Image: Barenboim y La Walkiria, en Madrid

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Música

Barenboim y La Walkiria, en Madrid

Interpreta a Wagner con la orquesta West-Eastern Diwan en la Plaza Mayor

31 julio, 2008 02:00

El director argentino-israelí, en la Plaza Mayor de Madrid en 2007.

Ya empieza a ser tradicional la presencia en la Plaza Mayor de Madrid de Daniel Barenboim y su orquesta West-Eastern Diwan, constituida por jóvenes palestinos e israelíes; un hermoso y caro proyecto que se viene desarrollando en Andalucía gracias a la esplendidez del Gobierno de la región. Este año, se nos ofrece nada menos que el acto I de La walkiria de Wagner, que los madrileños podrán contemplar el 5 de agosto y los sevillanos, en La Maestranza, el 6.

Pese a los lógicos problemas acústicos de la Plaza Mayor de la capital, en donde suponemos habrá de instalarse la siempre traidora amplificación, lo cierto es que el plato anunciado es verdaderamente suculento. Claro que no es el más idóneo, en efecto, para ofrecer en un ámbito urbanístico como el de la castiza plaza madrileña. Mal que bien, los asistentes podrán degustar una de las cimas del teatro musical de todos los tiempos cual es ese fragmento de la segunda de las óperas de la Tetralogía. El encuentro entre los hermanos -ellos no saben que lo son, por supuesto- Sieglinde y Siegmund en la cabaña del marido de ella, el siniestro Hunding, en una operación cuidadosamente preparada por el padre de ambos, el dios Wotan, da lugar a pasajes musicales de gran sublimidad melódica, envueltos en una muy original armonía y en una colorista y casi pictórica instrumentación.

En verdad, ese obsesivo comienzo de la obra, que se desarrolla en todo el fragor de una tempestad, el manejo del ostinato rítmico, la sucesión y trazado de los llamados motivos conductores, el maravilloso Canto a la primavera y la heroica invocación a la espada en manos de Siegmund son siempre recordables. Barenboim, que conoce esta música como la palma de su mano, cuenta con tres voces muy sólidas y solventes: la soprano lírico-dramática alemana Angela Denoke, el tenor neozelandés Simon O’Neill -según las crónicas, triunfador en el Covent Garden con el mismo cometido- y el bajo-barítono británico John Tomlinson.

La soprano Maria Guleghina en Pollensa

El verano de la ciudad mallorquina de Pollensa llega, desde hace 47 años, con la música bien escogida de un festival que transcurre a lo largo de casi dos meses. En esta edición, que comenzó el 4 de julio con el Réquiem de Verdi, hallamos sustanciosas ofertas. Lo es ese concierto que tantas veces ha interpretado el grupo Concerto Küln, presente en otras plazas, y que lleva por título Sueños de oriente. Aires turcos el día 6 de agosto con la colaboración del Ensemble Sarband, que dispone de un estupendo conjunto de bailarines derviches. El 9, actuación de la histórica Orquesta de Cámara de Berlín junto al trompetista Gábor Boldoczki. Y el 13, uno de los platos más esperados: el recital de la soprano lírico-dramática rusa Maria Guleghina con Massimiliano Bullo en el teclado. Otro ruso, el joven pianista de San Petersburgo Alexei Volodin (1977), se exhibirá en un recital el día 16.