en el hogar. También, según él, se pueden utilizar feromonas felinas para ayudar a calmar la ansiedad del entorno.

El veterinario ilustra la eficacia de cambiar las rutinas humanas con un caso real de su consulta: un gato que atacaba ferozmente los pies de sus dueños cada vez que querían acercarse a la cocina para pedirles comida. La solución pasó por "separar el hecho de darle comida de la familia". Para lograrlo, distribuyeron pequeños comederos escondidos por la casa e instalaron un comedero automático programable.

Al entender el gato que la comida ya no dependía de la interacción directa con sus dueños, "así fue descendiendo el nivel de agresividad que estaba mostrando".

Según Carlos, si crees que tu mascota está desarrollando conductas inexplicables o destructivas derivadas del hiperapego, el consejo principal es acudir a un veterinario o a un etólogo.

Sin embargo, será imprescindible hacer un "examen de conciencia" sobre cómo estás interactuando con tu gato, para que juntos podáis encontrar una forma sana en la que vuestra relación encaje.