John Banville. Foto: Archivo

John Banville. Foto: Archivo

Letras

Un misterioso suicidio en la nueva novela de Benjamin Black, que aborda el conflicto palestino-israelí

'Las hermanas Jacobs', correspondiente a la imperdible saga del seudónimo de John Banville, retrata una sociedad corrupta con la Iglesia a la cabeza.

18 noviembre, 2023 01:22

El autor irlandés con o sin seudónimo, da lo mismo, ha vuelto a escribir una novela de poso, en la que une al investigador Strafford y al patólogo Quirke, desesperado y triste, después de la muerte de su esposa en la anterior entrega. Una obligada unión entre policía y patólogo de la que saltan chispas y que irá creciendo cuando Strafford se acerque a Phoebe, la hija de Quirke.

Las hermanas Jacobs

Benjamin Black

Traducción de Antonia Martín. Alfaguara, 2023. 329 páginas. 20,90 €

Banville/ Black ha sabido integrar con maestría a todos los personajes de esta imperdible saga (desde el primer colaborador que tuvo Quirke, David Sinclair), creando a su vez nuevos personajes para crear un mundo que se palpa, tangible, que pese a transcurrir en la década de los 50 en Irlanda, presenta muchas sintonías con nuestro presente. Más aún con el actual conflicto entre Israel y Palestina.

Banville/Black no le ahorra sufrimientos al bueno de Quirke, que necesita más que nunca afecto, aunque él mismo en ocasiones se boicotee. Porque en esta saga, por encima de cualquier trama, de lo que se habla es de soledad, de las trabas familiares, de la extrañeza del mundo y, de paso, la excusa es investigar el asesinato de varios personajes y poner en evidencia una sociedad corrupta, con la Iglesia a la cabeza, y la inoperancia de los que mandan; además de extrañas alianzas de intereses como las que señala la novela entre Israel y viejos nazis.

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Las hermanas Jacobs arranca con el suicidio de Rosa Jacobs, profesora, activista, progresista, judía, que tiene una rara relación con unos alemanes pudientes, que a la vez tienen negocios en Israel. Pero Quirke dice que duda que fuera un suicidio, que hay indicios evidentes de que fuese un asesinato. La hermana mayor de Rosa, Molly, periodista que apenas tenía relación con la fallecida, se acercará a Quirke, buscando consuelo o tal vez simplemente calor, mientras el patólogo sigue su descenso a los infiernos, incapaz de ser feliz, como lo fue en aquel irreal San Sebastián de la anterior novela.

Hackett pone a Strafford a trabajar junto a Quirke, lo que solo genera tirantez, pero es mejor que el lector descubra el recorrido de esta obligada pareja de baile, pues es donde se encuentra uno de los disfrutes de esta historia.

'Las hermanas Jacobs' es una novela cautivadora, repleta de bruma, en la que se impone como siempre un estilo preciso y cuidado

Como suele ser norma en sus novelas negras, lo relevante no son sus tramas, sino su estilo y las relaciones que se establecen entre los personajes. Estas relaciones están cargadas de profundidad y emoción, fomentando una red en la que cada acción se conecta con naturalidad. Sus personajes tienen hondura psicológica, sangran y se equivocan como cualquiera.

Quizá esta novela quede definida por esta frase: “Los seres humanos se conocen muy poco entre sí, incluso en sus relaciones más íntimas”. Con una estructura sólida (y un prólogo y un epílogo a modo de diario que puede plantar la semilla de la siguiente historia a la vez que explica el enigma de la muerte) y una narración fluida, la novela pone el acento en los detalles para retratar un mundo desenfocado, “regido por un azar ciego”, en el que “la necedad no conoce límites”.

Y es que el autor vuelve a descender a ese terreno difuso de lo que representa el ser humano. Un terreno de personas normales que bebe de las roman durs de Georges Simenon y Raymond Chandler. Así, el viaje de Quirke y de los demás personajes es el de la sociedad occidental, en el que las líneas morales y éticas tienden a nublarse. Un viaje que proyecta las deformidades sociales y emocionales en una novela cautivadora, repleta de bruma, en la que se impone como siempre un estilo preciso y cuidado que nos deja con las ganas de la siguiente peripecia de estos personajes tan cercanos.