La pianista Anna Fedorova, en una de sus actuaciones.

La pianista Anna Fedorova, en una de sus actuaciones.

Música

Anna Fedorova, rarezas, guiños a México y Auserón sinfónico

La pianista ucraniana abrirá el ciclo Grandes Autores e Intérpretes de la Universidad Autónoma, que celebra 50 años, con Rajmáninov y Músorgski

20 octubre, 2022 02:06

El ciclo Grandes Autores e Intérpretes de la Universidad Autónoma cumple 50 años. Lo dirige en la actualidad el musicólogo Germán Labrador, que la pasada temporada recogió el testigo de su compañera Begoña Lolo, su principal animadora y programadora en los últimos años.

Son ocho los conciertos previstos en el Auditorio Nacional. El primero nos presenta el viernes 21 a la pianista ucraniana Anna Fedorova (Kiev, 1991), una antigua niña prodigio que dio su primer recital a los 6 años. Ganadora de nada menos que 14 concursos internacionales, a su edad ha alcanzado un insólito grado de madurez que le permite acercarse a las obras más difíciles.

Destaca en ella una magistral combinación de musicalidad y virtuosismo, así como su versatilidad, su gallarda forma de situarse delante del piano, una innata elegancia en el comportamiento, una decidida manera de atacar la nota y una amplia gama de matices, de colores y de dinámicas. Lo que, junto a unas buenas gotas de apasionamiento, la hacen idónea para trasmitir emociones de forma muy directa, sin tapujos ni rodeos, haciendo gala siempre de una expresividad contagiosa, que vierte, por ejemplo, en su versión del Concierto nº 2 de RajmáninovRajmáninov.

Ofrecerá, el día 21, un magnífico y exigente programa cerrado con los imponentes Cuadros de una exposición, de Músorgski, cuya interpretación se ha hecho célebre. Podremos comprobarlo después de escucharla en la reproducción de cuatro páginas chopinianas, de esas que muestran la valía de un instrumentista: la Fantasía op.49, los Nocturnos nº 2 y nº 4 y la exigente, y maravillosa, Balada nº 4.

Tras este brillante inicio, el ciclo de la Autónoma se extenderá con otras
citas muy especiales e incluso insólitas. Como la que llevará a cabo el 19 de noviembre el Coro Yolotli, compuesto por mujeres de los pueblos de México, con el título Corazón de piedra verde, expresión que encierra, en palabras de su directora, Leticia Armijo, “la riqueza del pasado y el presente musical de lenguas indígenas de Mesoamérica del siglo XVI a nuestros días”.

Fedorova, que interpretará su célebre 'Cuadros de una exposición', tiene madurez para afrontar las obras más difíciles

El 17 de diciembre el especializado conjunto La Danserye rememorarará las músicas tocadas para don Juan de Austria en la galera capitana. No acaban ahí las atractivas rarezas pues el 25 de febrero del próximo año tendremos una nueva experiencia en el concierto bautizado con la expresión Ecos celtas y romanos. La Camerata Antonio Soler, dirigida por Gustavo Sánchez, nos dará a conocer músicas destinadas a dos instrumentos antiguos, dos auténticas rarezas: el carnyx celta y el cornu romano.

['Arte sonora' de Santiago Auserón]

Bajo el título Los locos de Félix Máximo López, el 25 de marzo se podrá escuchar esta zarzuela del siglo XVIII de manos de La Ritirata de Josetxu Obregón.Y un plato fuerte se anuncia para el 27 de mayo: los Carmina burana de Carl Orff. Es una fiesta de fin de curso en la que se darán cita la Orquesta Civis (formada por músicos de universidades europeas) y tres coros madrileños (Autónoma, Politécnica y CEU).

Más de 200 intérpretes en el hemiciclo. Hay todavía un concierto extraordinario, el protagonizado el 10 de junio por Santiago Auserón, protagonista en su día de la ya lejana Movida madrileña, que brindará Vagamundo, proyecto sinfónico con influencias de Bernstein, Mancini, Gershwin, Weill o Morricone.