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Letras
Antología de la estupidez
Primeras páginas de '¿La estupidez? Veintiocho siglos hablando de ella', de Lucien Jerphagnon
Lucien Jerphagnon
Lucien Jerphagnon (1921-2011) fue un historiador de la filosofía, miembro de la Academia de Atenas y la Academia Francesa que en el ejercicio de su profesión se topó constantemente con referencias a la estupidez. Las encontró en obras de todas las épocas y culturas, y entre los autores más diversos: "los judíos de la época bíblica, los griegos de la época homérica, los romanos de la República o de lo que llamamos el Imperio romano, los poetas italianos de la Edad Media, los eruditos franceses del Renacimiento, los novelistas contemporáneos a Napoleón III, los periodistas de nuestras repúblicas". Todos ellos denunciaron la estupidez, se lamentaron de sus consecuencias y buscaron sus causas. En este libro, Jerphagnon presenta una antología de citas en la que recoge una obsesión milenaria por comprender esta condición de la naturaleza humana.CAPÍTULO 1
¿Acaso hay tantos estúpidos?
Eso es lo que han pensado muchos autores a lo largo de los siglos, y no han tenido empacho en decirlo. Al leer las siguientes páginas, podemos estar tentados de aplicar a la estupidez lo que José Saramago dijo de la maldad: «Todos los hombres son malos; la diferencia reside únicamente en la manera de serlo». Entonces ¿acaso habría que concluir que los listos son decididamente una excepción? Sin duda, la idea proyecta una inquietud sobre nuestra propia naturaleza...
«En efecto, la de los imbéciles es una familia muy numerosa...»
Simónides,
citado en Platón, Protágoras, 346 c
citado en Platón, Protágoras, 346 c
«¿Pero de dónde se saca la Sabiduría o dónde está el yacimiento de la Inteligencia? El ser humano ignora su camino, no se halla en el mundo de los vivos. Dice el Abismo: "No está en mí"; responde el Mar: "No está conmigo".»
Job, XXVIII, 12-14
«El número de necios es infinito.»
Eclesiastés, I, 15
«"El encanto de las palabras, la agilidad de los cuerpos" (Odisea, i, 392): si estas cosas nos parecen bienes, entonces ¿qué habrá en los profundos pensamientos del filósofo de una virtud superior a las opiniones del vulgo y de la multitud de imbéciles?»
Cicerón,
Tusculanas, V, 16
Tusculanas, V, 16
«¡Oh, qué miserables las almas de los hombres, qué ciegos sus corazones!»
Lucrecio,
De la naturaleza, II, 14
De la naturaleza, II, 14
«Sólo unos pocos son capaces de razonar con alguna profundidad...»
Arriano,
Las Guerras civiles de Roma, III, 6
Las Guerras civiles de Roma, III, 6
«Inmensa es la multitud de imbéciles.»
San Agustín,
Contra los académicos, I, 1-2
Contra los académicos, I, 1-2
«La mayoría de hombres son idiotas. Eso también es sabido.»
San Agustín,
Del libre albedrío, I, 8, 19
Del libre albedrío, I, 8, 19
«En efecto, los lerdos constituyen la gran masa.»
San Agustín,
La dimensión del alma, XII
La dimensión del alma, XII
«Amables damas, si a los hombres no les resultara más difícil demostrar su sabiduría y su virtud que su estupidez, serían fútiles los esfuerzos que hacen muchos por vigilar lo que dicen.»
Boccaccio,
Decamerón, 9ª jornada, 4ª narración
Decamerón, 9ª jornada, 4ª narración
«Pues el vulgo se deja seducir por las apariencias y por el resultado final de las cosas, y en el mundo no hay nada más que vulgo. Los pocos no tienen sitio cuando la mayoría tiene donde apoyarse...»
Maquiavelo,
El príncipe, XVIII
El príncipe, XVIII
«Amigos, habrán notado que en el mundo hay muchos más zoquetes que hombres ¡harán bien en recordarlo!»
Rabelais,
Quinto libro, VIII
Quinto libro, VIII
«Compara al sabio con la turba de los hombres, estúpida, baja, servil, inconstante, y continuamente sumida en la tempestad de las diversas pasiones que la atraen y la repelen.»
Montaigne,
Ensayos, I, 42
Ensayos, I, 42
«Pocas veces tenemos ocasión de tratar con personas completamente razonables.»
Descartes,
carta a Élisabeth, mayo de 1646
carta a Élisabeth, mayo de 1646
«Casi todos los hombres son mediocres y superficiales tanto en el mal como en el bien.»
Fénelon,
Carta a la Academia, VIII
Carta a la Academia, VIII
«El vulgo es incapaz de captar las verdades un poco profundas.»
Spinoza,
carta a Guillermo de Blyenbergh,
diciembre de 1664
carta a Guillermo de Blyenbergh,
diciembre de 1664
«Nunca habrá más que un reducido número de ilustrados y de sabios.»
Voltaire,
carta al señor Damilaville, abril de 1776
carta al señor Damilaville, abril de 1776
«Voltaire: "Todos los siglos se parecen en la maldad de los hombres". (Yo añado: y en la estupidez.)»
Schopenhauer,
Petits Écrits français
Petits Écrits français
«En su mayor parte, la humanidad está compuesta de criminales inconscientes y de imbéciles que ni siquiera se dan cuenta de las consecuencias de sus errores. A estos los salva su perfecta ignorancia. En cuanto a quienes se embrutecen deliberadamente, es evidente que son más culpables, pero la sociedad, que detesta a las personas superiores, ya se encarga de castigarlos [...]. De modo que es mucho más ventajoso ser un imbécil, pues ello nos salva en la tierra y en el cielo.»
Joris-Karl Huysmans,
En route
En route
«Cada vez que alguien mira las cosas de un modo un poco novedoso, las cuatro cuartas partes de la gente no ve ni jota en lo que les muestra.»
Marcel Proust,
El mundo de Guermantes
El mundo de Guermantes
«El simple hecho de que la imbecilidad sea para muchos hombres la única forma de inocencia es una prueba suficiente de la miseria de nuestra condición.»
Vladimir Jankélévitch,
El perdón
El perdón
«La inmensa república de los imbéciles donde Trissotin* es ciudadano de honor...»
Vladimir Jankélévitch,
Traité des vertus, III
Traité des vertus, III
«La mayoría de hombres son pobres dementes aterrorizados por fantasmas que ellos mismos engendran, pues son incapaces de dominar sus propios delirios, de los que surgen todos esos absolutos grotescos que pueblan las almas emponzoñando irreversiblemente la vida en común.»
Emil Cioran,
Ejercicios negativos
Ejercicios negativos