El presidente de Societat Civil Catalana, José Rosiñol, durante su comparecencia ante la prensa

El presidente de Societat Civil Catalana, José Rosiñol, durante su comparecencia ante la prensa Olivier Hoslet/EFE

Política

Societat Civil Catalana quiere fundar una red europea contra el nacionalismo

Rosiñol pide a los independentistas que rebajen la tensión en Cataluña.

Bruselas

Para Societat Civil Catalana (SCC), la asociación que ha organizado las manifestaciones más multitudinarias en Barcelona a favor de la unidad de España y la reconciliación de los catalanes, el desafío secesionista no es únicamente un problema catalán o español. Es la expresión local de un fenómeno más amplio que amenaza la supervivencia de la UE: el auge del nacionalismo y el populismo. Por eso, su objetivo ahora es buscar aliados en Europa para contrarrestar esta explosión populista y defender el proyecto de integración comunitaria. Es decir, crear una Sociedad Civil Europea.

"El populismo nacionalista del separatismo catalán es la forma de encarnar una enfermedad superior, que es el populismo general en toda Europa. Ese populismo lo podemos encontrar en el UKIP con el brexit en Inglaterra, con Le Pen en Francia o Syriza en Grecia", ha explicado en Bruselas el presidente de SCC, José Rosiñol, que está realizando una gira de capitales para poner en marcha este proyecto. En abril visitó Berlín y esta semana viajará también a Londres y Edimburgo.

SCC presenta su nuevo proyecto de crear una plataforma europea contra el populismo

"La lógica va a ser la misma que la de Societat Civil Catalana. Será una asociación absolutamente transversal políticamente, apartidista. Contactaremos con asociaciones, think tanks, institutos de pensamiento que estén de acuerdo con nosotros", relata Rosiñol. El objetivo común será combatir el nacionalismo y el populismo "para evitar que se conculquen los derechos y libertades de los europeos y se ponga en riesgo el proyecto europeo".

Contrarrestar el relato independentista

El embrión de Sociedad Civil Europea serán los grupos de simpatizantes con los que SCC cuenta ya en ciudades como Bruselas, Luxemburgo, Londres, Edimburgo, Varsovia, Roma o Lisboa. "Gente muy cualificada que hace mucho tiempo que vive fuera de Cataluña y que ve perfectamente que nuestro problema no es un problema ni entre catalanes, ni entre catalanes y españoles, sino que es un problema de ciudadanos", ha relatado la vicepresidenta de la asociación, Miriam Tey. Ninguno de los dos han querido desvelar cuál es su agenda de contactos en la capital belga.

Durante su gira de capitales, los responsables de SCC pretenden contrarrestar el "relato falaz" de los independentistas y dejar claro que "ni el señor Puigdemont ni los causantes de la crisis económica, política y social en Cataluña nos representan a todos los catalanes". También han pedido a los separatistas que "dejen de insistir en investir al señor Puigdemont, porque no sólo es imposible sino que tampoco es necesario ni oportuno" y que "bajen la tensión" para evitar intentos de agresión como el que sufrieron este lunes jóvenes de SCC en la Universidad Autónoma de Barcelona.

¿Ha fracasado la estrategia de comunicación en el exterior del Gobierno de Mariano Rajoy durante la crisis catalana? "Ninguna cancillería europea ha apoyado el proceso separatista", subraya Rosiñol. Pero añade que "hay que redoblar esfuerzos, tanto por parte de asociaciones como la nuestra como por parte del Gobierno y los partidos políticos".