Mara

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Letras

Donde planean los pájaros

Mara Carver publica su primer libro de poemas mezclando fotografía y collage

4 diciembre, 2019 01:14

Mara Carver

Piezas azules. Barcelona. 2019. 116 páginas. 15 €

Donde planean los pájaros no sólo es un libro de poemas, sino un cuerpo de vida y escritura. Nos recibe una mujer joven, sentada en la cocina, bebiendo un vino mientras la casa duerme, en una dualidad de escritura y de vida que se funden, se nutren, porque atestiguan su naturaleza. En este primer libro de Mara Carver (Vitoria, 1978), con su terraza abierta al cielo del verano, en su fiebre nocturna, descubrimos la helada en los geranios en la luz del invierno. Estamos ante una casa donde planean los pájaros, donde se crea un mundo nuevo que sólo en su palabra cobra forma, en esta construcción de una pareja joven con sus hijos y el resplandor en los ojos. Todo es luminoso, todo es fulguración, intimidad, todo es la belleza que se nombra de frente, porque es lumbre de abrazo. Todo es un firmamento que se va construyendo letra a letra, instante por instante, ante una fotografía plástica de la vida que recorremos con gusto y con delectación, en un bajorrelieve que nos llama y nos toca, que nos hace habitarlo.

Leyendo Donde planean los pájaros planeamos nosotros también, ascendemos a esa plenitud de caricias y deslumbramientos. El embarazo es poema y da sentido al ser. Pero no sólo es poesía confesional: estamos ante un todo, que mezcla fotografía y collage de Mara Carver, ante una encarnación de la escritura.

Estamos ante el álbum poético de una mujer que escribe y amamanta mientras vela el silencio de sus hijos. Porque la belleza no envejece, estos poemas se levantan como un canto a la vida. Si acabas de vivir una ruptura, sentirás un regreso al paraíso. La vida es plena al pasar por Mazunte, cuando abrazamos al atardecer. Volamos en el agua, imaginamos vivir cada nueva ciudad, somos seda salvaje. Y tenemos heridas al final de los viajes, como una escritura de sus cicatrices. Porque estamos crudos. Y porque olemos aún a tierra fresca, y amamos y cuidamos nuestras manos pequeñas.