Image: Bohemian Rhapsody gana la batalla, Roma ganará la guerra

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Cine

'Bohemian Rhapsody' gana la batalla, 'Roma' ganará la guerra

La película de Brian Synger se proclama ganadora en la categoría de drama, pero Roma se destaca en su carrera hacia el Óscar con los premios a la mejor película extranjera y el premio al mejor director para Alfonso Cuarón

8 enero, 2019 01:00

Roma, de Alfonso Cuarón, no se llevó el premio gordo en los Globos de Oro porque las reglas le impedían aspirar al galardón al mejor drama al estar rodada en español y en mixteca. La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood solo admite en las categorías de mejor película, ya sea en drama o en comedia, filmes que estén rodados en inglés. De esta manera, Cuarón se tuvo que conformar con el premio en la categoría de mejor película extranjera y con un más que significativo premio al mejor director que hace pensar que, de servir esta gala como anticipo de los Óscar, Roma se dispone a arrasar en los galardones de la Academia de Hollywood. De ser así, sería la primera vez que una película consigue la estatuilla en la categoría de Mejor Película y de Mejor Película de Habla no Inglesa.

Ante la imposibilidad de aupar a Cuarón al Olimpo, los Globos de Oro se han decantado por una película resultona como Bohemian Rhapsody, un buen entretenimiento que, sin embargo, resulta insuficiente para atrapar la vida de un icono del pop-rock tan polémico como Freddy Mercury. Rami Malek se alzó como mejor actor por su interpretación en la película, pero más llamativa resultó la ausencia en la gala y el ninguneo a Bryan Synger, acusado de abuso sexual poco antes de terminar una película de la que fue despedido, pero en la que aparece como único director en los títulos de crédito. La otra gran favorita en la categoría, Ha nacido una estrella, al final casi se va de vacío. Ni Bradley Cooper tuvo suerte en las categorías de mejor actor protagonista y director, ni Lady Gaga en un apartado de mejor actriz protagonista de drama en el que partía como favoritísima. Finalmente, y de manera totalmente inesperada, fue Glenn Close quien se llevó el gato al agua por su papel en La buena esposa. La Germanotta tuvo que conformarse con el galardón a la mejor canción por Shallow, escrita junto a Mark Ronson, Anthony Rossomando y Andrew Wyatt. Por su parte, Regina King consiguió el premio a la mejor actriz de reparto por El blues de Beale Street, película del director de Moonlight Barry Jenkins.

La mejor comedia del año para los miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera es una Green Book que todavía no se ha estrenado en España, pero que suma con este premio nuevos alicientes para acercarse al cine: dúo actoral de altura con Viggo Mortensen y Mahershala Ali (que ganó en la categoría de actor de reparto), el director Peter Farrelly brillando en la comedia dramática tras años de buscar la risa fácil de la mano de su hermano Bobby en filmes como Algo pasa con Mary y un guion (también premiado) que aboga por la concordia y la fraternidad en plena era Trump. El mejor actor protagonista de comedia fue para un Christian Bale irreconocible en El vicio del poder como Dick Cheney, el vicepresidente de los Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush Dick, mientras que Olivia Colman recibía el galardón a la mejor actriz de comedia por su papel de la Reina Anna de Inglaterra en La favorita, de Yorgos Lanthimos.

Spider-man: Un nuevo universo se impuso en la categoría de mejor película de animación en un año en el que la competencia era feroz con filmes como Isla de perros o Los increíbles 2 y Justin Hurwitz logró el único premio para First Man gracias a su imponente Banda Sonora.

El año de Michael Douglas

En el apartado televisivo, Michael Douglas se convirtió en el gran triunfador de la noche por su papel de Sandy Kominsky en El método Kominsky. Tanto el veterano actor como la comedia de Chuk Lorre se llevaron un galardón. La sexta y última temporada de The Americans consiguió el premio a la mejor serie dramática y El asesinato de Gianni Versace resultó vencedora entre las miniseries y películas para la televisión, categoría en la que también fueron destacados Patricia Aquette como mejor actriz (Fuga de Dannemora) y Darren Criss (El asesinato de Gianni Versace) como mejor actor.

Sandra Oh, presentadora de la gala junto al humorista Andy Samberg, se llevó el Globo de Oro a la mejor actriz de serie dramática por Killing Eve y Richard Madden, visto en Juego de Tronos, el de mejor actor en la misma categoría por El guardaespaldas. También se llevaron el gato al agua Rachel Brosnahan (mejor actriz de comedia por La maravillosa señora Maisel), Patricia Clarkson (mejor actriz secundaria por Heridas abiertas) y Ben Whisaw (mejor actor secundario por A very English Scandal).