La alcaldesa de Galapagar, Carla Greciano.

La alcaldesa de Galapagar, Carla Greciano. Jesús Soler

Sociedad

Carla Greciano, la alcaldesa que ha reconvertido a militares en policías locales para ser la ciudad "más segura de España"

La alcaldesa del consistorio galapagueño aspira a que el municipio que gobierna llegue a ser "el más seguro de España".

Más información: De patrulla con Mario y Adrián, los militares reconvertidos en policías locales: "El Ejército te jubila con 45 años y 725 €"

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Las claves

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Galapagar reserva plazas en su Policía Local para militares retirados, facilitando su transición profesional tras los 45 años.

La alcaldesa Carla Greciano impulsa esta iniciativa pionera, convirtiendo a Galapagar en uno de los pocos municipios de Madrid que aplica esta opción legal.

La integración de exmilitares como policías locales se destaca por su experiencia en disciplina, manejo de armas y entrenamiento físico.

El municipio refuerza la seguridad con medidas como la patrulla Búho y un plan contra okupaciones, logrando índices de criminalidad muy bajos.

Galapagar, el municipio de 38.000 habitantes de la Sierra Norte de Madrid, aspira a convertirse en "el más seguro de la Comunidad de Madrid".

Así lo contó a Madrid Total su alcaldesa, Carla Greciano, impulsora de un plan pionero en su municipio: reservar plazas específicas para personal procedente del Ejército dentro de su Policía Local.

Una iniciativa que facilita nuevas oportunidades profesionales para los militares de la Escala de Tropa y de Marinería que deben jubilarse a los 45 años.

De hecho, la policía galapagueña ya cuenta en sus filas con dos militares: Mario y Adrián, originarios de Fuenlabrada y El Escorial, respectivamente, que tuvieron una destacada trayectoria militar en misiones en Irak y Líbano.

Tras su reciente incorporación a la Policía Local de Galapagar, la alcaldesa desvela los secretos de esta iniciativa y anima a otros municipios de la región a seguir sus pasos.

"Cuando pudimos sacar 15 plazas de policía local, quisimos captar talento de distintas áreas y la Ley de Coordinación de Policías Locales de la Comunidad de Madrid permitía reservar un 20% de las plazas para los militares de Tropa y Marinería", explica Carla Greciano.

Según cuenta, es cada administración "quien decide si se aplica esta norma o no": "Animo a otros ayuntamientos a hacerlo; es una opción que casi nadie aplica".

Además, la primera edil cuenta que introducir esta norma en su administración "no ha sido difícil". "Nosotros hemos sacado unas plazas y bases específicas para ellos, pero en el Ayuntamiento de Madrid hay una reserva dentro de las plazas totales."

"Al final, se trata de aplicar una ley y por eso la tramitación administrativa es fácil. Varios ayuntamientos nos han preguntado por esto y se han sorprendido, ya que este artículo de la ley no lo conocían", detalla la alcaldesa de Galapagar.

Por eso, Greciano anima a otros alcaldes a seguir sus pasos. "Si van a sacar cinco plazas, que es el mínimo requerido, animo a otros municipios a aplicar esta ley", apunta.

Por desgracia, en la actualidad, en toda la región tan solo el Ayuntamiento de Galapagar y el de Madrid aplican esta reserva para militares: "Es una pena, los militares hacen el mismo procedimiento que hace cualquier otro policía".

"Cuando terminan la fase de oposición, los militares también pasan seis meses en la academia, pero lo cierto es que tienen una experiencia y un bagaje enorme en materia de manejo de armas, disciplina y entrenamiento físico", cuenta Carla Greciano. Se trata de perfiles que han demostrado estas "habilidades sobradamente", por lo que su adaptación al cuerpo de policía local es "mucho más sencilla".

En palabras de la primera edil de Galapagar, los militares de la Escala de Tropa y Marinería se quedan a los 45 años "con una mano delante y otra detrás", por lo que esta iniciativa les ayuda "a alargar su vida profesional cuidando de nuestros vecinos".

"Mario y Adrián están contentos y han pasado la formación con creces. Realmente, a los vecinos les da tranquilidad saber que hay dos exmilitares patrullando el pueblo y es disuasorio para los delincuentes", apunta.

De hecho, y como la experiencia ha sido "muy positiva", la alcaldesa informa de que "cuando salga una convocatoria", tienen previsto reservar "el porcentaje de plazas para los reservistas".

La seguridad: prioritaria

Carla Greciano tiene clara una de las prioridades para el municipio que gobierna: "Que sea la localidad más segura de la Comunidad de Madrid."

"La seguridad no es una competencia municipal; es del Estado. Nos hemos cansado durante toda la legislatura de discutir con la Delegación del Gobierno, pero hemos logrado que se amplíen en tres las plazas de la Guardia Civil", explica la primera edil.

Pero apunta a que, a pesar de ese aumento, el número es "insuficiente": "La Benemérita de Galapagar y Colmenarejo también da servicio a Torrelodones y Hoyo de Manzanares; es un territorio extenso".

"En Galapagar tenemos 60 policías en la calle que, en consonancia con la Guardia Civil, cuidan de nuestros vecinos. Pero si la Benemérita no tiene manos, tienen que tirar de la Policía de Galapagar", explica.

De hecho, la orografía de Galapagar es compleja para su seguridad, ya que "el casco urbano" tiene diversas "urbanizaciones alejadas", lo que dificulta "la labor policial", ya que no todo "está concentrado en el mismo punto".

Por este motivo, desde el Ayuntamiento han impulsado una nueva "patrulla Búho": "Estarán vigilando en todas las urbanizaciones de lunes a jueves desde las 18:00 hasta las 2:00 horas de la madrugada".

Criminalidad en Galapagar

Este municipio de la sierra madrileña puede presumir de índices de criminalidad "muy bajos", pero como dice la alcaldesa, siempre existe "un miedo subjetivo" a delitos como "los robos" y, más recientemente, "las okupaciones".

"Pusimos en marcha un plan para atajar este problema y elaboramos un censo de viviendas susceptibles de ser okupadas. La respuesta de los vecinos ha sido muy buena y nos hemos enterado de muchos casos y hemos podido evitar algunas usurpaciones y hacer que algunos okupas se marchen", explica Carla Greciano.

Por otro lado, las fiestas de Galapagar, al igual que en los otros pueblos de la Sierra, son otro de los momentos en los que se produce un refuerzo de seguridad: "Estamos tranquilos, ya que los últimos años no ha pasado nada y esperemos que este año tampoco haya incidencias".

De hecho, la primera edil informa de que el municipio que gobierna está creciendo y cada año hay "500 nuevos vecinos", lo que justifica aún más "el refuerzo en materia de seguridad".

Por todo ello, concluye su entrevista con EL ESPAÑOL afirmando estar "contenta" con el despliegue de seguridad en su municipio y orgullosa "tras escuchar a los vecinos" darle "las gracias": "Todos dicen que se vive estupendamente en Galapagar".