El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la entrevista este jueves en TVE.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la entrevista este jueves en TVE.

Política LEY DE AMNISTÍA

Puigdemont, tras oír en TVE a Sánchez admitir el lawfare: "Dice lo que debe para que esto arranque"

El expresidente de Cataluña revisó las palabras de Sánchez y concibe que se ajustan a los términos del acuerdo firmado entre Junts y el PSOE.

1 diciembre, 2023 02:20

Carles Puigdemont otea desde Waterloo cualquier palabra del Gobierno español referida a la amnistía y a la aplicación del lawfare, recogido en el acuerdo político entre el PSOE y su partido, Junts. Este jueves, el equipo del expresidente de Cataluña revisó al dedillo las declaraciones de Pedro Sánchez en su entrevista con TVE. El veredicto: examen aprobado.

Tras escudriñar cada palabra del presidente, que defendió la proposición de ley como "buena" y "necesaria", y que a la pregunta de si ha existido 'lawfare' en España respondió "definitivamente", un miembro del equipo de Puigdemont lo relata, en conversación con este periódico: "Va diciendo lo que tiene que decir para que esto arranque".

Se refiere a la reunión que va a tener lugar este sábado en Suiza; esa mesa donde los emisarios de Sánchez negociarán con Junts acerca de un referéndum de autodeterminación y de una financiación autonómica "singular" para "solucionar las limitaciones del autogobierno y a los déficits acumulados" por Cataluña.

Por parte del PSOE, a tenor de lo contrastado por EL ESPAÑOL, asistirá seguro Santos Cerdán, que en su día cerró el acuerdo en Bruselas con Puigdemont. Fuentes independentistas también confirman a Javier Moreno en el lado del PSOE.

Moreno es jefe de la delegación de los socialistas españoles en el Parlamento Europeo, y ya se le pudo ver en la foto con la que el expresident fugado escenificó su negociación con el PSOE, bajo una enorme imagen de una urna del 1-O, en su despacho de la Eurocámara. También se da la circunstancia de que Moreno es suizo de origen, nacido en la misma Ginebra, ya que sus padres eran republicanos exiliados. 

Santos Cerdán y Carles Puigdemont, entre Javier Moreno e Iratxe García (PSOE) y Jordi Turull (Junts),  en Bruselas.

Santos Cerdán y Carles Puigdemont, entre Javier Moreno e Iratxe García (PSOE) y Jordi Turull (Junts), en Bruselas. E.E.

La alineación de Junts sí que se ha decidido: Puigdemont estará acompañado por Míriam Nogueras –portavoz en el Congreso– y Jordi Turull –secretario general del partido–.

La entrevista en TVE

Sánchez era consciente del riesgo que asumía con su entrevista y de que debía ceñirse a lo acordado. No en vano, durante la sesión de investidura, unas palabras suyas no gustaron a Junts, que se lo trasladó al PSOE durante el propio debate.

Entonces, Cerdán, tras reunirse en la Carrera de San Jerónimo con los representantes del partido de Puigdemont, lo contó rápidamente al gabinete del presidente para que le rehicieran el discurso. Y así ocurrió. Junts escuchó a Sánchez en la tribuna, dio el visto bueno a la reescritura y aportó sus siete votos al nombramiento del presidente.

A Puigdemont –explican las fuentes consultadas– no le inquietan los "cambios de opinión" de Sánchez. Es decir: no le importa cómo el presidente del Gobierno justifique la amnistía. Lo que no tolera es que exista una mínima rectificación en torno a esa amnistía.

De hecho, en Waterloo se muestran plenamente conscientes de cómo y por qué Sánchez se ha abierto a la amnistía: "Tenía razón Óscar Puente. Se están casando con nosotros de penalti. La principal razón son nuestros siete escaños".

En TVE, el presidente hizo malabarismos y reconoció que ha recorrido ese camino empujado por los resultados del 23-J, aunque luego añadió que lo hubiera hecho en el futuro igualmente, porque la medida absolutoria es "coherente" con políticas anteriores como los indultos.

"Puede hacer las piruetas que quiera, lo que no puede es retroceder", reiteran en el equipo de Puigdemont. La seguridad que exhiben en Junts resulta palmaria. Se saben con la sartén por el mango. Hasta el punto de amenazar a Sánchez con una moción de censura suscrita con el PP.

Es un remedio imposible porque Feijóo no lo aceptaría, pero le sirve a Junts para acaparar foco mediático y para recordar a Sánchez –y a la opinión pública en general– que los directores de la legislatura son ellos.

El órdago de la moción de censura esconde, además, un matiz tan importante para Junts como inquietante para el Gobierno. "Nosotros no formamos parte de esa mayoría de izquierdas contra la derecha de la que presume Sánchez. Esquerra sí, pero nosotros no. De hecho, no tenemos nada que ver con eso", reseñan desde Waterloo en conversación con este diario.

Puigdemont define su relación con Sánchez como "aritmética": "Pactamos las cosas concretas que nos convienen, pero no hay coincidencia ideológica. Si el PP no tuviera a Vox de socio, también podríamos hablar con ellos".

Este tipo de declaraciones explican la fotografía del otro día: una mesa que reunió al PNV y a Junts. Fue la manera en que estos dos partidos se desmarcaron de "la mayoría de izquierdas" de cara al público vasco y catalán. Porque no hay que olvidar que las dos organizaciones juegan el partido en Madrid, pero también en su casa, con las autonómicas a la vuelta de la esquina.

De momento, tal y como adelantó EL ESPAÑOL, existe un pacto de "silencio total" para la reunión de este sábado. Junts ha aceptado –era un ruego del PSOE– que la reunión tenga un perfil bajo. Sánchez no desea medios de comunicación ni corresponsales en la puerta. No quiere un escándalo internacional, aunque el suceso ya esté en los debates del Parlamento Europeo.

De ahí que no haya una confirmación absoluta siquiera acerca de la ciudad, aunque se presume que será Ginebra. Tampoco la hay –al menos, oficial– sobre el famoso "verificador internacional". Preguntados en Waterloo a este respecto, en el equipo de Puigdemont responden: "No será una sola persona. Participará distinta gente".

Se están divirtiendo los de Puigdemont leyendo las "especulaciones" publicadas en la prensa sobre la ristra de reuniones en el extranjero a punto de llegar. El único detalle novedoso aportado por Sánchez en TVE –y confirmado por este diario a través de Junts– es que la labor de los verificadores no será la de un mero notario. "Mediarán y ayudarán a desbloquear cuando alcancemos lugares de no retorno. Eso es así. Será gente activa", concluyen.