Image: El Persa, ese desconocido
¿Cómo habrían sido los libros infantiles si no hubieran tomado los derroteros que tomaron sino otros?, ¿cuál sería nuestro repertorio si en vez de una herramienta en mayor o menor medida al servicio de la educación, se hubiesen mantenido como un espacio de subversión, de encuentro entre niños y adultos, entre la cultura culta y la cultura popular?, ¿qué libros se estarían publicando hoy si nuestras referencias infantiles hubiesen sido los álbumes de Lebedev en vez de los cuentos del Padre Coloma, las Industrias y andanzas de Alfanhuí en vez de Marcelino, pan y vino, Karel Zeman en vez de Walt Disney, los juguetes de Torres García en vez de las Barbies?, ¿cuál sería nuestro nivel de exigencia si los nombres de Tono, Barradas o Bartolozzi o Moreno Villa fueran reconocidos por cualquier persona? Si otro fuera el panorama, seguramente El Persa no sería ese desconocido.
Artista de producciones efímeras, emprendedor de proyectos tan necesarios como de difícil calado, experimentador nato de genio lúdico, testaferro de la todavía incipiente cultura de masas, El Persa es una figura que sorprende a todo aquel que se aproxima sin prejuicios ni ideas preconcebidas.
Hasta ahora resultaba una empresa caprichosa acceder al mundo del Persa, pues lo mismo sin saberlo ni esperarlo dabas con un recortable suyo, como te resultaba imposible encontrar una publicación de mayor tiraje. El niño que entre a hurtadillas hallará motivos de risa, de enfado, de juego, de reflexión y, sobre todo, de complicidad. En cierto modo, esta "antología" tiene mucho de aquellas enciclopedias para el verano, otrora destinadas a los jóvenes lectores. Sólo que nos sumerge en un mundo muy distinto al acostumbrado.
Artista de producciones efímeras, emprendedor de proyectos tan necesarios como de difícil calado, experimentador nato de genio lúdico, testaferro de la todavía incipiente cultura de masas, El Persa es una figura que sorprende a todo aquel que se aproxima sin prejuicios ni ideas preconcebidas.
Hasta ahora resultaba una empresa caprichosa acceder al mundo del Persa, pues lo mismo sin saberlo ni esperarlo dabas con un recortable suyo, como te resultaba imposible encontrar una publicación de mayor tiraje. El niño que entre a hurtadillas hallará motivos de risa, de enfado, de juego, de reflexión y, sobre todo, de complicidad. En cierto modo, esta "antología" tiene mucho de aquellas enciclopedias para el verano, otrora destinadas a los jóvenes lectores. Sólo que nos sumerge en un mundo muy distinto al acostumbrado.