El ministro Ángel Víctor Torres, este jueves, tras la reunión conjunta con la titular de Sanidad y el presidente canario.
Canarias impedirá al pasaje del crucero infectado desembarcar si no recibe antes cada historial médico con partes diarios
Ni el Gobierno de Clavijo ni el de Ayuso han recibido los informes que deberían estar aportando Sanidad y la OMS desde el miércoles. Madrid acogerá a los viajeros españoles para la cuarentena.
El presidente canario reprocha a Mónica García falta de transparencia y niega que el Reglamento Sanitario Internacional les obligue a acoger el crucero.
El Gobierno de Canarias no autorizará el desembarco a los pasajeros del crucero con hantavirus si no recibe antes su historial médico y partes diarios. Así lo ha confirmado este diario en fuentes oficiales del Ejecutivo de Fernando Clavijo.
Además, el consejo de administración del Puerto de Granadilla de Abona ha exigido por escrito al Ministerio de Sanidad el envío de informes individualizados de cada ocupante del MV Hondius, seriados a 72, 48, 24 y 12 horas antes de cualquier desembarco.
De hecho, el presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, nombrado por el Gobierno canario aunque orgánicamente dependa de Puertos del Estado, ya apuntaba esa decisión este miércoles, cuando avisó de que no tomaría "ninguna decisión sin ese informe preceptivo" de Sanidad Exterior y Capitanía Marítima.
"Sanidad Exterior es la responsable" de remitir esos datos clínicos, subraya Clavijo en declaraciones a EL ESPAÑOL.
El miércoles por la noche ya quedaban solo 72 horas para la llegada prevista del buque a Tenerife, y este jueves, ni el Gobierno canario ni el puerto habían recibido aún el primer parte comprometido.
"Efectivamente, tendrían que mandarnos los informes médicos de cada ocupante del barco desde 72, 48, 24 y 12 horas antes de desembarcar, y no nos los han mandado", lamenta el presidente canario, que advierte de que el operativo se diseñó con la OMS y el Ministerio sobre esa base.
El incumplimiento deja a las instituciones autonómicas "a ciegas", denuncia, ante un brote que ya suma cinco muertos, varios contagios confirmados y otros sospechosos a bordo.
'Andes', sin documento de la OMS
El último informe de situación del Ministerio de Sanidad da por hecho que el brote del crucero está causado por el virus Andes, aunque todavía se están completando las investigaciones de laboratorio y no se ha difundido una secuenciación completa del patógeno.
Según el documento, hasta el 6 de mayo se han detectado ocho casos vinculados al buque: cinco confirmados por PCR como infección por hantavirus Andes, dos sospechosos y uno probable, con cuatro personas hospitalizadas –una de ellas en estado grave en Johannesburgo y el resto estables en sus países de origen– y una mediana de edad de 69 años.
El mismo informe reconstruye el itinerario del MV Hondius y sitúa el origen más probable de la exposición en un viaje previo por zonas endémicas de Argentina, antes del embarque en Ushuaia el 1 de abril.
El crucero cruzó el Atlántico Sur con escalas en Santa Elena –donde desembarcaron 26 pasajeros– y llegó a Cabo Verde el 3 de mayo con 147 personas a bordo, entre ellas 13 pasajeros y un tripulante españoles, todos asintomáticos en la fecha del documento.
Después puso rumbo a Tenerife, donde se prevé su llegada la noche del 9 al 10 de mayo para someterse a controles de Sanidad Exterior.
Sin informes en Madrid
Los gobiernos autonómicos de las islas y el de Madrid, adonde serán derivados los 14 españoles para su cuarentena, tampoco han recibido ninguno de esos informes epidemiológicos comprometidos desde el miércoles.
La consejera madrileña de Sanidad, Fátima Matute, ha reclamado a Mónica García por escrito los partes clínicos del barco, los detalles de los protocolos de actuación y la confirmación oficial, por parte de la OMS, de que la cepa implicada es el hantavirus de los Andes, más transmisible entre humanos y con una mortalidad de en torno al 30%.
En declaraciones a este diario, Matute recuerda que también ha pedido a la ministra que aclare si la cuarentena de los 14 españoles en el hospital militar Gómez Ulla será realmente obligatoria o dependerá de la aceptación voluntaria de los afectados, como dijo la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Sanidad sostiene ahora que contará con "todos los recursos legales" para proteger la salud pública, pero los expertos recuerdan que para forzar un aislamiento individual será preciso un aval judicial caso por caso.
Pero lo cierto es que la ministra no ha vuelto a dirigirse al grupo de WhatsApp del Consejo Interterritorial desde la tarde del miércoles, según fuentes autonómicas consultadas.
A esa hora, García envió un último mensaje general y prometió mantener informados a los consejeros, pero a cierre de esta edición no había respondido a las peticiones concretas de Madrid ni de otras CCAA.
Tampoco había despejado las dudas sobre los protocolos que, según admitieron técnicos de su departamento, "aún no estaban diseñados" este jueves al mediodía.
Feijóo pide información
Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aprovechó su mitin en el Puerto de Santa María (Cádiz) para pedir información al Gobierno.
Por la tarde, en la recta final de la campaña andaluza, mostró su preocupación por cómo se está gestionando la crisis sanitaria y solicitó que las decisiones se tomen basándose en la ciencia.
Por eso, pidió conocer los nombres de los expertos que asesoran al Gobierno y, además, que los ministros responsables estén dedicados a sus funciones "a tiempo completo y no a tiempo parcial".
El presidente del PP aludió directamente a la ministra de Sanidad, a quien esta crisis le ha pillado "discutiendo quién se presenta como candidato de su partido en Madrid".
Por la mañana, Mónica García y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, mantuvieron una reunión informativa en Madrid con Fernando Clavijo.
Sánchez llama por fin
Precisamente la falta de comunicación directa entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente canario ha sido otro de los problemas en esta crisis.
Moncloa no contestó a los últimos mensajes de Clavijo, que venía reclamando una reunión directa para abordar el impacto del caso en las islas.
El miércoles, a primera hora, el presidente canario recibió de Sánchez un mensaje. Fue a las 7:15, con el compromiso de "una llamada a lo largo del día".
Pero esa llamada no se produjo hasta ayer jueves, entrada la tarde. Fuentes del Gobierno informaron de que ambos presidentes habían mantenido una conversación telefónica "en el marco de la colaboración entre instituciones y la lealtad institucional que requiere el momento".
En paralelo, se acumulan los datos epidemiológicos que, paradójicamente, conocen antes las autoridades neerlandesas que las españolas.
El Centro Médico Universitario de Leiden confirmó este jueves que trata a un pasajero evacuado del MV Hondius con diagnóstico positivo de hantavirus, elevando a dos los enfermos atendidos en Países Bajos tras el primer caso notificado por el hospital Radboudumc de Nimega.
Ambos viajaban en un avión que hizo escala en Canarias antes de aterrizar en territorio neerlandés.
En España, el Ministerio de Sanidad insiste en que el riesgo para la población general es "muy bajo" y se apoya en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005) y en la coordinación con la OMS, el ECDC y la Comisión Europea para justificar la decisión de aceptar el buque en aguas canarias.
Mónica García ha defendido que España actuó por "deber ético, moral y jurídico" al responder a la petición de la OMS y del Gobierno neerlandés, pero Clavijo rebate ese último punto y recuerda que el RSI obliga a cooperar y a intercambiar información, no a convertir necesariamente Canarias en la base de evacuación.
"No nos fiamos"
La batalla política se mezcla con la técnica.
El presidente canario ha logrado que el crucero no atraque en puerto y sólo fondee "a una distancia de seguridad" de la costa, preocupado por la posibilidad de que el reservorio del virus no sean sólo humanos, sino también roedores u otros animales a bordo.
"Efectivamente, exigimos que fondeara y no atracara por las ratas: si toca tierra, y no sabemos cuál es el vector de contagio, esos roedores podrían salir de la embarcación sin control", explica.
Clavijo admite que fue la propia naviera la que pidió inicialmente permiso de fondeo, pero recuerda que, con 12 horas de margen, podría solicitar atracar en lugar de quedarse al ancla. "Y no nos fiamos", por eso reclamó a la ministra un compromiso expreso para evitar cualquier relajación del dispositivo.
El diseño del operativo de evacuación, pactado entre Sanidad, la OMS y el Ejecutivo canario, incluye que los pasajeros y tripulantes sean evaluados por última vez a bordo, que sólo bajen a tierra cuando haya resultados de sus pruebas diagnósticas y cuando los vuelos de repatriación estén listos para despegar desde Tenerife Sur.
"Se les bajará en una embarcación con sus EPI, se les montará en un coche en puerto, directos al aeropuerto, y en una zona específica de la terminal subirán cada uno a su avión", resume Clavijo, que recalca que los servicios sanitarios canarios "no tendrán responsabilidad alguna sobre ellos", salvo en un caso crítico que no soportara el traslado aéreo.
En Madrid, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha sido el único autonómico que ha elaborado un protocolo claro para decretar cuarentenas en casos de emergencia sanitaria, como pidió la UE.
Su consejera Matute ya ha anunciado que pedirá autorización judicial si algún paciente se niega a cumplir el aislamiento.
La Comunidad de Madrid insiste en que necesita conocer el historial médico completo y los contactos de los 14 españoles que llegarán al Gómez Ulla para poder dimensionar la respuesta asistencial y las medidas de salud pública.
Por ahora, las administraciones periféricas siguen a la espera de algún informe o documentación.
El puerto reclama el "informe preceptivo" de Sanidad Exterior para autorizar el desembarco.
Canarias exige los partes individualizados que se acordaron con la OMS y Madrid aún no ha recibido la información epidemiológica básica de los suyos.
La crisis del hantavirus, que ha desatado un pulso institucional y político, con exigencia "urgente" de comparecencia de la ministra "a más tardar el lunes" por parte del PP... y de su dimisión inmediata.