Felipe González posa con el premio junto a Mariano Jabonero (izquieda) y Héctor Shalom (derecha).

Felipe González posa con el premio junto a Mariano Jabonero (izquieda) y Héctor Shalom (derecha). OEI

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El expresidente Felipe González recibe el Premio Ana Frank por su contribución a la consolidación democrática

El galardón reconoce la trayectoria del político socialista en la integración europea y el diálogo en el ámbito internacional.

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Inés Sánchez
Publicada

El expresidente del Gobierno de España, Felipe González, fue distinguido este viernes con el Premio Ana Frank. El galardón reconoce de forma explícita su aporte a la consolidación democrática, a la integración europea y a los diferentes procesos internacionales de paz en los que ha colaborado activamente.

La ceremonia de entrega de esta tercera edición tuvo lugar en la sede de la Secretaría General de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), ubicada en Madrid. El evento reunió a destacadas personalidades del ámbito político, social y diplomático de la región.

El político socialista recibió el reconocimiento directamente de manos de Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, y de Héctor Shalom, director de la Casa Ana Frank en Argentina. Ambos dirigentes destacaron firmemente la extensa trayectoria institucional de González y su constante contribución a los procesos democráticos globales.

"Agradezco este premio de corazón", señaló visiblemente emocionado el expresidente español tras recoger la estatuilla. Durante su intervención, González reivindicó con fuerza la necesidad de recuperar la centralidad política como un espacio imprescindible donde pueda convivir la discrepancia a través de un diálogo constructivo y permanente.

El exlíder del Ejecutivo español argumentó que a ese punto de encuentro se puede llegar desde la filosofía de Ana Frank. El exmandatario calificó dicho legado humanista como algo extraordinario que, por su profunda vigencia, logra sobrevivir con éxito al paso del tiempo y las fronteras.

Por su parte, Mariano Jabonero ensalzó la figura del antiguo presidente del Gobierno, definiéndolo como un auténtico sinónimo de ejemplaridad, perseverancia e institucionalidad. El secretario general consideró vitales estos galardones para combatir la creciente desafección que la juventud actual muestra hacia los sistemas democráticos.

En esta misma línea de pensamiento, Héctor Shalom desgranó detalladamente los cuatro valores fundamentales que González representa para el Centro Ana Frank. Estos pilares esenciales son la defensa de la democracia, la búsqueda del bienestar social, la unión de los pueblos y la responsabilidad en construir paz.

Felipe González lideró el Gobierno de España entre 1982 y 1996, convirtiéndose en una figura clave de la Transición. Durante sus mandatos impulsó profundas reformas económicas, además de conseguir la crucial integración del país en la entonces denominación histórica de la Comunidad Económica Europea.

Tras el acto formal de entrega, el evento prosiguió con un conversatorio moderado por el periodista Román Lejtman, del diario Infobae. En este debate conjunto, los tres ponentes analizaron con lucidez los principales desafíos globales actuales en materias complejas como la memoria democrática y los derechos humanos.

Los Premios Ana Frank, que celebran su tercera edición consecutiva, distinguen anualmente a personas e instituciones comprometidas con la convivencia en la diversidad. El galardón busca visibilizar a referentes que trabajen de forma activa por la construcción de sociedades mucho más justas, pacíficas e inclusivas.

Cabe destacar que, en la anterior edición de 2025, el premio recayó en los mandatarios uruguayos Yamandú Orsi, Luis Lacalle Pou y Julio Sanguinetti. Asimismo, el propio Mariano Jabonero fue reconocido el pasado mes de marzo en Ámsterdam por su defensa de los derechos humanos.