Residencia universitaria Alberto Jiménez Fraud.

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Málaga ciudad

Nuevo mazazo para la UMA: queda desierto el concurso para explotar la residencia Alberto Jiménez Fraud

La única empresa que había mostrado interés, Eurest Colectividades, no presentó finalmente oferta en la fase decisiva del proceso.

Más información: Una multinacional británica, única aspirante a modernizar y explotar la residencia Alberto Jiménez Fraud de la UMA

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Las claves

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La Universidad de Málaga ha declarado desierto el concurso para modernizar y explotar la residencia Alberto Jiménez Fraud tras no presentarse ofertas definitivas.

La única empresa interesada, Eurest Colectividades (Compass Group), no formalizó su oferta en la fase final del proceso.

El proyecto contemplaba rehabilitar la residencia para aumentar su capacidad de 257 a 350 habitaciones, con una inversión mínima de 1,2 millones de euros.

El modelo planteaba una concesión privada con un canon anual mínimo de 700.000 euros y precios máximos de 350 euros mensuales por habitación individual.

La Universidad de Málaga sufre un nuevo varapalo en sus planes de futuro. A la espera de ver qué sucede con su ambiciosa apuesta por dejar en manos privadas la construcción de una gran residencia en los terrenos de ampliación, sí se puede confirmar el revés que recibe la institución en su intención de adjudicar la modernización y explotación de la histórica residencia Alberto Jiménez Fraud.

De acuerdo con los datos oficiales, la UMA ha declarado desierto este concurso después de que la única empresa que había mostrado interés, Eurest Colectividades —integrada en la multinacional británica Compass Group—, no haya llegado a presentar oferta definitiva en la fase final del proceso.

Así consta en el acta de la Mesa de Contratación celebrada el pasado 21 de mayo, en la que se certifica que “no hay ofertas presentadas” por parte de la única licitadora invitada a concurrir.

Ante esta situación, la mesa acordó elevar al órgano de contratación la propuesta formal para declarar desierto el expediente.

El revés obliga ahora a la UMA a replantear uno de los movimientos clave de su hoja de ruta residencial, diseñada para aumentar de forma significativa el número de plazas universitarias en una ciudad donde el acceso al alojamiento se ha convertido en uno de los principales problemas para estudiantes y personal académico.

Operación estratégica

La Universidad activó el concurso el pasado mes de febrero con la intención de dejar en manos de un operador privado tanto la rehabilitación del edificio como su explotación integral mediante una concesión de servicios.

La actuación contemplaba la transformación de la actual residencia Alberto Jiménez Fraud, con capacidad para 257 plazas, en un complejo modernizado con unas 350 habitaciones individuales.

El pliego imponía una inversión mínima obligatoria de 1,2 millones de euros para renovar instalaciones, aumentar el número de baños, modernizar los sistemas de climatización e iluminación y reforzar la conectividad digital mediante banda ancha y red Wi-Fi.

Además, las obras debían ejecutarse en un plazo máximo de doce meses y con la residencia en funcionamiento, sin interrumpir el servicio a los residentes.

El contrato fijaba un canon anual mínimo de 700.000 euros, además de un canon adelantado de 6 millones de euros que debía abonarse proporcionalmente durante los tres primeros años de la concesión.

A ello se sumaban tanto la inversión inicial obligatoria como la asunción completa de los servicios de alojamiento, restauración, limpieza y mantenimiento del complejo, bajo un modelo de concesión en el que la empresa adjudicataria asumía el riesgo económico de la explotación.

El pliego establecía un precio máximo de 350 euros mensuales por habitación individual, incluyendo suministros básicos dentro de parámetros de consumo responsable.