Imogen Potts en 'La cronología del agua'

Imogen Potts en 'La cronología del agua'

Cine

'La cronología del agua': Kristen Stewart debuta en la dirección con un chapuzón en la memoria del trauma

La actriz adapta las memorias de la escritora Lidia Yuknavitch para realizar un retrato violento e incómodo de la experiencia universal femenina.

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La cronología del agua comienza con imágenes fragmentadas de sangre corriendo por el sumidero. No asistimos a la ruptura del embrujo de la niñez con la primera menstruación, como en Carrie (Brian De Palma, 1976), sino al aborto de su protagonista, la escritora Lidia Yuknavitch, cuyas memorias autobiográficas adapta la película.

En ambos filmes, el agua aparece como símbolo de pureza, capaz de arrastrar la vergüenza del deseo femenino, pero en el caso de la ópera prima de Kristen Stewart (Los Ángeles, 1990) también sirve como forma de reclamar ese deseo como propio.

Yo sangraba, lloraba, meaba y vomitaba. Me transformé en agua”, dice su protagonista, quien solo es capaz de verbalizar su daño bajo el agua. Refugiada desde niña en la natación, Lidia sueña con ser “un anfibio sin género” porque sabe que guarda un secreto en la piel.

La película de Stewart reconstruye la descarnada novela homónima (2011) tal y como la concibió su autora, quien considera que la vida siempre se cuenta desordenadamente, sin esa relación causa-efecto que ansiamos. A través de recuerdos filmados sin orden cronológico, en forma de destellos, la cineasta bucea por la terrorífica infancia de Yuknavitch, atrapada en el hogar de un padre abusador y una madre alcohólica, y su adultez precoz, marcada por el trauma, las adicciones y la escritura como única salvación.

“A veces creo que mi voz llegó a través del papel”, dice la protagonista, interpretada por la magnética actriz británica Imogen Poots, a la que la cámara sigue incansablemente. La acompaña en sus estrictos entrenamientos como promesa olímpica, durante las agresiones sexuales de su padre, en esa relación de dependencia con su hermana (Thora Birch), en la pérdida de su hija y en su alcoholismo descontrolado.

Esa pulsión autodestructiva empapa su escritura, heredera del legado beatnik de Diane di Prima, y configura la fragmentación de la historia. Dividida en cinco capítulos, esta fidelidad a la estructura de la novela resulta estimulante la mayor parte del metraje aunque termina por ser extenuante.

Aun así, debemos alabar la ambición de Stewart como cineasta y su interés no solo por adaptar el testimonio de Yuknavitch sino también trazar un retrato violento e incómodo de la experiencia universal femenina.

Imogen Potts, en 'La cronología del agua'

Imogen Potts, en 'La cronología del agua'

La intérprete, que alcanzó la fama por películas comerciales como Crepúsculo (2008) o Blancanieves y la leyenda del cazador (2012), ha reorientado su carrera hacia proyectos autorales, como Personal Shopper (Olivier Assayas, 2016), Crímenes del futuro (David Cronenberg, 2022), Sangre en los labios (Rose Glass, 2024) y Spencer (Pablo Larraín, 2021), que le valió su primera nominación al Oscar.

Este arriesgado debut no sorprende viniendo de una actriz que conoce demasiado bien Hollywood y ya no pretende encajar en sus estándares.

La cronología del agua

Dirección: Kristen Stewart.

Guion: Kristen Stewart, Andy Mingo, Lidia Yuknavitch.

Intérpretes: Imogen Poots, Thora Birch, Susannah Flood, Michael Epp, Kim Gordon, Tom Sturridge.

Año: 2025.

Estreno: 9 de enero