Los participantes de la actividad 'Lectura en Movimiento'.

Los participantes de la actividad 'Lectura en Movimiento'. OEI.

Letras

'Iberoamérica, un libro abierto': la lectura como puente para una región que quiere leerse a sí misma

El Pabellón Iberoamericano de la Feria del Libro de Madrid pone el foco en las letras y el arte como herramientas para construir democracia.

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Un espacio para reflexionar sobre el papel de la lectura en Iberoamérica y su futuro en la región. Esto ha sido el Pabellón Iberoamericano de la Feria del Libro de Madrid, que, de la mano de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), en colaboración con CAF —banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe—, se ha consolidado en su segunda edición.

En este contexto, el ciclo ‘Iberoamérica, un libro abierto’ ha reunido en el parque del Retiro a escritores, investigadores, mediadores culturales, ilustradores y editores. El objetivo de estas actividades es colocar la lectura y la escritura en el lugar que merecen como herramientas para construir democracia, inclusión e intercambio cultural entre los países iberoamericanos.

Así, la iniciativa va más allá de ser un escaparate editorial, convirtiéndose en un espacio relevante dentro del circuito de la literatura en español. Este foro se ha servido de una extensa programación para poner en el centro los grandes retos culturales que afronta la región. Por ejemplo, entre las distintas actividades se incluyó la presentación de investigaciones que ponen de relieve que las políticas públicas se pueden convertir en motores de transformación social.

Visitantes observan las postales de la actividad 'Lectura en movimiento'.

Visitantes observan las postales de la actividad 'Lectura en movimiento'. OEI.

En esta edición del ciclo, una pregunta, en apariencia sencilla, pero que esconde mucho más de lo que pueda intuirse, ha servido como hilo conductor: ¿Qué significa leer hoy en Iberoamérica? A partir de ahí, el programa apuesta por una forma de entender la lectura como algo que supera la simple acción individual de abrir un libro, algo que contribuye a construir comunidad, conservar memoria, generar pensamiento crítico y fomentar la participación.

Para lograrlo, se han organizado propuestas muy diversas, que cubren desde diálogos sobre políticas públicas, talleres con enfoque en lo creativo, encuentros con escritores, experiencias performativas, mediación cultural y charlas sobre derechos culturales, diversidad, memoria o humor como herramienta de reflexión social.

Más allá del libro

Lectura en movimiento: hARTas del silencio’ es una de estas propuestas. Este proyecto, que se adapta y reinventa en cada edición desde su inicio en 2019, trata de extraer la lectura de los lugares típicamente asociados a ella para abrirla a un espacio público y “democratizar su acceso y reivindicarla como un acto social y cultural participativo”, como explica Esther Rabanal, una de sus responsables, a El Cultural.

Una de las mediadoras culturales de 'Lectura en movimiento'.

Una de las mediadoras culturales de 'Lectura en movimiento'. OEI.

El formato de esta actividad es tan eficaz como peculiar. Con la ayuda de una serie de mediadores culturales, el arrebatador espacio del Parque del Retiro se transformó en un recorrido a través del cual se descubrieron las biografías y obras de una serie de artistas iberoamericanas.

El primer paso fue atraer a la ciudadanía que visitaba la Feria del Libro, explicando la actividad y convenciéndolos para unirse al itinerario. Este paseo dio comienzo en el propio Pabellón Iberoamericano y, en esta edición, lo conformaban cinco paradas. En cada uno de estos puntos, y teniendo como soporte las postales basadas en la trilogía hARTas / Muy hARTas / SuperhARTas, concebida por David García Vivancos (DGV), caricaturista, y por Antònia Torelló, historiadora del arte, los mediadores culturales crearon junto al público una dinámica a través de la cual se leían fragmentos de las biografías y se relacionaban con las caricaturas de estas artistas silenciadas en el tiempo.

Los autores de la trilogía Antonia Torelló y David García Vivancos.

Los autores de la trilogía Antonia Torelló y David García Vivancos. OEI.

Según cuenta Dakota García, una de las mediadoras, esa participación del público fue fundamental. Para atraerlos a involucrarse con la actividad “fue esencial jugar con el entorno, podría decirse que no teníamos miedo de romper la cuarta pared y eso enriqueció la performance”, apunta. De esta manera, la interacción se basó tanto en el diálogo con los espectadores como en dinámicas do it yourself, como en la estación dedicada a la escultora venezolana Gego frente a la Fuente de las Esfinges del Retiro.

“La belleza del recorrido está en lo desconocido, en romper barreras y explorar nuevas narrativas. Creo que los visitantes lo apreciaron y la respuesta fue muy positiva”, reflexiona García. “Todos conocemos grandes nombres de la humanidad como Picasso, Dalí o Diego Rivera, pero no estamos tan familiarizados con Lola Álvarez Bravo, Gego o Ángeles Santos. Esa inquietud en sí misma fue la que animó a los participantes a la actividad”.

Las estaciones literarias sucedieron en algunos de los lugares más reconocibles e icónicos del Retiro. La primera parada fue el Palacio de Cristal, dedicado a la artista brasileña Tarsila do Amaral (1886-1973) y a la gallega Maruja Mallo (1902-1995), bajo el título “Vanguardias en diálogo: identidad y modernidad”. A continuación, el itinerario pasó por el Palacio de Velázquez, con la surrealista británica nacionalizada mexicana Leonora Carrington (1917-2011) y la catalana Ángeles Santos (1911-2013) como protagonistas y el tema “Imaginarios y mundos interiores: lo onírico”.

En el centro del recorrido estuvo la mencionada Fuente de las Esfinges, donde se puso el foco en el espacio como lenguaje de Gego (1912-1994): “Estructuras y redes”. La penúltima parada, junto a la estatua de la diosa Hera, rindió homenaje a la ecuatoriana Isabel de Santiago (1660-1714) y la sevillana Luisa Roldán (1652-1706), con el lema “Pioneras del Barroco: arte, devoción y resistencia”. El paseo literario culminó en la Biblioteca Eugenio Trías, donde “Memoria e identidad: memorias de México” celebró a la fotógrafa Lola Álvarez Bravo (1903-1993) y a la pintora María Izquierdo (1902-1955).

Actividades en una de las estaciones de 'Lectura en mocimiento'.

Actividades en una de las estaciones de 'Lectura en mocimiento'. OEI.

Arte y simbolismo

Entender lo que significan estos espacios es importante para vislumbrar los diferentes niveles de importancia simbólica de esta actividad. Por un lado, por supuesto, llevar a todo el Retiro, al alcance de cualquier paseante, el placer de la lectura, objetivo principal del proyecto. Por otro, también es una manera de mostrar al mundo historias de mujeres que en muchos casos han sido silenciadas o han tenido que enfrentar grandes retos para poder ser reconocidas. Poniéndolas en un escaparate como es la Feria del Libro se están rescatando sus historias y dando el espacio que se merecen para construir memoria y recuperar estas importantes biografías.

Así, esta actividad entronca perfectamente con el espíritu de la trilogía que explora, que pretende provocar una reflexión sobre el papel de la mujer en el arte y la sociedad. En este sentido, la coautora Antònia Torelló cuenta a El Cultural que la acción performativa de la propuesta es perfecta para potenciar el mensaje de la obra. “El trabajo de los mediadores y las mediadoras, las postales con las caricaturas y las reflexiones que surgieron durante el recorrido enriquecieron la experiencia y dieron a nuestro trabajo una dimensión mucho más extensa”.

Y, aunque las artistas retratadas no estén ligadas directamente con el mundo de la literatura, tanto para la organización como para la propia investigadora la lectura es el modo ideal para descubrir estas historias. “Fomentar la lectura siempre es positivo, pero fomentar la lectura alrededor de las artistas, de su conocimiento y de su trabajo, me parece incluso mejor. De este modo, conociéndolas y valorándolas, podremos no perdernos parte de nuestro patrimonio artístico simplemente por el hecho de que está hecho por mujeres”, explica la escritora.

La actividad 'Lectura en movimiento'.

La actividad 'Lectura en movimiento'. OEI.

El éxito de esta actividad se explica más allá de las dos ediciones celebradas en el marco de la Feria del Libro. Según aclara Esther Rabanal, “Lectura en movimiento” se integra en Iberlectura, un programa de la OEI que promueve el acceso equitativo a la lectura. Sus antecedentes incluyen iteraciones en Córdoba (Argentina), Cádiz (España) y Lima (Perú).

Leer es un derecho

Pero esto no ha sido todo en el ciclo ‘Iberoamérica: Un libro abierto’. Dentro de su idea de hacer del libro algo más que un objeto y entenderlo como una práctica cultural, herramienta de ciudadanía y espacio de construcción de pensamiento compartido, la OEI llevó a cabo acciones muy diversas desde su inauguración.

Un momento del acto de inauguración del ciclo.

Un momento del acto de inauguración del ciclo. OEI.

Así, se celebró el encuentro "Leer para transformar: políticas, territorios y juventudes en Iberoamérica". Este acogió la presentación del “Estudio regional sobre políticas públicas y planes de lectura, escritura, oralidad y libro”, elaborado por la OEI, Cerlalc y CAF, que sirvió para abrir un debate sobre el estado de las políticas de lectura en la región. Un informe que reivindica la necesidad de estrategias públicas sostenidas que garanticen el acceso al libro, fortalezcan las bibliotecas y sitúen la lectura como un derecho cultural y educativo. Además, estudia las diferentes iniciativas propuestas en hasta 20 países, analizando retos, programas y políticas.

La reflexión siguió con "Humor, caricatura y mujeres borradas del canon artístico", un diálogo que utilizó la ilustración y el humor (tema central de esta edición de la feria madrileña) para cuestionar los relatos tradicionales de la historia del arte y reivindicar la recuperación de creadoras invisibilizadas, muy en la línea de “Lectura en movimiento” (de hecho, Antònia Torelló fue una de las participantes en esta charla). Revisando los cánones con mirada crítica, la conversación mostró cómo la lectura también consiste en reinterpretar los relatos heredados y ampliar las voces que forman parte del patrimonio cultural compartido.

Un momento del diálogo 'Humor, caricatura y mujeres borradas del canon artístico'.

Un momento del diálogo 'Humor, caricatura y mujeres borradas del canon artístico'. OEI.

Esa dimensión participativa tuvo continuidad en el taller “Introducción a la caricatura”, dirigido por el propio David García Vivancos, que invitó al público a experimentar con la escritura humorística y el dibujo como herramientas de expresión crítica. La propuesta tuvo como objetivo reforzar la idea de que la lectura y la creación propia están entrelazadas y forman parte de un mismo proceso de apropiación cultural, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

Por otro lado, la mesa redonda "El humor como venganza" destacó por incorporar voces emergentes del panorama literario y ensayístico contemporáneo, como las de Guillermo Alonso, Rocío Collins y Daniela Demarziani generando un diálogo especialmente dinámico sobre el humor como herramienta de resistencia, memoria y transformación social. La elevada participación del público durante el coloquio confirmó el interés por abordar cuestiones de actualidad desde perspectivas innovadoras y cercanas.

Guillermo Alonso, Rocío Collins y Daniela Demarziani en el encuentro El humor como venganza.

Guillermo Alonso, Rocío Collins y Daniela Demarziani en el encuentro "El humor como venganza". OEI.

Sin embargo, la importancia de un ciclo como “Iberoamérica, un libro abierto” va más allá del conjunto de sus diferentes actividades. El valor real del evento reside en haberse consolidado como un espacio donde la cultura iberoamericana ocupa un lugar central, especialmente en un escaparate editorial con tanta relevancia como la Feria del Libro de Madrid. Los cientos de miles de lectores, profesionales del sector y agentes culturales que participan cada año en el Retiro lo convierten en escenario perfecto para este tipo de eventos, que visibilizan la diversidad literaria de la región y fortalecen las redes de cooperación entre sus instituciones.

En esta línea, la OEI lleva años impulsando programas regionales de libro y lectura, promoviendo investigaciones que orientan las políticas públicas y favoreciendo la cooperación entre gobiernos, bibliotecas, editoriales, mediadores y centros educativos de los países de Iberoamérica. Su apuesta deja clara su convicción de que la promoción de la práctica lectora solo puede generar un impacto duradero cuando forma parte de una estrategia compartida de desarrollo cultural y educativo. Así, gracias a sus esfuerzos, la organización suma la presencia de autores y editoriales de la región e impulsa la reivindicación de que la lectura es una herramienta de cohesión, de diversidad y de construcción democrática para toda la comunidad iberoamericana.