Alejandro Guillán, alias Baiuca.

Alejandro Guillán, alias Baiuca.

Música

Baiuca, el embajador de Galicia en las pistas de baile: "Intentaré que esto dure lo máximo posible, 20 o 30 años"

El pionero de la fusión entre electrónica y folclore gallego vuelve a agotar las entradas para su doble cita en La Riviera, en el marco del ciclo Inverfest.

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Hace ya casi una década que Alejandro Guillán (Catoira, Pontevedra, 1990) adoptó Baiuca como nombre artístico y comenzó con su proyecto de fusión de música electrónica con música tradicional gallega. Surgió de la morriña, ya que entonces se encontraba viviendo en Madrid, lejos de su Galicia natal.

“Mezclas de electrónica con música latina o africana tienes tropecientas, pero con música gallega no había nada”, explica Guillán a El Cultural.

Pertenece a esa hornada de artistas que están reverdeciendo el folclore musical astur y galaico, como Rodrigo Cuevas (con quien ha colaborado) o Tanxugueiras.

A Madrid vuelve a menudo, es una ciudad que siempre le acoge bien. Este fin de semana regresa para tocar en La Riviera dos noches seguidas, este viernes 9 y el sábado 10 de enero, dentro del ciclo Inverfest. Ya no quedan entradas para ninguno de los dos días.

Es el comienzo del fin de la gira de su tercer disco, Barullo, que vio la luz a finales de 2024. En 2025 dio 50 conciertos por España y otros países como Reino Unido, Portugal, Alemania, Hungría y Noruega.

“Después de haber salido tanto al extranjero, no me cabe duda de que hay gallegos en todas partes”, observa el músico, que continuará este fin de gira hasta mayo en Barcelona, Zaragoza, Valencia, Glasgow, Londres, Coruña, Gijón, Bilbao, Sevilla y Granada.

Solpor (2018) y Embruxo (2021) fueron sus dos primeros discos, donde esa huella galega era muy evidente. Barullo es un disco más hedonista en el que esa influencia se suaviza un poco para orientarse más hacia la pista de baile y explorar diversos subgéneros de la electrónica, como el UK garage o el breakbeat.

Un disco en el que colaboran otros músicos de su tierra, como Xurxo Fernandes, Felisa Segade, las pandereteiras Lilaina, Antía Ameixeiras y el hiperactivo Carlangas, exlíder de Novedades Carminha.

El 16 de enero verá la luz Barullo Remixes, un álbum en el que otros artistas hacen sus propias reinterpretaciones de algunos de sus temas.

Pregunta. Ya lleva casi diez años componiendo música y actuando bajo el nombre Baiuca. ¿Qué siente al respecto?

Respuesta. Esto es una carrera a larga distancia, cada vez tengo más claro que el largo plazo es fundamental en todo, ser paciente y constante. Como músico, a menudo pienso en el mañana, en si de repente se va a acabar todo y nadie me va a volver a llamar. Pero es normal tener días así. Se me pasa cuando veo las caras de la gente al bailar, o cuando me dan las gracias. Es algo muy bonito. Intentaré que esto dure lo máximo posible, 20 o 30 años.

P. ¿Qué siente al ver bailar a un montón de alemanes o noruegos mientras suenan melodías tradicionales gallegas?

R. La parte electrónica es universal, pero no hay duda de que la gente está cada día más abierta a escuchar nuevas músicas. Yo intento ofrecer algo diferente, algo que suene a mí.

P. ¿Cómo van a ser estos dos conciertos en La Riviera?

R. Normalmente los conciertos de La Riviera los hago un poquito más largos que de costumbre y suele haber sorpresas, siempre llevo a algún invitado para agradecer al público que esté ahí. Estas van a ser la quinta y sexta fechas en La Riviera en las que agotamos las entradas, y la tercera y cuarta en menos de un año. Además, los conciertos en sala te permiten explayarte y tocar los temas que te apetezcan, no es como en los festivales, donde tienes que ir a cañón durante una hora o 75 minutos. Precisamente antes de hablar contigo estaba preparando cosas nuevas que nunca he tocado en directo.

P. ¿Cómo ha sido su relación con la música y su formación musical desde pequeño?

R. Fue todo muy natural. Al principio toqué el clarinete y la gaita, después fui investigando y cambiando de instrumento a lo largo de los años. Según la música que iba escuchando, me acercaba a un piano, a una guitarra… Eso me hizo avanzar hacia encontrar lo que me apasionó: las máquinas, trabajar con ordenador y darme cuenta de que podía crear muchísima música yo solo, sin ayuda de nadie más. Pero este proyecto bebe de todos esos recuerdos y experiencias que viví en mi infancia, de la época de tocar la gaita y la música gallega.

P. ¿Cuándo se pasó a la electrónica?

R. Al final, yo, que soy del 90, pertenezco a una generación que creció descubriendo lo que era Internet. Podía encontrar un montón de discos, música para escuchar, blogs, Wikipedia para buscar géneros… Fui descubriendo un montón de cosas sin centrarme en una sola escena. Soy muy ecléctico escuchando música; a veces me canso de las cosas a los dos años y me paso a otro género. Son procesos. Ahora, por ejemplo, hay momentos en los que estoy de gira y paso meses sin escuchar nada, y otras veces busco nuevos productores para ver qué se está haciendo ahora.

P. También tuvo un proyecto con el que se hacía llamar Alex Casanova. ¿En qué consistía?

R. Fue una etapa en la que me acerqué más al pop, a sonidos muy ochenteros, y lo fui reflejando en mi música. Después de tener una pequeña banda con amigos —que fue el germen de salir a tocar y crear música— entendí que estaba más cómodo haciendo música solo. A partir de ahí, empecé proyectos en los que todo pasaba por mí. En cambio, ahora con Baiuca, aunque sigo siendo el generador de ideas, disfruto mucho acercándome a músicos e instrumentistas que me inspiran con sus propias melodías y ritmos.

P. Empezó con Baiuca cuando vivía en Madrid. ¿La morriña fue determinante para que surgiera este proyecto inspirado en la tradición gallega?

R. En aquel momento fue importante a la hora de inspirarme. Esa visión de Galicia desde fuera, echarla de menos, fue clave. Esa etapa ya no está: ahora vivo cerca de Barcelona y viajo constantemente a Galicia. Ya no me siento tan despegado; fue solo aquella primera vez que salí de casa para irme fuera.

P. ¿Cómo se producen sus colaboraciones con músicos folclóricos?

R. Depende. Hay un poco de todo. Puedo sentarme a componer melodía y letra, como en el caso de “Morriña”, y con esa idea fui a grabar con la agrupación Xirandela: ellas grabaron sus voces sobre lo que yo había compuesto. Otras veces me junto con cantareiras a las que les puedo pedir que me enseñen las recogidas que hacen en las aldeas con las señoras. Hay momentos en que busco más lo que hay en la tradición para que me inspire, y otras en que yo mismo soy el compositor.

P. Esas asociaciones de música tradicional realizan una labor muy importante, ¿no?

R. Sí, en Galicia en los últimos 30 o 50 años ha habido gente que ha hecho una labor impresionante. El problema es que muchas de las personas que tenían esa sabiduría van muriendo y se pierde ese repertorio popular de los pueblos. Pero ha habido suerte: durante décadas ha habido personas que han ido casa por casa, escuchando las vidas de mujeres y personas mayores. No es fácil; no puede llegar uno y pretender que alguien le cante sus canciones y le transmita todo porque sí. Han dedicado mucho tiempo a conocer a esas mujeres, ir a sus casas, tomar café con ellas…

Alejandro Guillán, alias Baiuca.

Alejandro Guillán, alias Baiuca.

P. ¿Va a publicar algo próximamente?

R. De momento no tengo nada terminado, pero últimamente intento que los procesos de lanzamiento sean más inmediatos. Antes dedicaba más tiempo a planificarlo todo y ahora saldrá el disco de remixes de Barullo. Es un proceso que me gusta y disfruto: entregar mis pistas a otros productores y llevar la música a otro terreno. Barullo era muy de club, y los remixes llevan todo un punto más allá.

P. Después de casi diez años de trayectoria como Baiuca, ¿qué valoración hace del camino recorrido?

R. Vamos camino de los diez años y empiezo a ver con perspectiva todo lo que he podido hacer: publicaciones, discos, colaboraciones, giras… Hemos estado tocando en muchos países, conciertos por toda España, con muchos sold outs cada vez que visitamos ciudades en invierno. Reconocimientos, viajes, experiencias… Cuando empezaba, no me esperaba que mi carrera fuese así. Ahora, viéndolo con perspectiva, lo valoro mucho.

P. Recientemente ha trabajado en su primera banda sonora, para la serie Animal, protagonizada por Luis Zahera. ¿Cómo fue esa experiencia?

R. Lo pasé bien. Me gustó porque fue otro tipo de trabajo, intenso y diferente. Al principio, cuando me empezaron a enseñar el material e ideas de los guiones, a ciegas empecé a componer algunas melodías, viendo por qué caminos podía tirar. Enseguida conecté con la producción y les gustó. Cuando tenían el material de los capítulos, trabajaba con doble pantalla: en una el proyecto y en otra la serie, coordinando las escenas que necesitaban música. Fue un trabajo distinto y por eso me gustó; me llevó a otra manera de entender la creación.

P. ¿Qué herramientas de software y qué aparatos usa para producir?

R. Normalmente trabajo con Ableton y Logic. También uso cajas de ritmo, sintetizadores… Cada cosa me aporta algo nuevo. Si uno quiere hacer música diferente, necesita nuevas inspiraciones: ciertos plugins, nuevas herramientas…

P. ¿Cómo es su configuración en directo?

R. Llevo Ableton como centro de control. Desde ahí lanzo midis para los sintes, también llevo pedales de efectos y un mixer para coordinar todo eso. No uso demasiada máquina; es algo que decidí hace once años. Me gusta poder viajar solo con una maleta de mano en cabina. Le tengo aprecio a las máquinas, pero prefiero no facturar equipaje para evitar riesgos. Todo lo que llevo cabe entre mi mochila y la maleta de cabina, cambiando un poco el material según el momento.