El actor José Coronado.

El actor José Coronado. Rubén Ortega.

Letras

José Coronado pone voz a 'El proxeneta' de Mabel Lozano: "Me impactó ver cómo la sociedad mira hacia otro lado"

El audiolibro explica el funcionamiento de una red de trata desde la perspectiva de un proxeneta conocido como 'el músico'.

El actor narra en primera persona su historia.

Más información: Virginia Woolf antes del desastre: aquellos veranos felices en "el lugar más hermoso del mundo"

Publicada

En su balance estadístico del periodo 2021-2025, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) reveló que en España se habían contabilizado 374 víctimas de trata sexual el pasado año. Esta cifra es casi el triple de lo monitorizado al inicio de ese intervalo. Sin embargo, el estudio aclara lo complicado que es detectar estos casos, por lo que los datos solo muestran una parte ínfima.

Según datos de la Asociación de Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP), España es el primer país de la Unión Europea en consumo de prostitución, con un 39% de ciudadanos que han pagado a cambio de sexo.

Ante estos impactantes datos, Mabel Lozano lleva años dedicada a exponer y denunciar la explotación sexual, la trata y la prostitución a través de todos los medios a su disposición. La escritora y directora publicó en el año 2018 El proxeneta. El libro, narrado en primera persona, sirve para explicar cómo funcionan estas redes. La escritora contó con la colaboración de ‘El músico’, un proxeneta real que ha confesado con pelos y señales cómo ha evolucionado el negocio de la prostitución en España y todo el mundo, desde principios de los años noventa hasta hoy, con el lucro de la trata y secuestro de mujeres cuya única salida era la prostitución.

La escritora Mabel Lozano.

La escritora Mabel Lozano. Carlos Delgado.

‘El músico’ pasó de portero de un club a los diecisiete años, donde conoció a sus dos futuros socios, a ser un todopoderoso jefe de la mafia y dueño de doce de los macroburdeles más importantes de España. En su camino a convertirse en capo de esta red organizada y sin escrúpulos, el objetivo siempre fue el de exprimir crónicamente a mujeres de todo el mundo (más de 1.700, incluyendo menores) para que se prostituyeran y les reportaran sumas insospechadas de beneficios.

Ahora, el actor José Coronado, se mete en la piel de ‘el músico’ en la versión en audiolibro que produce Audible, un papel al que el intérprete madrileño ha otorgado “dureza y desnudez para poder estar a la altura de una historia tan tremenda”.

El actor José Coronado.

El actor José Coronado. Pedro J. Pacheco.

Pregunta. ¿Hubo algo que descubrió gracias a este libro que le impactase especialmente?

Respuesta. Me ha impactado la dureza del libro, pero sobre todo darme cuenta de cómo la sociedad se lava las manos y mira para otro lado ante un tema tan tremendo como es la trata de seres humanos, algo que va más allá incluso de la Constitución. Es un negocio que genera tanto dinero y del que se nutre tanta gente que existen entramados judiciales con abogados y testaferros para impedir que la policía llegue a ellos, permitiéndoles actuar con total impunidad. Además, te pones en la piel de las pobres chicas a las que deshumanizan, convirtiéndolas en esclavas y en meras cosas, dejando de ser personas.

P. El relato obliga a escuchar la historia desde la perspectiva de un proxeneta. ¿Cómo se narra una historia así sin convertirlo en un protagonista emocional?

R. Como actor, siempre tienes que intentar entender a tu personaje, viajar con él y justificarlo en la medida de lo posible. Lo poco bueno que tiene este hombre es que se ha redimido y se ha puesto a colaborar con la policía y la justicia. Gracias a su testimonio, muchas niñas no han pasado por ese calvario o han evitado terminar destrozadas humanamente o suicidándose, que es como acaban la mayoría.

Portada del libro 'El proxeneta'.

Portada del libro 'El proxeneta'. Al revés editorial.

P. Debe ser difícil ponerle voz teniendo esto en la cabeza, pero sin juzgarlo a través de las líneas que estás narrando.

R. Sí, pero te metes ahí y resulta fácil. Con los años te das cuenta de que no hay que juzgar ni prejuzgar porque nunca tienes todos los elementos para meterte en la piel de otra persona. Mi suerte como actor es que, buceando y construyendo el personaje basándome en lo que dice y hace, puedo entenderlo, no juzgarlo y viajar con él. De hecho, me ha tocado hacer de asesinos y vas y los defiendes, igual que defiendo a este señor.

P. En cuanto a la preparación del personaje, ¿cómo fue la relación con la autora del libro, Mabel Lozano?

R. En realidad, no existió relación directa para prepararlo. Lo que hubo fue una declaración de Mabel diciendo que le gustaría que fuese yo quien lo hiciera, y tomé el testigo encantado. Yo había trabajado con ella hace unos 20 o 30 años en una serie, la respeto mucho a ella y a su marido, y tratándose de un tema que aporta tanto a la sociedad, decidí hacerlo. He sido absolutamente libre y no he estado condicionado por nadie en mi narración. Creo que tengo edad suficiente para entender este tema y aportarle lo que considero.

P. Desde el punto de vista de la actuación de voz, llama la atención la frialdad con la que estos sujetos normalizaban una violencia terrorífica. ¿Cómo trabaja la voz para transmitir esa frialdad y esa mentalidad tan retorcida?

R. Lo trabajo entendiendo lo que está escrito y lo que Mabel quiere transmitir. Me resulta fácil dejar que la imaginación se adueñe de la mente porque estás solo en un estudio de grabación donde creas múltiples imágenes que te ayudan a narrar. En los pocos diálogos que hay (ya que casi todo es voz en off de él), intento darles matices basándome en lo que entiendo de los personajes, pero sin jugar demasiado con la voz para no desvirtuar la credibilidad del relato. Este libro necesitaba dureza y desnudez en la voz para estar a la altura de esta historia tan tremenda, a diferencia de otros audiolibros donde sí me he permitido jugar más con personajes y voces.

P. Es una experiencia muy diferente leer una historia que escucharla narrada. Puede resultar más incómodo, cercano o impactante en según qué pasajes. ¿Cómo cree que varía la experiencia entre ambos formatos?

R. Tener un buen libro en las manos es una delicia porque tú marcas el tempo y vas masticando las frases e imaginando las situaciones. Pero también es muy bonito cerrar los ojos y que te cuenten una historia, un formato que está cada vez más en auge. Ambos formatos son fantásticos, lo importante es que la gente se alimente de la cultura en general.

P. Hablaba de otros personajes que ha hecho en audiolibros, cine o series. ¿En qué se diferenció la preparación de este proyecto con otros de su carrera y qué ha extraído de sus papeles previos?

R. Son dos mundos y preparaciones totalmente diferentes. En el audiolibro estás tú solo con tu imaginación y es un trabajo de absoluta soledad donde te documentas a tu ritmo. En el cine o la televisión tienes que contar con un director, un equipo de luces, maquillaje y otros actores. Se trabaja en conjunto para que la sinfonía suene bien y se unifiquen criterios. Sin embargo, en ambos casos te enriqueces personalmente porque te cargas de experiencias, pensamientos y sensaciones que nunca habías imaginado. A mí siempre me ha encantado estudiar y mejorar mi mente, y este oficio es el mejor para continuar aprendiendo de la vida y de las vidas de otros.

P. Resulta sorprendente que la perspectiva del relato sea la del propio proxeneta, en vez de enfocarse en el punto de vista de las víctimas. ¿Qué cree que aporta este enfoque?

R. Aporta poner a los hombres en el punto de mira en vez de a ellas. Aunque a mí, como lector, me interesaría mucho que Mabel escribiera otro libro desde el punto de vista de las víctimas para entender las dificultades por las que pasan. Con El proxeneta el reto es mayor porque es un monstruo del que nadie se va a enamorar, pero yo disfrutaba especialmente de los pasajes donde interactuaba con las chicas porque te interesas de inmediato por ellas. Mabel pone sobre la mesa y denuncia que detrás de ese supuesto mundo de lujo y fiesta, lo que hay es una tremenda desgracia de seres humanos vulnerables, manipulados y utilizados. Seguro que un libro así tendría una acogida fantástica y serviría para seguir denunciando.

P. Y por otro lado, ¿hubo algún pasaje que le resultara especialmente duro o impactante a la hora de interpretarlo?

R. Hace tiempo que lo leí y, aunque tengo el impacto global del libro en la cabeza, no recuerdo un pasaje concreto. Sin embargo, me impactaba mucho el proceso de las captaciones y ver cómo tenían como cómplices a las propias familias de las víctimas, quienes las empujaban a esa aventura pero luego vivían bajo la amenaza de los proxenetas si las chicas no cumplían. Es terrible porque involucra a mucha gente y destroza las vidas de las chicas, de sus familias y de los hijos que dejan atrás.