Diseño: Rubén Vique

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Letras

¿El fenómeno de los libros de autoayuda se desinfla?: estas podrían ser las causas y las alternativas de los lectores

Ya no es tan habitual encontrar estos títulos en los primeros puestos de las listas de más vendidos. La Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros calcula que hay un descenso del 12 % desde 2024.

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No era extraño que en el siglo de los problemas relacionados con la salud mental aflorara un fenómeno como los libros de autoayuda. Sin embargo, la avalancha nos abrumó, sobre todo a partir de la pandemia, lapso en el que pusimos a prueba nuestra resistencia emocional, empezamos a preocuparnos por la gestión de la ansiedad, un geist de nuestro tiempo, y dejamos de dar por sentadas algunas certezas vinculadas al futuro más inmediato.

La incertidumbre disparó las ventas de estas obras que abordan el desarrollo personal, presentadas normalmente con títulos magnánimos (y algo almibarados, por qué no decirlo). Encuentra tu persona vitamina (Espasa), el éxito de la psiquiatra Marian Rojas Estapé publicado en 2021, y El método para vivir sin miedo (Grijalbo, 2023), de Rafael Santandreu, son casos paradigmáticos.

En las últimas semanas, hemos detectado que la fiebre por este tipo de libros ha descendido. Al elaborar la lista de los más vendidos cada semana, observamos en las webs que nos sirven de referencia –Casa del Libro, FNAC y, sobre todo, Todostuslibros.com– que ya no es tan habitual encontrar títulos de autoayuda en los primeros puestos de la tabla general. Nos preguntamos si, realmente, esta percepción obedece a un cambio de tendencia y pronto descubrimos que no vamos desencaminados.

Acudimos a Todostuslibros.com, la web de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librerías (CEGAL), y comprobamos que, entre los 100 primeros libros de la lista de más vendidos, solo hay un título categorizado en la etiqueta "Autoayuda, desarrollo personal y consejos prácticos". Se trata de Alzar el duelo, de Paz Padilla, y todo apunta a que su posición no obedece tanto al contenido de la obra como a la popularidad de la autora.

Ni rastro de Hábitos atómicos (Diana) de James Clear o El poder del ahora (Gaia) de Eckhart Tolle, convertidos en clásicos del género; ni de los más recientes, Feliz menopausia (HarperCollins) de Sandra Moñino o La salud mental no existe. La salud, sí (Montena) de Dr. José Luis Marín. Desde CEGAL, integrada por librerías independientes, reconocen que es significativo. Incluso calculan un descenso de las ventas de un 12 % desde 2024.

Es verdad que nos encontramos en abril y el pico máximo de ventas de este género se produce con el cambio de año, cuando se hace balance y se fantasea con nuevos propósitos, pero según Google Trends, que analiza las búsquedas por temas en el buscador, la pérdida de interés por la autoayuda en los meses que llevamos de 2026 es mucho más pronunciada a estas alturas que en los años anteriores.

Antes de preguntarnos por las causas, hacemos una panorámica en torno al género, que en los últimos años se ha ido diversificando y a veces resulta complicado establecer, si nos detenemos en la categoría de libros de No ficción, la frontera entre la autoayuda, cuyas obras a menudo son escritas por profesionales vinculados a la salud mental, y otras disciplinas.

Alejandro Gándara: "Los profesionales son necesarios, pero siempre que no se conviertan en gurús, en magos o directamente en atracadores"

Entre los libros de desarrollo personal y los que destilan consejos acerca de la actividad deportiva o las finanzas existe una vecindad manifiesta, pero ¿qué ocurre con los libros de neurociencia?

"Hay un aumento de ventas en temas 'más científicos'' relacionados con el éxito de algunos autores en concreto: Nazareth Castellanos, Alfredo Corell...", afirman desde CEGAL. Son obras cuyos argumentos están basados en el método científico. Castellanos, que el año pasado publicó el exitoso El puente donde habitan las mariposas, fusiona en su obra las ciencias y las humanidades.

"Intuyo que los libros de autoayuda a lo mejor pecan de falta de rigurosidad y de referencias", dijo en una entrevista con El Cultural, apelando a que lleva 35 años dedicada a la investigación. "Me esfuerzo en ser precisa y exhaustiva", apuntó. El reciente Neurociencia para la vida real, de Ana Ibáñez, es otro de los libros que aborda los problemas emocionales desde la óptica científica.

¿Podría ser que la desconfianza haya sido una de las causas por la que los lectores se han alejado de estos libros y ahora prefieren acudir al método 'profesional' de los verdaderos especialistas? Un estudio publicado en la revista científica Neural Plasticity a través del portal de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos reveló que los consumidores de libros de autoayuda son más sensibles al estrés. Y que estas obras no reemplazan la terapia profesional.

En esta línea se expresa Alejandro Gándara, autor de Los textos robados a la felicidad. 22 historias para vivir sin miedo (Galaxia Gutenberg), libro que acaba de ser reconocido con IV Premio de Ensayo Eugenio Trías. Es uno de esos escritores que se ha apoyado en los clásicos para abordar en su obra experiencias de desarrollo personal contemporáneas. Considera que la caída de la autoayuda "podría estar relacionada con una saturación del mercado y con un cansancio por parte del consumidor de ese producto".

"Por otro lado, creo que hay una inflación de psicología positiva, de considerar el dolor y los fracasos de la vida como algo superable. La experiencia demuestra que por ahí no se va a ninguna parte", añade a El Cultural el escritor, que opina que "los profesionales son necesarios, pero siempre que estén en contacto con otras disciplinas del saber humano y no se conviertan en gurús, en magos o directamente en atracadores".

Sarah García, booktuber: "La terapia es la base de cualquier trabajo personal y los libros son una ayuda extra, un complemento"

Por su parte, Sarah García es una booktuber al frente del canal Libros para cambiar de vida. "No creo que se pueda comparar la terapia con los libros, sean del tipo que sean. La terapia es la base de cualquier trabajo personal y los libros son una ayuda extra, un complemento", tercia al respecto. Parece que su labor, así como la de algunos influencers y podcasters, está cobrando relevancia, aunque ella no cree ser una alternativa a los libros de desarrollo personal.

¿Y si lo fuera la inteligencia artificial? Muy recientemente, han surgido aplicaciones de coaching que se sirven de la IA para ofrecer planes personalizados. Los más jóvenes estarían especialmente atraídos por estas propuestas. Y es que, si antes eran los boomers los principales consumidores de productos vinculados a la autoayuda, ahora "el futuro de este mercado son los millennials y la Generación Z", según John LaRosa, director de investigación del informe El mercado estadounidense de productos y servicios de desarrollo personal.

"La IA no sirve para esto", sentencia Gándara. Para el escritor, "la única alternativa al desbordamiento emocional de nuestra sociedad es la comunicación personal y pública, la creación de espacios íntimos y de espacios colectivos, la posibilidad de ser escuchados y atendidos por otros seres como nosotros, con las mismas dificultades y desencantos", pues "la IA carece de la humanidad contradictoria que exige como interlocutor el que desea ser escuchado".

Advertimos otra tendencia curiosa: los libros que conservan el tono desenfadado de la autoayuda, y sin embargo abogan por la imperfección, la actitud despreocupada ante la vida. El sutil arte de que (casi todo) te importe una mierda (HarperCollins), de Mark Manson, es un ejemplo. Su propio título evidencia el alejamiento de los libros de desarrollo personal, en los que prevalecen el método, la disciplina, los consejos... Sin embargo, es imposible echar un vistazo a unos y otros y no establecer analogías.

De lo que no hay duda es de que la ficción ha recuperado su espacio. Según los datos de facturación de libros recogidos por GfK, en 2025 fue el género más vendido, representando el 32 % de las ventas con un crecimiento del 10,3 % respecto al año anterior. En contraposición, las obras de No ficción –entre las que se encuentra la autoayuda–, que representan el 28 % del total de ventas, disminuyeron un 3 %.

Está por ver si lo que parece un cambio de tendencia termina por consolidarse. Hasta el momento, son muchos los que siguen teniendo estos libros de cabecera. Hay quien lo tiene como un placer culpable y ni siquiera lo confesaría públicamente. En cambio, Ángeles González-Sinde acaba de reconocer en El Cultural que ha leído mucha autoayuda. Lo último, sobre el duelo cuando murió su pareja. "Y no me avergüenzo", apostilla la escritora y cineasta.