Una mujer piensa ideas mientras trabaja.

Una mujer piensa ideas mientras trabaja. iStock

Ciencia

La psicología dice que las personas más inteligentes son aquellas que se acuestan más tarde por la noche

Los expertos aseguran que las personas con hábitos nocturnos pueden mostrar mayor agilidad mental y creatividad en determinadas tareas.

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Las claves

Las claves

Las personas noctámbulas tienden a activarse mentalmente y ser más productivas en las últimas horas de la noche.

La psicología relaciona este fenómeno con los ritmos circadianos, que regulan el reloj interno de sueño y energía.

Estudios indican que los noctámbulos suelen puntuar más alto en indicadores de inteligencia como agilidad mental y creatividad.

Aunque los madrugadores encajan mejor en rutinas sociales, la clave está en respetar el propio ritmo y descansar lo suficiente.

Son muchas las personas que, mientras el mundo duerme, sienten cómo su mente no deja de activarse.

Ideas, opiniones, planes… esa energía que durante el día a veces cuesta encontrar aparece de forma natural en las últimas horas de la noche.

A estas personas se les llama noctámbulas, suelen despertarse más tarde y tienen un ritmo de vida que no siempre encaja con los horarios de los demás.

Y es que, mientras la mayoría va cerrando el día, para ellas todo parece continuar y además, con mayor actividad.

Suelen estar más inspirados por las noches y no les pesan los quehaceres aunque ya haya pasado la medianoche.

La psicología ha intentado dar respuesta a este fenómeno y lo relaciona con los llamados ritmos circadianos, es decir, el reloj interno que regula cuándo sentimos sueño y cuándo sentimos energía.

Según aclaran los expertos de Mundo Psicólogos, no todas las personas lo tienen ajustado de la misma forma, y eso explica por qué unos rinden mejor por la mañana y otros parecen 'despertar' cuando el día termina.

En el caso de las personas nocturnas, su mente parece activarse con más facilidad en ambientes tranquilos, sin interrupciones y con menos exigencias externas.

Esa calma nocturna favorece la concentración y puede potenciar la creatividad, la reflexión y la rapidez mental.

De hecho, algunos estudios han observado que este tipo de perfil puede destacar en tareas que requieren pensamiento ágil, memoria inmediata o soluciones creativas.

Los especialistas estiman que las personas noctámbulas tienden a puntuar más alto en ciertos indicadores de inteligencia, especialmente aquellos relacionados con la agilidad mental y la capacidad de resolver problemas de forma rápida.

Sin embargo, las personas madrugadoras suelen encajar mejor en las rutinas sociales más estructuradas, lo que puede traducirse en mayor constancia académica o profesional.

Por eso, más que hablar de 'mejores' o 'peores', la psicología actual insiste en que cada persona tiene un tipo de funcionamiento distinto.

Lo más importante es descansar lo suficiente para que la mente funcione de forma óptima y el cuerpo rinda bien, evitando problemas de salud y manteniendo un buen equilibrio en el día a día.