Lydia Cacho junto a la portada de su novela 'Un halcón bajo mi ventana'

Lydia Cacho junto a la portada de su novela 'Un halcón bajo mi ventana' PRH

Letras

'Un halcón bajo mi ventana', de Lydia Cacho: feminismo, amor libre y rebeldía en los años de plomo mexicanos

La periodista y activista publica una novela sobre la lucha contra la dictadura del PRI en los años 60 y 70.

La autora vive exiliada en España por destapar una red de pederastia.

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Lydia Cacho (Ciudad de México, 1963) ha pasado buena parte de su vida luchando por los más desfavorecidos. Lo ha hecho en su doble faceta de activista –reivindicando a los débiles y denunciando todo tipo de tropelías– y de escritora y periodista.

Portada de 'Un halcón bajo mi ventana', de Lydia Cacho

Portada de 'Un halcón bajo mi ventana', de Lydia Cacho Lumen

Un halcón bajo mi ventana

Lydia Cacho

Lumen, 2026
379 páginas. 21,90 €

En este ámbito ha publicado reportajes contra el feminicidio en México, decenas de artículos en favor de los derechos humanos y libros valientes como Los demonios del Edén (2005), en el que trata el tema de la pederastia en su país, o El día que invadieron mi planeta (2024), donde dibuja el horror de la guerra de Ucrania desde la perspectiva infantil.

Su dinamismo y su compromiso le han proporcionado reconocimientos internacionales al valor periodístico, a la defensa de la justicia civil, a su batalla contra la trata de mujeres y niñas, así como a su trabajo en pro de la democracia y de la prensa libre. Este mismo año, por ejemplo, ha recibido el X Premio Internacional Humanismo Solidario Erasmo de Rotterdam.

Pero su contienda contra las agresiones del poder le ha acarreado problemas de índole personal. Ha sido amenazada de muerte, secuestrada, torturada, y ha tenido que exiliarse para preservar su integridad. Desde 2021 tiene la nacionalidad española que le concedió el gobierno por carta de naturaleza.

Fiel a su ideario, en Un halcón bajo mi ventana la escritora se propone sacar a la luz algunos de los sucesos que tuvieron lugar en México entre finales de los años 60 y principios de los 70 del pasado siglo a propósito de la labor en beneficio de los derechos de las mujeres. Para ello se sirve de una joven en plena adolescencia que, alentada por el modelo de su madre, se enfrenta al poder del PRI, el grupo político que guiaba los designios de su país.

Cacho ha recuperado vivencias propias y de su familia, incluso ha manejado un diario que redactó en su adolescencia

Julieta, de apenas catorce años, es hija de Clara, una activista que ejerce la psicología, y Fernando, un hombre que se debate entre el amor a su esposa y la educación recibida en un ambiente reaccionario. Los padres de Clara son exiliados españoles que dejaron atrás la dictadura franquista, por lo que tanto ella como su hija se han formado en un clima de implicación política.

Julieta descubre el amor –que solo entiende si va unido al adjetivo ‘libre’– junto a la acción y al compromiso social. Por eso acompaña a su madre y a otras camaradas en el movimiento que se inicia el 2 de octubre de 1968 y culmina el 10 de junio de 1971. En las reuniones, estudian el modo de combatir el poder opresor del partido en el gobierno, pero, al mismo tiempo, tienen que enfrentarse a las artes machistas de sus compañeros de filas –la eterna guerra de trinchera– a pesar de que unos y otras pertenecen a los mismos grupos de izquierda.

Para la composición de Un halcón bajo mi ventana Cacho ha recuperado vivencias propias y de su familia, incluso ha manejado un diario que redactó en su adolescencia. Esto se percibe en el detallismo descriptivo de las circunstancias, en el compromiso que envuelve a las acciones y en la sencillez de un texto escrito con frases cortas y simples. Esta fórmula estilística encaja en la actitud narrativa de una autora novel que, a pesar de su juventud, se enfrenta al relato con desenvoltura y plasticidad. A la obra final, sin embargo, y debido a su origen de texto pubescente, le sobran repeticiones, referencias a situaciones cotidianas y ciertas reflexiones que chirrían porque pertenecen a la escritora madura.