Image: FRANÇOIS COUPERIN.
François Couperin llegó a ser una de las personalidades musicales más representativas de su tiempo. Procedente de una ilustre dinastía de músicos, se sintió siempre fascinado por la mezcla de los estilos francés e italiano, apreciable no sólo en sus obras instrumentales, sino también en gran parte de sus composiciones vocales sacras, la mayor parte de las cuales fueron escritas para voz y continuo.
Unas de las más conocidas e interpretadas son sus Tres lecciones de tinieblas para el Miércoles Santo, en las que se muestra maestro indiscutible de la expresión, la disonancia y el cromatismo. Junto a esta música bellísima, podemos escuchar otras piezas del autor para dos sopranos y continuo: un Magnificat, un motete para el Día de Pascua y el brillante Motete de saint Barthélemy.
Christophe Rousset, al frente de Les Talens Lyriques ha elegido como sopranos a Sandrine Piau y Véronique Gens. Ambas voces combinan perfectamente; las dos cantantes son expresivas y conocen todos los recursos de esta música. Pero debemos destacar una vez más el canto relajado y siempre elegante de una estupenda Gens.
Unas de las más conocidas e interpretadas son sus Tres lecciones de tinieblas para el Miércoles Santo, en las que se muestra maestro indiscutible de la expresión, la disonancia y el cromatismo. Junto a esta música bellísima, podemos escuchar otras piezas del autor para dos sopranos y continuo: un Magnificat, un motete para el Día de Pascua y el brillante Motete de saint Barthélemy.
Christophe Rousset, al frente de Les Talens Lyriques ha elegido como sopranos a Sandrine Piau y Véronique Gens. Ambas voces combinan perfectamente; las dos cantantes son expresivas y conocen todos los recursos de esta música. Pero debemos destacar una vez más el canto relajado y siempre elegante de una estupenda Gens.