Pere Gimferrer. Foto: Pau Venteo

Pere Gimferrer. Foto: Pau Venteo

Poesía

Pere Gimferrer, "el hombre vestido de seda": lo que no suele decirse se hace texto en 'Balada', su nuevo libro

La escritura del poeta, siempre contemporáneo, se desvincula de la referencialidad y es siempre creadora de discurso.

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Tras Tristissima noctis imago (2022), la poderosa poesía de Pere Gimferrer (Barcelona, 1945) regresa en Balada, palabra que designa un género de la poesía trovadoresca cuyas complejas reglas de composición no se siguen aquí, sino que se utilizan versos endecasílabos y alejandrinos, tan característicos de la poesía de Gimferrer.

Balada

Pere Gimferrer

Espasa, 2025
56 páginas. 16,90 €

Dividido en ocho secciones, Balada es un poema único, un poema en el que los primeros versos presentan al personaje: "El hombre viene vestido de seda". Un personaje sorprendente, extraño: "¿Es el hombre-jazmín o el lobisón?". Un personaje que resultará ser el poeta: "Es el hombre que vive de las hojas / del libro no leído de la luz".

Como en algunos otros de sus libros, Gimferrer incluye aquí un pasaje político: "Ningún español honrado y patriota / –dijo el julai con labios de tapir– / deberá temer nada". El julai que pronunció tales palabras es Carlos Arias Navarro –justificado, pues, el término despectivo con que se le nombra– al presentar la conocida como Ley Antiterrorista de 1975.

Y, en el verso siguiente, "cae el toro ante Alberti y Bergamín", ¿no es la muerte de Francisco Franco ante precisamente dos de los poetas notoriamente opositores a la dictadura? Óbito, por cierto, al que, se dice, sucedieron "pétalos en caída en las cornisas, / desde el punzón de rosas del cielo de Madrid".

Los versos citados sirven además para mostrar cómo la escritura de Gimferrer, en cuanto poesía contemporánea, se desvincula de la referencialidad, de la relación palabra-cosa, pues ¿qué puede significar que Arias Navarro era una persona con "labios de tapir"?

Poesía contemporánea, la de aquellos que se sienten, ya no herederos, sino contemporáneos de Rimbaud, poeta que aparecerá nombrado en este libro y al que Gimferrer se ha referido como "nuestro contemporáneo".

Una escritura que, por la desvinculación señalada, es siempre creadora de discurso, autorreferencial, dice lo que dice con las palabras que dice. Es la ebriedad del barco rimbaudiano, o, en Balada, "Enajenados, sí; el aire se enajena, / a los enajenados oye cantar la noche".

Lo sexual, que es una marca de la poesía gimferreriana –presente ya en la novela La calle de la guardia prusiana, redactada en 1969—, no falta en Balada: "los labios fúlgidos del sexo / ven el cartucho de la destrucción", "el musgo oscuro ardía en el campo del pubis / y la boca en lo negro bebió un agua quemada y pajiza", lo que no suele decirse se hace texto.

Elementos biográficos –"no nos verá pasar, como en las tardes, / las tardes como aquellas, los días como aquellos, / en el Generalife o en la Diagonal"–, e históricos se van sucediendo en los versos, pero como en el conjunto de la poesía de Gimferrer el tema de fondo es la poesía misma. Cuando en 1970 insertaba "Poetry is the subject of the poem", de Wallace Stevens, como lema en el primer poema de Els miralls, era la declaración de lo que ya latía en Malienus (1962) y en el conjunto de su extraordinaria obra.

En una "Nota" final el poeta deja noticia de la procedencia de fragmentos de otros incorporados al texto, pero no son ni con mucho todos los que se leen en Balada, bien que en estos casos muy cerca de las palabras apropiadas se lee el nombre del autor. Así en V "por unos tulipanes amarillos / vivió Cernuda en la desolación".

Balada, pura poesía de Gimferrer, uno de los grandes poetas contemporáneos (y no solo del ámbito hispano).

El párpado del cielo enrojecido
en las cristalerías del poniente
no nos verá pasar, como en las tardes,
las tardes como aquellas, los días como aquellos,
en el Generalife o en la Diagonal,
prendidos en la luz del verso puro,
el estereoscopio del ayer,
la voz opaca de nuestra memoria:
¿cómo serán los árboles aquellos?
¿cómo será algún día que ya fue?
¿cómo seremos los que ya hemos sido?