Rubén de Eguia es Patroclo en 'En mitad de tanto fuego'. Foto: David Ruano

Rubén de Eguia es Patroclo en 'En mitad de tanto fuego'. Foto: David Ruano

Teatro

Alberto Conejero se cura las heridas de la censura con la 'Ilíada'

El autor teatral presenta en los Teatros del Canal de Madrid el poema épico 'En mitad de tanto fuego' tras ser vetado por 'El mar' en la localidad burgalesa de Briviesca.

24 enero, 2024 02:19

Alberto Conejero como autor y Xavier Albertí como director se adentran en la Ilíada (Canto XVI del clásico de Homero y otros textos) para estrenar En mitad de tanto fuego, un montaje que llega a los Teatros del Canal el día 25 con Patroclo como único protagonista (que interpreta Rubén de Eguía) para hablarnos de la guerra y de sus víctimas y para reflexionar sobre conceptos como honor o patria.

El impulso de Conejero por escribir esta obra (su última entrega ha sido El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca, estrenada en La Abadía en colaboración con Xavier Bobés y censurada por el nuevo ayuntamiento de Briviesca) viene de la escalada bélica que vive el mundo en estos momentos y de un viaje a Grecia para estudiar y contextualizar la acción de la obra.

“Algunas imágenes son la transliteración de las encontradas en sus museos, en sus puertos o en sus montañas”, reconoce Conejero a El Cultural. De todo ello surge un “poema épico”, una escritura rapsódica en la que Conejero hilvana fragmentos de numerosos textos: “Lo permite la acción nigromante del personaje de Patroclo, que se mueve entre los vivos y los muertos. Hay citas de Lemebel, de Cernuda, de Anne Carson... De hecho, uno de los cantos de la pieza se titula Eros dulce y amargo para evidenciar la influencia de la poeta canadiense”.

"Hay un momento en el que Patroclo afirma que cuando el poeta dice que no habrá segunda Troya es porque la primera sigue ardiendo". Alberto Conejero

En el primer tramo de la obra Patroclo declara: “No estoy aquí para contar la guerra de Troya. Esta es la historia de mi carne, allí donde coincidieron la muerte y el deseo”.

Para el autor, Patroclo necesita compartir un relato de deseo, poder y deserción: “Es una historia sobre las personas que han tratado de escapar de los horrores que traen palabras como gloria, inmortalidad... Diría también que es un canto a la imaginación y una plegaria a los caídos de las guerras”.

El texto que estará en boca de Rubén de Eguía pertenece al Canto XVI pero, según Conejero, no pretende ser una versión ni una reducción sino un texto nuevo que dialoga con el de Homero: “En la escritura también fue decisivo el ensayo de Simone Weil El poema de la fuerza. Hay un momento en el que Patroclo afirma que cuando el poeta dice que no habrá segunda Troya es porque la primera sigue ardiendo. Yo añado que nunca habrá una segunda Ilíada porque la primera es infinita”.

Para Conejero, que se encuentra escribiendo una nueva obra, prepara la dramaturgia de un ballet y un próximo estreno junto a Bobés, la guerra es un acontecimiento fieramente humano.

[Antoni Benaiges, el maestro que fue asesinado por querer enseñar el mar]

“Revela nuestra condición mísera pero también, entre tanto horror, maravillosa. Por eso me he acercado a la figura de un desertor. Su desprestigio habla de cómo están construidas nuestras naciones. Por otro lado, no es difícil distinguir cuándo una novela, una película o un cuadro da cuenta de los horrores de la guerra desde una voluntad humanista –como recordatorio, como advertencia– y cuándo lo hacen como propaganda. Insisto. La guerra es una experiencia humana”.

El autor jienense estrena En mitad de tanto fuego tras su salida como director del Festival de Otoño de Madrid, del que guarda un buen recuerdo por haber estado “en el imaginario de los espectadores y de la profesión”.