Rosalía durante su concierto del lunes en el Movistar Arena de Madrid (foto: Europa Press). A la derecha, J. S. Bach retratado por E. G. Haussmann en 1748.

Rosalía durante su concierto del lunes en el Movistar Arena de Madrid (foto: Europa Press). A la derecha, J. S. Bach retratado por E. G. Haussmann en 1748.

Música

Tercera de picardía, el golpe de efecto musical que conecta a Rosalía con Bach

La cantante utiliza en 'Sexo, violencia y llantas' este recurso emocional propio del Renacimiento y del Barroco, que sirve para finalizar una canción triste con una sensación de esperanza.

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Rosalía arrasó en el primero de sus cuatro conciertos en Madrid dentro de su gira LUX. Arrancó, igual que en el disco, con la canción Sexo, violencia y llantas.

Al final de esta canción usa un recurso propio del Renacimiento y del Barroco para dar un golpe de efecto al final. Hablamos de la tercera de picardía, algo que Bach usaba mucho.

Las obras escritas en modo menor, como esta canción, suenan tristes o sombrías, y deberían terminar con un acorde también menor. Pero con este truco, se cambia ese último acorde por uno mayor para acabar de manera luminosa, como si un rayo de esperanza atravesara las nubes. Algo que encaja muy bien con ese lado religioso y místico de LUX.

En este vídeo puedes oír la ejecución por parte de Rosalía en el Movistar Arena y la explicación de la tercera de picardía:

El golpe de efecto musical que conecta a Rosalía con Bach

Este recurso se llama tercera de picardía porque se ejecuta simplemente cambiando la tercera del acorde: en este caso, el acorde de re menor con el que concluye la cadencia se sustituye por re mayor, utilizando la nota fa sostenido en lugar de fa natural.

Aquí una explicación un poco más técnica:

Los acordes se construyen con una combinación de tres notas distintas, que reciben el nombre de fundamental, tercera y quinta. Entre la fundamental y la tercera, se produce un intervalo de tercera, que puede ser mayor o menor en función del número de tonos y semitonos entre ellas.

En los acordes mayores, la tercera es mayor, dando como resultado un sonido que podríamos calificar como alegre o luminoso.

En los acordes menores, la tercera es menor, dando como resultado un sonido más triste, melancólico o sombrío.

En ambos casos, la fundamental y la quinta no varían.

En el caso de Sexo, violencia y llantas, la canción está en la tonalidad de re menor y, por tanto, debería concluir con ese mismo acorde: re-fa-la; pero mediante el recurso de la tercera de picardía, el último acorde (no solo al final de la canción, sino cada vez que Rosalía dice "Dios" en "y luego amaré a Dios") es re mayor: re-fa#-la.