Pedro Rollán (3i), presidente del Senado, y Juan Jesús Vivas (c), presidente de Ceuta, comparecen ante la prensa el viernes en la ciudad autónoma.

Pedro Rollán (3i), presidente del Senado, y Juan Jesús Vivas (c), presidente de Ceuta, comparecen ante la prensa el viernes en la ciudad autónoma. EFE / Reduán

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Ceuta pone como ejemplo los precedentes de Polonia y Grecia para no dar asilo a quienes invadieron la ciudad

En 2025, Varsovia restringió la presentación de solicitudes en la frontera con Bielorrusia. Atenas lo hizo para quienes llegaran desde el norte de África.

Juan Jesús Vivas ha solicitado a Marlaska que se "establezca una excepción en la ciudad autónoma como frontera terrestre de Europa en África".

Más información: El dramático SOS de Vivas tras el fracaso del viaje de Marlaska: "Sin medidas excepcionales y urgentes, Ceuta no aguantará".

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Las claves

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El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, pide que la ciudad tenga una singularidad legal para rechazar todas las solicitudes de asilo desde el inicio del procedimiento.

Vivas propone tomar como referencia los precedentes de Polonia y Grecia, que suspendieron temporalmente el derecho de asilo ante situaciones migratorias extraordinarias.

España podría recurrir al Reglamento europeo de crisis migratorias o impulsar una reforma legislativa para permitir la suspensión temporal del asilo en Ceuta.

El debate sobre la excepcionalidad ceutí se produce tras la entrada masiva de migrantes, que las autoridades locales consideran un intento de desestabilización.

"Retorno a Marruecos. Ninguna regularización. Ningún asilo. Ningún traslado a la Península. Debe quedar absolutamente claro".

Juan Jesús Vivas pidió el jueves al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que Ceuta tenga una situación de singularidad que permita desestimar todas "las solicitudes de asilo desde el inicio del procedimiento".

Para el presidente de la ciudad autónoma, la excepcionalidad ceutí sería la única forma de atajar esta crisis migratoria y potenciales efectos llamada que pudieran producirse en el futuro.

"Hay que reforzar esa visión de que Ceuta es un lugar donde no hay posibilidad de regularizar, de obtener asilo o de tener un traslado a la Península; eso se hace desestimando las solicitudes de asilo desde que se presenta la instancia", propuso.

Aunque Vivas no lo explicitó en su discurso, fuentes del PP y del Gobierno ceutí sugieren a EL ESPAÑOL que dicha singularidad debería explorarse tomando como referencia los precedentes recientes de Polonia y de Grecia.

El presidente del Senado, Pedro Rollán (d), es recibido por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.

El presidente del Senado, Pedro Rollán (d), es recibido por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Europa Press

Ambos países llegaron a suspender temporalmente el acceso al procedimiento de asilo en determinadas rutas de entrada ante situaciones migratorias consideradas extraordinarias.

"No se faltaría a ninguna ley", expresó el viernes Jaime de los Santos, vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, refrendando esta idea.

"No sería el primer país de la Unión Europea. Está el ejemplo de Grecia, que suspendió el derecho de asilo durante un periodo temporal concreto precisamente con los países del norte de África para preservar la seguridad de su territorio".

Efectivamente, en julio de 2025 Atenas suspendió tres meses la posibilidad de presentar solicitudes de asilo a quienes llegaran por mar de esa zona y contempló su retorno sin registrar una petición de protección.

La decisión respondió al fuerte incremento de las llegadas desde Libia a las islas de Creta y Gavdos.

El Gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis llevó al Parlamento una disposición nacional específica, aprobada el 11 de julio con 177 votos a favor y 74 en contra.

El caso de Polonia fue diferente.

Varsovia reformó primero su legislación para crear un mecanismo que permitiera restringir el derecho a presentar solicitudes cuando concurrieran una instrumentalización de la inmigración, una amenaza grave y real para la seguridad y la insuficiencia de otras medidas para combatirla.

El país eslavo activó la suspensión únicamente con la frontera de Bielorrusia el 27 de marzo de 2025.

Lo hizo por periodos de 60 días prorrogables, aunque mantuvo excepciones para menores no acompañados, embarazadas y personas expuestas a un riesgo grave.

De hecho, la Guardia de Fronteras no aceptó la solicitud de protección internacional de quienes no encajaran en alguna de las excepciones previstas. El procedimiento de asilo no llegó a iniciarse.

Algunas organizaciones humanitarias, no obstante, lo calificaron como una "legalización de la práctica de las devoluciones en caliente".

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (d), se reúne con el presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan José Vivas (i), en la Delegación del Gobierno de Ceuta, a 13 de agosto de 2026

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (d), se reúne con el presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan José Vivas (i), en la Delegación del Gobierno de Ceuta, a 13 de agosto de 2026 Europa Press

El paralelismo es evidente: Bielorrusia-Polonia, norte de África-Grecia y Marruecos-Ceuta. Todos comparten una frontera exterior de la UE sometida a una presión migratoria extraordinaria.

España no dispone actualmente en su Ley de Asilo una herramienta equivalente.

Sí existe, no obstante, una singularidad territorial para Ceuta y Melilla: la Ley de Extranjería dicta que las solicitudes de protección internacional "se formalizarán en los lugares habilitados al efecto en los pasos fronterizos".

Ese es uno de los argumentos que esgrimen desde el PP para defender que aún hay margen para desarrollar una legislación específica para Ceuta.

"Los países pueden restringir los lugares de petición de asilo", sostienen fuentes de Génova, y rechazan que una regulación territorial choque con el nuevo Reglamento europeo.

O Europa o el Congreso

España, de hecho, tendría dos grandes mecanismos para acercarse al modelo que reclama Juan Jesús Vivas.

El primero sería recurrir al Pacto Europeo de Migración y Asilo, concretamente al Reglamento 2024/1359, concebido precisamente para situaciones de crisis e instrumentalización migratoria.

España podría pedir a la Comisión Europea activarlo si se da una crisis derivada de llegadas masivas y si acreditara que, por su escala y naturaleza, esta ha dejado inoperativo su sistema de asilo, acogida o retorno.

Si alegara específicamente instrumentalización tendría que demostrar que un tercer país o actor hostil ha fomentado deliberadamente los movimientos migratorios para desestabilizar España o la UE.

Menores se aglomeran a las puertas de la Jefatura de Policía de Ceuta para ser registrados.

Menores se aglomeran a las puertas de la Jefatura de Policía de Ceuta para ser registrados. Gabriela Sardá Núñez / Europa Press

"El Reglamento establece que en situaciones de crisis y fuerza mayor, cuando un estado tercero de manera hostil y con finalidad de desestabilización hace disfuncional el sistema de asilo, el mismo sistema de asilo se puede suspender durante 12 semanas, prorrogables otras seis", explica Juan Ignacio Navas, socio-director de Navas & Cusí, despacho especializado en Derecho Europeo.

"Esto es lo que debería invocar el Gobierno de España ante la Comisión Europea, porque es evidente que ha habido un intento de desestabilización. El instrumento se diseñó precisamente para este tipo de guerras híbridas. Sería el camino adecuado".

El Reglamento permite endurecer el procedimiento fronterizo, retrasar el registro de las solicitudes y ampliar los supuestos que pueden resolverse en frontera.

No obstante, no contempla una suspensión general del derecho a formular solicitudes como las que aplicaron Polonia o Grecia.

Por eso, existe una segunda vía, más compleja: construir una excepción nacional inspirada en esos modelos mediante una reforma legislativa ad hoc que habilitara una suspensión temporal y territorial en Ceuta.

"El problema es que la suspensión polaca está en discusión en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y sería discutible constitucionalmente", insiste Navas.

Además, requeriría "una reforma legislativa".

La Comisión Europea ha reconocido que ante amenazas híbridas mediante la instrumentalización de inmigrantes los Estados pueden adoptar medidas excepcionales de seguridad.

Siempre que sean estrictamente necesarias y proporcionadas y respeten el principio de no devolución.

"En el Pacto Europeo de Migración y Asilo se especifica que Marruecos es un país seguro. Esa es la clave. Se puede hacer", recuerdan fuentes populares, que consideran que eso juega a su favor.

Marruecos figura desde este año en la lista común de la UE de países de origen seguros.

La clasificación permite acelerar y endurecer procesalmente el examen de las solicitudes de sus nacionales y facilita su resolución en frontera.

En esta misma línea se pronunció el viernes el presidente del Senado, Pedro Rollán, que reclamó, tras su reunión con Vivas, crear un nuevo marco jurídico para evitar situaciones como la vivida en la ciudad autónoma los pasados 30 y 31 de julio.

Miles de ceutíes han comenzado a concentrarse el pasado domingo en la Plaza de la Constitución de Ceuta en una multitudinaria manifestación convocada por las cuatro comunidades religiosas de la ciudad bajo el lema “Basta ya. Ceuta no se rinde”, para reclamar una respuesta ante la crisis migratoria desencadenada por la entrada masiva del pasado 30 de julio.

Miles de ceutíes han comenzado a concentrarse el pasado domingo en la Plaza de la Constitución de Ceuta en una multitudinaria manifestación convocada por las cuatro comunidades religiosas de la ciudad bajo el lema “Basta ya. Ceuta no se rinde”, para reclamar una respuesta ante la crisis migratoria desencadenada por la entrada masiva del pasado 30 de julio. Reduan EFE

"La legislación vigente, desde una perspectiva de ayuda humanitaria, de un fenómeno migratorio, tiene una perspectiva, tratamiento y respuesta. Pero lo que hemos vivido aquí no es una crisis migratoria: la llegada de 80.000 personas no obedece a una situación de crisis humanitaria [...] Se ha utilizado a los más desfavorecidos para generar un impacto".

Por ello, según Rollán, "es necesario acometer ese marco jurídico con garantías y con carácter urgente e inminente".

"Hace falta trabajar en un marco normativo que pueda instrumentar una respuesta inmediata para que, si vuelve a suceder algo parecido, la respuesta sea contundente y absoluta".

Por tanto, la excepcionalidad que reclama Vivas tiene precedentes legislativos en otros países de la UE.

España podría intentar recorrer ese camino mediante una reforma legal propia, aunque entraría en un terreno de compatibilidad discutida con el Derecho de la UE y sujeto, en último término, al control de las instituciones y tribunales europeos.

"Habría que intentarlo", insisten las fuentes populares, que reconocen que tal medida tendría que pasar por un Congreso de los Diputados sin mayorías parlamentarias evidentes.