Un momento del rodaje de 'Sirat'

Un momento del rodaje de 'Sirat'

Cine

'Sirat', un festín para los oídos: la importancia de la música y el sonido en el éxito arrollador de Oliver Laxe

La alianza entre la banda sonora de Kangding Ray y el impecable sonido de Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas hace que la película sea favorita en ambas categorías para los Goya.

Más información: 'Sirat', de Oliver Laxe, consigue la nominación al Oscar a mejor película internacional y sonido

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Al salir del cine, casi había que sacudirse de los oídos la arena del desierto. Pocas veces una película ha conseguido una coherencia tan extraordinaria entre imagen, sonido y banda sonora como Sirat, el gran éxito de Oliver Laxe que competirá por el Oscar a mejor película internacional y también, precisamente, el de mejor sonido.

Antes de eso, en los Premios Goya que se celebran este sábado en Barcelona, Sirat competirá en 11 categorías, solo superada en nominaciones por Los domingos, con 13.

La desoladora historia protagonizada por Sergi López entre raves de música electrónica en el desierto mientras busca a su hija desaparecida opta a mejor película, dirección, guion original, dirección de producción, dirección de fotografía, montaje, dirección de arte, maquillaje y peluquería, efectos especiales, sonido y música original.

Estas dos últimas categorías se han convertido en una de las grandes fortalezas de la película, gracias a la música de Kangding Ray —alias del francés David Letellier— y el trabajo sonoro de Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina, que ya han hecho historia al ser el primer equipo íntegramente femenino nominado al Oscar en esta categoría.

La música de Kangding Ray para la película es áspera e hipnótica, a ratos techno y a ratos ambient —según el nivel de acción en cada momento de la película—, que suena a peligro, a fatalidad, a impotencia ante el desierto inmisericorde; a carrocerías oxidadas, a sangre latiendo en las sienes, a boca seca, a arena atrapada en el cono de los altavoces; pero con destellos místicos en forma de arpegios cristalinos, largas notas de sintetizadores que parecen coros de ultratumba y cánticos tradicionales.

Oliver Laxe y Kangding Ray. Foto: Tamara de la Fuente

Oliver Laxe y Kangding Ray. Foto: Tamara de la Fuente

El compositor va construyendo —es licenciado en arquitectura, quizás tenga algo que ver en su visión casi espacial de la música— capas rítmicas y texturas sintéticas que no ilustran la acción de forma obvia, sino que empujan al espectador hacia un estado de trance, en sintonía con la deriva espiritual y física de los personajes en el desierto.

De hecho, Oliver Laxe y Kangding Ray han acompañado la promoción de Sirat con raves, performances y una instalación inmersiva en el Reina Sofía que prolongan fuera de la pantalla el imaginario de la película e invitan al espectador a seguir explorando esa relación entre música, baile y trance.

En cuanto al sonido, el trabajo de Villavieja, Casanovas y Praderas parte de un sonido directo extremo, capturado en condiciones hostiles de viento, arena y reverberaciones, que luego se transforma en una escritura sonora muy precisa en la sala de montaje.

Villavieja asume la captación en rodaje, Casanovas se encarga de organizar y diseñar ese material y Praderas culmina el proceso, completando y ajustando el tejido sonoro hasta convertirlo en una banda de sonido que respira con la puesta en escena.

Las tres han insistido en que el sonido se usa deliberadamente como herramienta de escritura, no como mero refuerzo técnico, algo que conecta con su trayectoria previa en títulos como As bestas, Madres paralelas o Mimosas.

En muchos pasajes, el diseño sonoro prolonga o prepara las entradas musicales —o a la inversa— de forma que el espectador no percibe cortes, sino un continuo que guía la tensión dramática, acentúa el aislamiento de los personajes y convierte el paisaje en presencia casi mística.

Esa cooperación explica que el filme haya sido distinguido a la vez por su música y por su sonido en premios como los Gaudí y que llegue a los Goya con la etiqueta de “película que se oye”, en un contexto donde el sonido del cine español arrastra todavía cierto estigma —en Instagram, por ejemplo, circulan vídeos paródicos sobre espectadores que no entienden nada cuando oyen un diálogo a media voz en una película española—.

Además de la citada nominación al Oscar al mejor sonido, Sirat fue nominada en las categorías de música original y sonido en los Globos de Oro y en los Critics Choice Awards —los premios de la crítica estadounidense— y ganó el Premio al mejor sonido —entre un total de cinco premios técnicos— en los Premios del Cine Europeo.

Imagen promocional de 'Sirat' que pone énfasis en la importancia de la música en la trama, con altavoces gigantes al fondo.

Imagen promocional de 'Sirat' que pone énfasis en la importancia de la música en la trama, con altavoces gigantes al fondo.

En los Gaudí, la película cosechó los premios al mejor sonido y a la mejor música original —y otros seis galardones—; y Kangding Ray se llevó el Cannes Soundtrack Award del Festival de Cannes —donde la película se alzó con el Premio del Jurado— y el premio de la crítica de Los Ángeles.

En los Goya, la música original de Kangding Ray competirá con Carla F. Benedicto, por El talento; Iván Palomares de la Encina, por Leo & Lou; Julio de la Rosa, por Los tigres; y Aránzazu Calleja, por Maspalomas.

En la categoría de mejor sonido, Sirat competirá contra El cautivo; Los domingos; Los tigres y Sorda.