Pablo Echenique y Noelia Vera atienden a la prensa tras el consejo de dirección de Podemos.

Pablo Echenique y Noelia Vera atienden a la prensa tras el consejo de dirección de Podemos. Efe

Política VENTA DE ARMAS

Albán y Khashoggi: los dos crímenes que fuerzan a Podemos a pedir derechos humanos también en Venezuela

  • Exige su "respeto en todos los países" después de que el asesinato del saudí destapara el silencio del partido tras el del opositor venezolano.
  • Noelia Vera reclama al Gobierno que "cumpla la ley" y no venda armas a regímenes autoritarios.
  • Riad (1.700 millones) y Caracas (1.000) son los países que más material bélico compran a España después de Australia en la última década.

Por primera vez desde que Podemos se constituyó como partido político, el partido de Pablo Iglesias pide el respeto a los derechos humanos en Venezuela. "Pedimos su cumplimiento en todo el mundo, más allá de que la ultraderecha española haga un uso electoralista del tema", dijo Noelia Vera este lunes.

El partido morado exhibía una llamativa contradicción entre su silencio ante los desmanes de la dictadura de Nicolás Maduro y los de la monarquía saudí. Si los dirigentes de la oposición venezolana que permanecen como presos políticos en su país o han logrado escapar han sido calificados de "terroristas" y el régimen chavista de "ejemplo de democracia", Arabia Saudí sigue siendo una "teocracia asesina" en palabras del propio secretario general, Iglesias.

Todos los dirigentes del partido de los círculos guardaron silencio tras la muerte del opositor venezolano Fernando Albán el pasado 9 de octubre. El concejal del municipio de Libertador cayó de un décimo piso de un centro de detención del Servicio de Inteligencia (Sebin) de Maduro tras ser arrestado cuatro días antes, acusado de participar en una tentativa de atentado contra el mandatario venezolano. Les valió la explicación oficial de quien ocupa la Fiscalía General en Caracas -nombrado por la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente-, Tarek William Saab. Según este relato, Albán se suicidó tirándose por una ventana tras pedir ir a los baños.

Sin embargo, la ofensiva de Podemos ha sido muy dura contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que sostiene en el Parlamento, por mantener la venta de armas a Arabia Saudí a pesar de la tortura y muerte del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Riad en Estambul. El pasado miércoles en el Congreso, durante la comparecencia del presidente del Gobierno para dar cuenta de esta decisión, Iglesias se lo reprochó calificando de "vergüenza" la posición del Ejecutivo.

Pero este lunes, Noelia Vera, portavoz del Consejo de Dirección de los de Iglesias, se vio obligada a afrontar la incongruencia preguntada expresamente al respecto. "La posición de Podemos es clara en este aspecto: hay que cumplir la ley, que exige que no se vendan armas a los países que no respetan los derechos humanos", asumiendo implícitamente la más que dudosa ejecutoria democrática de Maduro.

Los de Riad y Caracas son los regímenes que más material bélico compran a España, aparte de Australia -y los socios europeos con los que se comparten programas a través de la UE-, en la última década.

"No a la venta de armas, a nadie"

Fuentes internas reconocen que, aunque no lo señale textualmente ninguno de sus dirigentes, el discurso del partido en este punto es un "equilibrio difícil", y que el sentimiento dentro de las filas moradas es el de que "no queremos que se vendan armas a nadie en el mundo" y que donde haya dudas de que se están respetando los derechos humanos, "mucho menos".

Se siguen haciendo "grandes diferencias" dentro del partido entre Venezuela y Arabia Saudí, por supuesto -"uno está sometido a un bloqueo y acoso económico y al otro se le ponen alfombras rojas en Occidente"-, pero son estos dos precisamente los países a los que el Estado español más armas ha vendido en los últimos diez años.

Según las cifras oficiales de la Secretaría de Estado de Comercio, en los últimos 10 años, Riad ha comprado material bélico por valor de casi 1.700 millones de euros y Caracas por más de 1.000 millones. Entre los dos, copan el 10% de las ventas de armamento de la industria española al exterior en este periodo.

En declaraciones a EL ESPAÑOL, la propia Noelia Vera insistió en marcar distancia entre Caracas y Riad: "No es el mismo caso", dijo. "Venezuela no está participando de forma directa en una guerra ni matando yemeníes". Ambos países están incluidos en el capítulo de regímenes autoritarios del Democracy Index (Índice de Democracia) elaborado por la unidad de inteligencia de The Economist.

España es una de las mayores potencias mundiales en la exportación de armas, y figura en el top ten mundial en este apartado. El volumen de negocio suma de media algo menos de 3.000 millones de euros al año y se ha multiplicado por cinco desde 2008, lo que se traduce en miles de puestos de trabajo directos e indirectos: sin ir más lejos, las cinco corbetas encargadas por el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman (MBS) al astillero de Navantia en un contrato de cinco años reportarán más de 1.800 millones de euros y casi 6.000 empleos.

Y es ahí donde Podemos, en realidad, se siente cómodo, en "defender las cosas de comer" y "la calidad de vida de la gente trabajadora". Así, Iglesias llegó a proponer desde la tribuna del Congreso que sea la Armada española la que compre esos barcos de guerra "para asegurar la carga de trabajo en la Bahía de Cádiz". En su opinión, nuestro país debe demostrar que "es la cuarta economía de la zona euro, no somos un país pequeño".

Todo para evitar "la vergonzosa imagen del Rey" sonriendo junto a MBS en su última visita a España, el pasado mes de abril, cuando se cerraron esos contratos, en palabras del líder de Podemos. Porque para el partido morado el personaje que se debe señalar en toda esta crisis es Felipe VI en particular y la Monarquía española en general. Hasta ahí derivan las respuestas los dirigentes de la formación de Iglesias cuando deben responder a la polémica: "Son las amistades del Rey el problema aquí, no los trabajadores de Cádiz".

La dificultad para mantener explícitamente el discurso cuando se trata de Venezuela deriva de las relaciones laborales , si no amistad, de los fundadores de Podemos con Hugo Chávez y con su heredero, Nicolás Maduro, para cuya Administración trabajaron al menos Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón y el propio Iglesias directamente o a través de la Fundación Ceps.

Vera, en todo caso, se mantuvo en la posición de que su partido sí exige "respeto a los derechos humanos en cada país", incluido Venezuela. Eso sí, introduciendo el matiz, para rebajar el reclamo a la dictadura chavista, de que "por supuesto también lo exigimos en España".