James Nesbitt y Ellie de Lange en un fotograma de la serie 'En fuga'.

James Nesbitt y Ellie de Lange en un fotograma de la serie 'En fuga'.

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'En fuga', la serie que ha consolidado el imperio multimillonario del novelista Harlan Coben en Netflix

Más de una decena de sus novelas se han convertido en miniseries: 'thrillers' cortos y adictivos que ya son una de las marcas más rentables del gigante del 'streaming'.

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Harlan Coben (Nueva Jersey, 1962) es uno de los autores más rentables de Netflix. En fuga, la miniserie que ha conseguido arrebatar el número 1 global en la plataforma al final de Stranger Things, ha sido la prueba definitiva del idilio que el autor estadounidense lleva años gestando con el gigante del streaming.

Basada en la novela homónima de Coben publicada en 2019, este thriller sigue a Simon Greene (James Nesbitt), un hombre acomodado que cree tener una familia perfecta hasta que su hija mayor, Paige (Ellie de Lange), huye de casa y se ve inmersa en una espiral de drogas.

Tras localizarla en un parque y tratar de rescatarla, todo derivará en una violenta y oscura pesadilla. La serie, dirigida por Nimer Rashed e Isher Sahota, no se sale del milimetrado "método Coben", quien ejerce de productor ejecutivo.

Miniseries autoconclusivas, de menos de diez episodios para verse de una sentada, repletas de desapariciones, asesinatos, traumas, secretos familiares y una concatenación de cliffhangers que invitan al atracón.

Si algo comparten todas las ficciones de Coben es que dinamitan la imagen idílica de la vida burguesa, exponiendo sus grietas, pero sin llegar nunca a una crítica realmente afilada de la moralidad de sus personajes.

Portada de 'En Fuga', novela de Harlan Coben.

Portada de 'En Fuga', novela de Harlan Coben.

En fuga es la heredera natural del fenómeno de Engaños, otra de las novelas de Coben, que en 2024 se convirtió en uno de los títulos más vistos a nivel mundial en su semana de estreno.

De la veintena de novelas que ha publicado, más de la mitad han terminado transformadas en miniseries. No es casualidad. En 2018, Coben firmó un acuerdo global con Netflix para adaptar al menos 14 de sus libros, siendo él mismo productor ejecutivo de cada proyecto.

Ese contrato, ampliado posteriormente, ha convertido sus historias en uno de los pilares del catálogo internacional de ficción de la plataforma entre 2020 y 2025.

El autor funciona ya como una franquicia mundial, con adaptaciones en más de seis países. En España, fue Oriol Paulo quien llevó a la pantalla El inocente, basada en una novela del año 2005, que fue protagonizada por Mario Casas.

Mientras que en Francia, Netflix adaptó Por siempre jamás (2021), en Polonia Bosque adentro (2020) y Ni una palabra (2022), Atrapados (2025) fue una coproducción Argentina y en Reino Unido Safe (2018), No hables con extraños (2020) y las ya mencionadas Engaños y En fuga, todas ellas posicionándose siempre en el top 10 de la plataforma.

El escritor superventas Harlan Coben. Foto: Claudio Marinesco.

El escritor superventas Harlan Coben. Foto: Claudio Marinesco.

Este modelo de adaptación audiovisual industrializado, que encaja como un guante con los hábitos de consumo rápido, ha convertido al novelista en una suerte de showrunner de su propio universo sin dejar de escribir novelas superventas.

La última, publicada en octubre de 2025: Gone Before Goodbye, escrita junto a la actriz Reese Witherspoon.

Coben, con más de 80 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, pertenece a esa liga de escritores habituales en la pantalla.

 Se podría comparar, salvando las distancias, a Stephen King o Agatha Christie, cuyas tramas han sido adaptadas hasta la saciedad en cine y televisión, convirtiéndose prácticamente en un subgénero en sí mismas. O, más reciente, el de Freida McFadden, autora de La asistenta, otro fenómeno editorial que ha saltado a los cines este año.

En el caso de Coben, la particularidad es que casi todo su imperio audiovisual se concentra en una única casa, Netflix, que ha hecho de su nombre una etiqueta reconocible para el público.

Una alianza que nutre de contenido constante a la plataforma, quien cada vez disimula menos su apuesta definitiva por las miniseries frente a las ficciones de varias temporadas.

Este trasvase constante entre el papel y la pantalla alimenta un circuito comercial doble. Las series disparan las ventas de las novelas cuyas portadas se relanzan ya con los sellos de Netflix y las imágenes de la serie. Harlan Coben se ha convertido así en el maridaje perfecto entre el bestseller de aeropuerto y la nueva lógica del streaming.