Vista de Castillo de Locubín.
El pequeño pueblo donde se cultivan las cerezas más famosas de Andalucía: "Un entorno natural único"
Gracias a su altitud y a su clima de montaña suave, destacan por su sabor dulce, su firmeza y su maduración lenta.
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La cereza es uno de los frutos que mejor define la primavera en Andalucía. Cada año, los cerezos florecen y transforman los paisajes, mientras la cosecha se convierte en una celebración de la agricultura, la gastronomía y la vida rural.
En el corazón de la Sierra Sur de Jaén se encuentra Castillo de Locubín, un municipio que ha convertido a la cereza en uno de sus grandes símbolos. Con algo más de 6.000 habitantes, este pueblo jiennense es uno de los principales núcleos productores de cereza de Andalucía y forma parte de una comarca que concentra cerca del 80 % de la producción de este fruto en la provincia.
Gracias a su altitud, que ronda los 700-800 metros, y a su clima de montaña suave, las cerezas de Castillo de Locubín destacan por su sabor dulce, su firmeza y su maduración lenta.
Cada primavera el paisaje se transforma por completo. Miles de cerezos cubren las laderas cercanas con flores blancas. Semanas después llega la campaña de recolección, cuando agricultores y familias del municipio se dedican a recoger a mano uno de los productos estrella de la comarca.
La importancia de este cultivo se celebra cada año con la Fiesta de la Cereza, un evento gastronómico que se organiza a finales de mayo o principios de junio y que ya suma décadas de historia.
Durante varios días, el pueblo se llena de mercados artesanales, degustaciones, talleres y platos elaborados con cereza, desde mermeladas y repostería hasta licores y recetas tradicionales.
Pero Castillo de Locubín no solo vive de su producto estrella. El municipio conserva también un interesante patrimonio histórico ligado a su pasado fronterizo durante la Edad Media, cuando esta zona formaba parte de la línea entre los reinos cristianos y el reino nazarí de Granada.
Uno de los lugares más destacados del entorno es el Nacimiento del Río San Juan, un paraje natural muy visitado donde brota uno de los manantiales más importantes de la zona. Rodeado de vegetación y senderos, es un lugar ideal para pasear, hacer rutas de senderismo o disfrutar de un día de naturaleza.
En el propio casco urbano destaca el parque municipal, un espacio verde situado en el centro del pueblo que suele acoger eventos y celebraciones, entre ellas actividades de la Fiesta de la Cereza. Es un punto habitual de encuentro para vecinos y visitantes.
Para quienes buscan historia y buenas vistas, merece la pena acercarse a la Torre del Puerto, un vestigio defensivo que recuerda el pasado medieval de la localidad. Desde los alrededores también se pueden contemplar amplias panorámicas de la Sierra Sur.
Otro símbolo curioso del municipio es el Olivo milenario de la era de la zarza, un árbol monumental que refleja la importancia histórica del olivar en esta zona de Jaén.
El entorno natural es otro de los grandes atractivos del municipio. Los alrededores de Castillo de Locubín ofrecen rutas de senderismo, caminos para bicicleta de montaña y miradores desde los que contemplar los paisajes de la Sierra Sur.