Elma Correa. Foto: Sarel Patino.

Elma Correa. Foto: Sarel Patino.

Letras

'Donde termina el verano', Premio Biblioteca Breve: el fin de la inocencia en la frontera de México

Elma Correa cuenta la historia de dos amigas de Mexicali en un verano marcado por la desaparición de una niña y por las decisiones que definirán su vida adulta.

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Donde termina el verano es un título sugerente. En él se invoca una estación privilegiada que representa el descanso vacacional y el ocio vinculado con el buen vivir, quizá más aún si se refiere a la infancia. Lo significativo aquí, no obstante, es el límite que se establece, un confín que representa el final de ese tiempo apacible, por lo que el marbete se refiere a la conclusión de esa etapa afortunada. La novela que lo encabeza le ha servido a Elma Correa (Mexicali, 1980) para alzarse con el Premio Biblioteca Breve de este mismo año.

Donde termina el verano 

Elma Correa

Premio Biblioteca Breve- Seix Barral, 2026. 302 páginas. 20,90 €

Elisa y Aimé, todavía arraigadas en la niñez, viven en un barrio de Mexicali, una de las ciudades más septentrionales de México que limita con los Estados Unidos, un lugar en el que la mixtura es palpable. Como muestra de ello, su nombre se crea por la combinación de “México” y “California”, aunque en sus calles, además de mexicanos y estadounidenses, se asientan otras etnias y nacionalidades, algo habitual en las poblaciones limítrofes. Las dos muchachas viven una relación muy intensa.

Son “mejores amigas”, un vínculo elegido y superior al de hermanas, aunque, por su actitud, algunos las confunden. Cercanas a cumplir doce años, Elisa está a punto de abandonar Mexicali porque, gracias a sus altas capacidades como atleta, le han concedido una beca para estudiar en Monterrey. Pero la noche anterior a su marcha sucede algo que las marcará para siempre. Rosario, una niña gitana con la que a veces comparten juegos, desaparece dejando un hueco que será ostensible a pesar del tiempo.

Transcurridos veinte años (hay un breve regreso anterior que también resulta revelador), Elisa y Aimé vuelven a encontrarse. Las dos son adultas y cada una ha enfocado su vida de manera distinta. Elisa nunca consiguió estar en la élite del deporte, por lo que retorna llena de frustración, y Aimé, que ha endurecido su carácter, apostó por labrarse un futuro sin grietas. Las dos mujeres perdieron mucho en el camino, sobre todo el candor y la sencillez de cuando eran niñas y aquel vínculo amistoso que las mantenía al margen de una realidad aterradora.

Una obra muy bien escrita. La historia de Elisa y Aimé está contada con agilidad y no pierde interés

Donde termina el verano es una obra muy bien escrita; no hay falta o desaliño que empañe su estilo. La historia de Elisa y Aimé está contada con agilidad y no pierde interés. La autora, además, consigue dosificar la información para que el lector permanezca siempre concernido por los pequeños avances de la acción. No obstante, la novela está configurada por otros ingredientes. Hay en ella capítulos enteros sobre la circunstancia social en la frontera.

En ellos se abordan temas como la desaparición de niños y mujeres, sobre los que se cometen violaciones y cuyos derechos se quiebran constantemente; los problemas que origina la inmigración; o el machismo estructural y la realidad de ciertos hombres que, ciegos de una masculinidad tóxica, son maltratadores. Otros, finalmente, tratan sobre la convivencia de culturas diferentes, posible cuando la relación es de persona a persona.

Este contenido, necesario para contextualizar la trama y profundizar en ella, sería idóneo si fuera solo el sustrato en el que se desarrolla la intriga de las muchachas. Pero en ocasiones su envergadura resulta excesiva, como si constituyera un fin en sí mismo.

Incluso algunos pasajes se presentan en forma de pequeños ensayos o narraciones con personajes propios que se apartan en exceso del núcleo argumental y adquieren la condición de postizos. La sola historia de Elisa y Aimé, con su desarrollo natural –lo suficientemente enjundioso–, habría bastado para mantener la adecuación de la obra sin los inconvenientes que crean los episodios añadidos