Discos

R. Cooder

My name is Buddy

J. Pérez De Albéniz
Publicada
Actualizada

R. Cooder. Nonesuch 79961

Ry Cooder es, sobre todas las cosas, un extraordinario guitarrista. Tan bueno, tan sobrado, que, después de una larga trayectoria como instrumentista, prescinde del virtuosismo y confía en el espíritu de las canciones. Es decir, en el alma de la música popular. Su nuevo trabajo, editado en forma de lujoso disco-libro, podría parecer un cuento para niños grandes musicado al ritmo de vieja canción protesta. Cooder ha tocado rock and roll, blues y country. Ha escrito excelentes bandas sonoras; ha realizado labores de investigación y, como musicólogo, ha recuperado a olvidados intérpretes cubanos. Ahora se suma al desencanto social que vive un sector de la población norteamericana con un disco en el que encontramos canciones, ilustraciones, relatos breves y textos que invitan a la reflexión y al compromiso. Musicalmente, My name is Buddy resulta impecable. Una colección de canciones de espíritu tradicionalista, donde la guitarra se apoya en violines, acordeones y mandolinas para recuperar el pulso vital de un sonido necesario como el pan de cada día. "Un sonido para luchar por la paz", asegura Ry Cooder