Naomi Klein. Foto: Sebastian Nevols

Naomi Klein. Foto: Sebastian Nevols

Letras

Naomi Klein carga en su nuevo libro contra los derechistas conspiranoicos del 'mundo del espejo'

La escritora trata de comprender a los liberales a partir del análisis de su “doble”, una negacionista antivacunas con la que fue confundida en redes.

19 febrero, 2024 01:59

Leer el nuevo libro de la escritora y activista de izquierdas Naomi Klein (Montreal, 1970), Doppelganger. Un viaje al mundo del espejo, es como caer en una madriguera, si bien asombrosa y erudita. Comienza con el relato de Klein sobre cómo las redes sociales la confundían con Naomi Wolf, la intelectual feminista convertida en antivacunas fanática, a la que Klein llama “mi doppelganger melenuda”.

Doppelganger. Un viaje al mundo del espejo

Naomi Klein

Traducción de Ana Pedrero e Ignacio Villaro. Paidós, 2024. 464 páginas. 26 €

Durante la pandemia, Wolf argumentó, en Internet y en un libro, que las vacunas eran un complot de un “grupo transnacional de agentes malignos” para esterilizar a la gente, convertir a los niños en drones y socavar la Constitución, entre otras afirmaciones descabelladas.

Llegó hasta el punto de que, cuando Wolf decía algún disparate, la gente tuiteaba “Pensamientos y oraciones para Naomi Klein”. Huelga decir que a Klein, una escritora seria de libros como No Logo: el poder de las marcas y La doctrina del shock, le molestaba que la confundieran con “una persona que parece ser incapaz de distinguir entre medidas temporales de salud pública y un golpe de Estado”.

Al principio, Klein trata de ignorar a la “Otra Naomi”, de ver el lado cómico de la confusión; la archiva en la categoría de “cosas que ocurrían en Internet que no eran del todo ‘reales’ (en la época en que éramos lo bastante tontos como para hacer eso con todo tipo de cosas)”. Y luego empieza a seguir obsesivamente el ascenso de Wolf en lo que ella denomina el “Mundo del Espejo” de conspiraciones salvajes y paranoia derechista.

Klein se esconde de su familia durante la pandemia para escuchar a Wolf en el podcast de Steve Bannon, hilando un análisis de su “doble” en una hábil e intrincada investigación de la cultura digital y la duplicación política.

Klein es esa especie casi extinta de activista que nunca deja de cuestionar las ortodoxias y de interrogarse a sí misma

Al perseguir obsesivamente a “la otra Naomi”, Klein trata de desafiar y comprender lo que la mayoría de los liberales intenta evitar. No cae en la tentación de despreciar a Wolf y a otros pobladores del Mundo del Espejo tildándolos de locos, sino que se sumerge en una investigación sagaz sobre sus inquietudes y su atractivo.

En su correteo intelectual por este inquietante submundo, Klein escribe de forma clara, dinámica y despiadadamente honesta, imbuida de una integridad poco común. Aporta un rigor inusual a la exploración de sí misma, incluidos sus defectos. Es esa especie casi extinta de activista que nunca deja de cuestionar las ortodoxias y de interrogarse sobre sus propias creencias. Doppelganger pone de manifiesto su excepcional habilidad para abrirse paso a través de los tópicos y las convenciones intelectuales.

Al explorar la evolución de su doble, junto con otros focos de paranoia digital que se desarrollaron en la pandemia, Klein hace un seguimiento de cómo los liberales bienintencionados empiezan a ser un reflejo de los antivacunas: “Nos definíamos comparándonos unos con otros y, sin embargo, de alguna manera, nos íbamos pareciendo cada vez más, dispuestos a declararnos mutuamente no personas”. También descubre en la derecha una “imitación de creencias y preocupaciones que se alimenta de los fracasos y silencios progresistas”.

En opinión de Klein, “cuando categorías enteras de personas quedan reducidas a su raza y su género y se les coloca la etiqueta de ‘privilegiadas’, queda poco margen para enfrentarse a las innumerables formas en que los hombres y mujeres blancos de clase trabajadora sufren abusos bajo nuestro depredador orden capitalista, y los movimientos de izquierdas pierden muchas oportunidades para establecer alianzas”. Señala que un etiquetado tan reduccionista es “muy poco estratégico”, ya que el Mundo del Espejo está esperando a personas marginadas por la izquierda, ofreciéndoles foros y simpatía.

Hay algo esperanzador en este proyecto de Naomi Klein, en su enorme ambición intelectual y alcance

La forma de madriguera de Doppelganger le permite fluir desde los influencers del bienestar convertidos en antivacunas durante la pandemia hasta los padres de niños autistas, pasando por los nazis, Israel y los posibles electores políticos del marido de Klein (en 2021, su esposo, Avi Lewis, trató de obtener un escaño en el Parlamento canadiense). Sus referencias saltan de Iris Murdoch a Charles Chaplin, de Philip Roth a Marx y Freud, y uno de los grandes placeres del libro es ver cómo la mente de Klein sintetiza este confuso y volátil momento político con gran originalidad y brío.

Si la jerga de Klein puede parecer sacada de una nueva serie de Netflix, con sus “Tierras sombrías”, el “Mundo del Espejo” y los “doppelgangers”, su investigación desprende un dramatismo y una elegancia a los que resulta difícil resistirse. Empleando el lenguaje del thriller psicológico, infunde energía a su material, a menudo denso o teórico.

[De Nuccio Ordine a Naomi Klein: el pensamiento internacional del siglo XXI en diez grandes libros]

Sale de su largo forcejeo con su doble con una nueva sensación de distancia respecto a la persona que es en Internet. Como Wolf ha inyectado “una fuerte dosis de ridiculez a la seriedad con la que antes me tomaba mi personaje público”, escribe Klein, se siente liberada de su yo público. Se refiere al proceso como un “ejercicio budista no convencional de aniquilación del ego”, y cita el comentario que le hizo John Berger de que “la calma es una forma de resistencia”.

Aunque algunas de las soluciones a gran escala que Klein propone hacia el final del libro parecen obvias (reconocer nuestra interconexión), admiro su impulso de escribir para huir de la desesperación. Hay algo esperanzador en este proyecto, en su enorme ambición intelectual y alcance, en su esfuerzo por descifrar los absurdos y las ironías de nuestro desvarío político, que casi ningún otro escritor podría sacar adelante. Si tuviera que nombrar un solo libro que dé sentido a estos últimos años oscuros, sería este.