Rubén y Daniela, dueños de un taller de carpintería.

Rubén y Daniela, dueños de un taller de carpintería.

Sociedad

Rubén, carpintero en España: "Cuando sólo quedemos cuatro o cinco es cuando la gente nos va a echar de menos"

Junto con Daniela, han creado con éxito la empresa de carpintería Maderiz, una muestra más de que es un sector que sobrevivirá a la IA.

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Las claves

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La industria de la madera en España enfrenta una escasez de profesionales, especialmente por la falta de relevo generacional entre carpinteros y ebanistas.

Rubén, joven dueño de una carpintería en Madrid, advierte que la sociedad valorará más estos oficios cuando queden muy pocos trabajadores para cubrir la demanda.

La inteligencia artificial no puede sustituir los oficios manuales, según Rubén, quien destaca la importancia insustituible de los trabajadores técnicos en reformas y obras.

Rubén inició su carrera en la carpintería desde joven y ha desarrollado varios negocios familiares, impulsando un taller especializado en piezas a medida en Madrid.

La industria de la madera requiere de profesionales que lleven a cabo las obras y reformas que exige el mercado. Siempre será necesario un carpintero que monte un armario desde cero; también un ebanista que diseñe un mueble de forma personalizada.

Sin embargo, con el paso de los años, la escasez de este tipo de profesionales se ha convertido en una realidad. El principal problema reside en que no hay relevo generacional para el momento en el que los actuales carpinteros se jubilen.

Rubén, joven dueño de una empresa de carpintería a medida en Madrid, ha avisado en una entrevista con el podcast especializado Sector Oficios que la gente se va a preocupar por la falta de trabajadores cuando no haya suficientes trabajadores para cubrir la demanda de obras o reformas.

Escasez de profesionales manuales

"La gente se va a dar cuenta cuando prácticamente quedemos cuatro o cinco, ahí es cuando de verdad lo van a echar de menos. De hecho, ya lo están empezando a notar porque no hay carpinteros, fontaneros, electricistas...", advierte.

Además, recuerda a la sociedad que la inteligencia artificial no va a ser capaz de sustituir a este tipo de oficios técnicos. "Cuando le pregunten a Chat GPT cómo se arregla y vean que no funciona se darán cuenta que Chat GPT eso no te lo arregla, te lo arregla el oficio".

Rubén cuenta durante la entrevista que él empezó a especializarse en el mundo de la madera porque de pequeño no le gustaba estudiar y, como su abuelo tenía un negocio de carpintería, empezó a trabajar con él a los 16 años.

Muy pronto la familia le mandó a Panamá para colaborar en la construcción de un hospital, pero sólo aguantó un mes. En su regreso a España, en un impulso emprendedor a los 21 años, montó un negocio de carpintería y de fabricación de cocinas con la cooperación de su madre.

Años más tarde, ya con más bagaje en el sector, creó otro taller de carpintería, bajo el nombre de Maderiz, ubicado en Madrid y centrado en el diseño de piezas de madera a medida. Este nuevo negocio fue impulsado en la pandemia con la cooperación de Daniela, momento en el que el proyecto empezó a carburar y se profesionalizó.

Pasó de formar un equipo junto a su madre a hacerlo con su pareja, pero en ambos casos con el mismo hilo conductor: la pasión por un oficio manual con el que se puede construir con las propias manos elementos tan importantes como armarios, cocinas, ventanas, puertas o estanterías.