Una escena de 'La desconquista'. Foto: David Ruiz
'La desconquista', historia verdadera de la conquista de los teatros por Ron Lalá
El grupo artístico capitaneado por Álvaro Tato y Yayo Cáceres pergeña un espectáculo basado en las crónicas de las Indias repleto de momentos de gran ingenio y chufla.
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Los ronlaleros han vuelto a las andadas de sus primeros espectáculos inspirados en episodios y personajes de la literatura del Siglo de Oro. Ahora son las crónicas del Descubrimiento las que han estimulado su nueva obra: La desconquista . Es divertida y vivificante como la risa y también con su punto de emoción. Han recalado en el Teatro Infanta Isabel hasta que el público dicte.
Hace ya más de veinticinco años que varios talentos se conjuraron con el favor de las estrellas: el director argentino Yayo Cáceres con el poeta dramático Álvaro Tato, el músico y actor Juan Cañas y el compositor y cantante Miguel Magdalena, y a ellos se unieron después los comediantes Íñigo Echevarría y Daniel Rovalher. Su vano propósito era funcionar como ¡compañía estable!; no sabían entonces que esta fórmula ya estaba proscrita en el panorama teatral patrio.
A pesar de ello, perseveraron y en todos estos años han logrado forjar un estilo, fundamentado en recuperar el texto en verso (empeño de Tato) que entreveran con canciones y música (de cosecha colectiva) y cuyo rumbo lo marca el cachondeo y una puesta en escena guiada por la poética de la sobriedad y el poder extraordinario del teatro para expresar lo imaginario (tarea de Cáceres). Un teatro alegre y festivo, que en muchas ocasiones recuerda el tablado de los cómicos de la legua y donde el ingenio y la calidad y versatilidad de los intérpretes se ha ganado al público.
La desconquista podría verse como una parodia de las aventuras de tres personajes que viajan a América en busca de riqueza y una vida mejor, pero quien haya leído crónicas de las Indias comprobará que las desdichadas peripecias de estos tres personajes no están tan lejos de las que, por ejemplo, escribió Núñez Cabeza de Vaca sobre su desgraciada expedición a la Florida.
Con desbordante imaginación Álvaro Tato ha trenzado un ramillete de episodios al modo de los pasos de Lope de Rueda en los que los "conquistadores" protagonistas van perdiendo su máscara de igual manera que muchos de los tópicos de la épica del descubrimiento del Nuevo Mundo se derrumban, aunque siguiendo una postura crítica que no toma partido.
La obra sirve momentos de gran ingenio y chufla, pienso en la escena de los jaquetones acechando a los náufragos, una delicia surrealista interpretada por Magdalena con su bonita voz; no digamos ya la apología a la patata con los despiporrantes y agudos ripios a tan insigne tubérculo; o el número de "la cucharita", otra iluminación humorística. Hay también momentos de lirismo y emoción, como la preciosa nana Felipillo, inspirada en la figura del gran monarca español constructor de El Escorial.
Todo ello defendido con una eficaz y limpia puesta en escena presidida por la vela de una nave a la deriva con tres náufragos: son el marino Fulano (Cañas), el capitán Hernán Galán (Rovalher) y fray Pío (Diego Morales). Los tres tienen estupendas voces, bailan, cantan y se dan maña en sus quehaceres cómicos. Se suman a ellos dos cronistas-músicos (Magdalena y Luis Retana) que, en los márgenes de la escena, regulan como diapasones el tono y las trazas bufas del relato para conducirlo musicalmente hacia coplas y tonadas de raigambre gaditana.
Con el público entregado, todo discurre con dinamismo y alegría hasta las acertadísimas sorpresas del final que no voy a desvelar y que le dan coherencia crítica a la idea que atraviesa la obra sobre la conquista de América. Recordé los primeros versos de A contratiempo que musicó Chicho Sánchez Ferlosio: "Carabelas de Colón/ todavía estáis a tiempo,/ antes que el día os coja,/ virad en redondo presto, presto./". A la vez me confirmó que pocas tierras hay que enamoren tanto como Cádiz, los ronlaleros lo saben, porque también han caído en sus redes. Muestra de ello es este espectáculo que le tributan y con el que se han doctorado cum laude en ingenio y poética chirigótica.
La desconquista
La desconquista. Teatro Infanta Isabel.
Reparto: Marino Fulano / Felipe II / Bufón / Carlos V – Juan Cañas
Cronista / Tiburón / Marinero / Mosquito / Patata / Huitzilopotchli / Demonio – Miguel Magdalena
Fray Pío / Sor Pía / Madre Priora / Inquisidor – Diego Morales
Cronista / Tiburón / Marinero / Mosquito / Patata / Ángel / Indio – Luis Retana
Hernán Galán / Pícaro Juan / Padre – Daniel Rovalher
Creación colectiva: Ron Lalá
Dramaturgia y letras: Álvaro Tato
Composición y arreglos: Yayo Cáceres, Juan Cañas, Miguel Magdalena, Daniel Rovalher
Dirección: Yayo Cáceres
Dirección musical: Miguel Magdalena
Vestuario: Tatiana de Sarabia
Escenografía: Ron Lalá y Tatiana de Sarabia
Iluminación: Miguel Ángel Camacho
Diseño de producción: Ron Lalá / Emilia Yagüe
Distribución: Emilia Yagüe Producciones