Juan Jesús Vivas caracterizado como el sheriff Will Kane en 'Solo ante el peligro'.

Juan Jesús Vivas caracterizado como el sheriff Will Kane en 'Solo ante el peligro'. Tomás Serrano

España

Vivas, el político más respetado: "Duermo menos, el móvil suena todo el día, la familia sufre, pero es la hora de defender Ceuta"

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, se sincera con EL ESPAÑOL en las horas más duras para la ciudad.

"Procuro dirigirme a los españoles sin estridencias, sin buscar enemigos y sin utilizar el sufrimiento o la preocupación como un instrumento político".

"En los momentos difíciles la moderación no es debilidad y la serenidad no implica falta de firmeza".

Más información: Ceuta pone como ejemplo los precedentes de Polonia y Grecia para no dar asilo a quienes invadieron la ciudad.

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Las claves

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Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, es el político más valorado por su gestión de la crisis migratoria y su defensa de la ciudad.

Vivas critica la falta de apoyo del Gobierno central ante la llegada de más de 80.000 migrantes y pide declarar la emergencia nacional.

El presidente ceutí destaca la importancia de mantener la serenidad y la unidad, pese al desgaste personal y familiar por la presión mediática.

Su actitud moderada y realista ha sido reconocida por votantes de todo el espectro político, recibiendo un notable alto en encuestas.

Juan Jesús Vivas es uno de esos hombres de Estado que en la hora decisiva demuestra tener aquella vena quijotesca de conciencia indoblegable y espíritu tenaz que Zweig achacaba al carácter español.

Durante los 15 días posteriores a la avalancha migratoria del 30 y el 31 de julio, cuando más de 80.000 personas cruzaron irregularmente la frontera, hubo momentos en los que el presidente de Ceuta recordaba a Will Kane, aquel solitario sheriff de Hadleyville al que encarnó Gary Cooper en Solo ante el peligro.

Han sido jornadas que han puesto a prueba la templanza del pueblo ceutí, que nunca se había visto mejor representado por su presidente.

"Cuando uno lleva tantos años sirviendo a Ceuta aprende que, precisamente en los momentos más difíciles, es cuando más serenidad debe transmitir", se sincera en conversación con EL ESPAÑOL.

"El presidente de la Ciudad no puede contribuir a aumentar la angustia de los ciudadanos. Tiene que intentar ofrecer seguridad, confianza y una dirección".

El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ofrece declaraciones tras su reunión con el rey Felipe VI en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca.

El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ofrece declaraciones tras su reunión con el rey Felipe VI en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca. EFE

Vivas se ha mostrado, como Kane, un héroe renuente y admirado a su pesar; un político periférico y discreto desamparado ante la gravedad de la amenaza que acecha a su pueblo.

También carente de recursos y mecanismos legales para abordar la crisis y abandonado a su suerte por quienes más debían estar ahí desde el primer momento.

Primero, por Pedro Sánchez, a quien el ceutí ha pedido que declare la emergencia nacional y asuma el mando único. El presidente del Gobierno, no obstante, ha hecho oídos sordos mientras compartía playlists desde La Mareta.

Después, por su cohorte de ministros. Por ejemplo, Marlaska no contestó a la petición de fijar un plazo para el retorno de los más de 9.000 migrantes que aún deambulan por la ciudad.

Y Mónica García ha tardado 16 días en presentarse en la ciudad autónoma –lo hará este domingo– pese a las alertas sanitarias por sarna y tuberculosis que los médicos vienen denunciando desde hace días.

Pero las contrariedades que no doblegan el espíritu lo ennoblecen, y Juan Jesús Vivas no ha perdido en ningún momento su mirada tranquila ni su voz apacible.

"No sé si lo mío es entereza. Creo que, fundamentalmente, es sentido del deber", asegura.

Eso no significa que no haya miedo, preocupación o momentos de desánimo. "Soy una persona como cualquier otra. Pero hay algo que está por encima de todo eso: Ceuta".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), que ha viajado hoy a Ceuta, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (d), a su llegada al Palacio de la Asamblea saluda al presidente de Ceuta, Juan José Vivas (i).

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), que ha viajado hoy a Ceuta, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (d), a su llegada al Palacio de la Asamblea saluda al presidente de Ceuta, Juan José Vivas (i). EFE/Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

Pese a su entereza, Vivas comienza a acusar signos de cansancio cuando se apagan las cámaras, cesan las ruedas de prensa y descarga la adrenalina mientras estrecha una tras otra las manos de cada político, de cada asistente, de cada periodista.

"Dormir, se duerme menos, eso es evidente", explica con una sonrisa al preguntarle por los efectos que esta crisis le está generando en su vida personal.

"Hay llamadas a cualquier hora, reuniones, decisiones que tomar, información que cambia permanentemente y una exposición mediática muy intensa. Y cuando termina la jornada formal, la cabeza sigue funcionando. Es difícil desconectar porque sabes que cualquier incidencia puede requerir una respuesta inmediata".

Su familia, confiesa, también se ha visto afectada.

"Ellos saben perfectamente lo que significa para mí Ceuta y conocen desde hace muchos años las exigencias de esta responsabilidad. Pero también sufren, se preocupan y ven que durante estos días estoy mucho menos disponible de lo habitual".

Por ello, quiere agradecer públicamente su comprensión.

"La familia es el lugar donde uno encuentra equilibrio, donde recuerda que detrás del cargo y de toda la vorágine política y mediática sigue habiendo una vida normal. Intento proteger ese ámbito todo lo posible porque creo que es importante conservar una parte de normalidad. Pero sería absurdo negar que una situación de esta magnitud termina entrando también en casa".

El frenesí mediático de esta primera quincena de agosto incluso le está afectando a su peso.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, durante una rueda de prensa.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, durante una rueda de prensa. EFE

"Yo no sé si esta será la dieta más recomendable —y desde luego no se la aconsejo a nadie—, pero algún efecto probablemente haya tenido", bromea sin perder el rigor.

Vivas, sin embargo, insiste a este diario en que no quiere hacer de esta crisis una cuestión personal.

"Hay muchísima gente que lo está pasando peor que yo. Pienso en quienes están trabajando sobre el terreno, en nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, en los servicios de emergencia, en los trabajadores sociales, en quienes atienden a los menores y en todas las personas que están soportando directamente las consecuencias de esta crisis".

Lo importante, insiste, "es conservar las fuerzas y, sobre todo, mantener la cabeza fría", porque "cuando se ocupa una responsabilidad como esta no cabe mirar hacia otro lado".

"Hay que estar, dar la cara y hacer todo lo que esté en nuestra mano para defender a Ceuta".

El político de Estado

En sus intervenciones de estos últimos 16 días, Juan Jesús Vivas carece de gestos bruscos, no echa mano del glosario de vituperios para denigrar al contrincante, prescinde de las veleidades propias del político dogmático y evita la retórica abigarrada y populista.

Esa actitud sosegada y realista es la razón de que medios de comunicación y políticos tanto de izquierdas como de derechas estén elogiando su gestión.

Sin ir más lejos, en la encuesta de SocioMétrica realizada para EL ESPAÑOL, Vivas recibió el reconocimiento de los votantes de todos los partidos por su defensa de la soberanía de España frente a la agresión sufrida desde la frontera marroquí.

Mientras que el presidente del Gobierno y sus ministros suspendían, el 75,2% de los encuestados le daban a Vivas un holgado notable por su gestión.

Vivas lee Acuerdo unánime Asamblea de Ceuta por el asalto migratorio 2026

El 79,3% eran votantes del PSOE. El 68,4%, de Sumar y Podemos. El 87%, del PP. El 68,6% pertenecían a Vox.

"Lo recibo fundamentalmente con gratitud y con mucha humildad", responde Vivas ante la evidencia de los datos.

"Si realmente hemos conseguido que ciudadanos de sensibilidades políticas distintas comprendan lo que está ocurriendo en Ceuta y se identifiquen con nuestro mensaje, para mí tiene un significado muy importante", reconoce.

"Desde el primer momento he intentado que esto no se convierta en una batalla partidista. Ceuta necesita soluciones, no necesita más división. Y creo que España también necesita recuperar espacios en los que podamos estar de acuerdo independientemente de a quién vote cada uno".

En sus propias palabras, el dirigente ceutí ha procurado dirigirse a los españoles "sin estridencias, sin buscar enemigos y sin utilizar el sufrimiento o la preocupación de nuestra gente como un instrumento político".

"Si ese tono ha sido entendido y valorado por personas de izquierdas, de derechas o que sencillamente no tienen una posición política definida, me alegra especialmente".

Esto, para Vivas, es algo esencial.

"En los momentos verdaderamente difíciles, la moderación no es debilidad; la serenidad no significa falta de firmeza; y defender con absoluta determinación los intereses de Ceuta es perfectamente compatible con hacerlo desde el respeto, la convivencia y el sentido de Estado".

A lo que añade: "Yo no necesito que España piense políticamente como yo. Lo que necesito es que España entienda a Ceuta, que sepa lo que estamos soportando y que sienta que necesitamos su solidaridad. Si hemos conseguido transmitir eso, el esfuerzo habrá merecido la pena".

La peor crisis de su carrera

En Solo ante el peligro, el sheriff miraba el reloj constantemente esperando la llegada del fatídico tren. Era una carrera contrarreloj contra el destino.

En Ceuta, nadie sabe cuándo darán las doce del mediodía, pero la sensación de que el tiempo se agota es inevitable.

Por ello, Juan Jesús Vivas lanzó un SOS tras la fracasada reunión con Fernando Grande-Marlaska alertando de que esta vez era hora de defender Ceuta.

"Cada día que pasa es peor y aumenta el riesgo de que ocurra algo que nadie quiere que pase, o algo que sea irreversible y tengamos que lamentar profundamente [...] Este estrés no se puede aguantar durante mucho tiempo".

Hoy le hace un añadido a aquellas palabras: "No estamos hablando únicamente de gestionar una emergencia. Estamos hablando de personas, de seguridad, de menores, de recursos públicos, de nuestra frontera y, en definitiva, de la estabilidad de una ciudad que tiene unas circunstancias singulares y que está soportando una presión que no puede asumir sola".

"He vivido momentos muy difíciles al frente de la Ciudad", concluye.

"Ceuta ha pasado por crisis económicas, por la pandemia, por episodios migratorios de una enorme gravedad y, de manera muy especial, por lo ocurrido en mayo de 2021. Pero tengo que reconocer que esta situación está siendo extraordinariamente dura, probablemente una de las más difíciles que me ha correspondido afrontar en toda mi vida pública".

Zweig decía que una vez que una idea se ha apoderado de un hombre, domina hasta la última fibra de su pensamiento y de sus sentidos, provocando sin cesar un fuego interior.

El presidente de Ceuta, Juan José Vivas, durante el III Foro Económico Español en Ceuta, en 2025.

El presidente de Ceuta, Juan José Vivas, durante el III Foro Económico Español en Ceuta, en 2025. Cristina Villarino

"Una idea viva no quiere vivir y perecer en un único hombre mortal, quiere espacio, mundo y libertad", escribía el literato.

Vivas tiene algo de hombre entregado a una idea: Ceuta. La ciudad autónoma es su vida. Nació allí hace 73 años, ha trabajado toda su vida como funcionario de su Ayuntamiento y preside a los ceutíes desde hace 25, un cuarto de siglo.

Es el hombre que siempre estuvo allí.

"Siempre me ha movido una convicción: Ceuta ha sido capaz de superar las dificultades cuando ha permanecido unida. Por ello, tenemos que defender nuestra ciudad sin renunciar a lo que somos, sin enfrentarnos entre nosotros y sin perder nuestra humanidad".