Donna Conlon: 'Talisman 3', 2026. Foto: Espacio Mínimo

Donna Conlon: 'Talisman 3', 2026. Foto: Espacio Mínimo

Arte

Donna Conlon, la artista que habla el lenguaje de los pájaros

La galería Espacio Mínimo de Madrid presenta los últimos trabajos de esta artista que se inspira en los colibríes, unos pájaros que para los aztecas simbolizaban el alma de los guerreros muertos.

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Los pájaros, como las personas, tienen dialectos que varían según la región. Dentro de una misma especie, en distintos lugares va cambiando el timbre del trino. Estos animales también imitan sonidos mecánicos o expresiones humanas ligadas al lugar donde viven.

Donna Conlon. Listen to the Hummingbird

Galería Espacio Mínimo. Madrid. Hasta el 16 de mayo. De 4.000 a 15.000 €

La artista Donna Conlon (Atlanta, 1966) probablemente esté al tanto de todo esto: antes de dedicarse al arte, estudió un máster en biología, centrando su tesis en los pájaros carpinteros. Tras un periodo inicial como escultora, ha pasado a desarrollar un lenguaje estético que emplea múltiples formatos: vídeo, performance, dibujo y escultura.

Hace décadas que vive y trabaja en Panamá, donde incorpora su naturaleza a una obra que reflexiona sobre la coexistencia entre el ser humano y su entorno. Podemos contemplarla en una preciosa muestra que le ha dedicado la galería madrileña Espacio Mínimo. En ella, Conlon continúa con un camino que sigue el rastro de gorjeos y plumas.

Con su título, Listen to the hummingbird (Escuchando al colibrí) hace referencia a una canción de Leonard Cohen e incide en la fascinación de la artista por los colibríes. Ya en el vídeo De las cenizas (2019), Conlon rendía homenaje al minúsculo ser volador, que los aztecas consideraban una encarnación de sus guerreros muertos.

Ahora, aunque las obras no tratan sobre esta especie concreta, sí continúan desarrollando una poética ligada al universo “pajarero”. Las esculturas de las series Talismanes y Exvotos están hechas de tornasoladas plumas de guacamayo y loro sostenidas por estructuras de cobre y plata reciclada.

Donna Conlon: 'The Last Owl (El último Búho)', 2025. Foto: Espacio Mínimo

Donna Conlon: 'The Last Owl (El último Búho)', 2025. Foto: Espacio Mínimo

En su materialidad, aluden la conjunción de estos animales en riesgo de extinción con la amenaza que para ellos supone, entre otras industrias, la minería. Con un aspecto frágil de bella joya, evocan los tocados de pueblos originarios, afectados también por la violencia de la extracción de materias primas.

En la planta baja se expone Vestigio, una campana de vidrio que contiene el plumón de un mismo ave, recogido por Conlon. La recolección es una metodología particular, que combina la atracción hacia un objeto con la sistematización propia de una colección. Esta pieza está conectada con el vídeo titulado El último búho, que muestra un escenario distópico en el que los pájaros han dejado de existir: el filme culmina cuando una mujer que vive rodeada de sus representaciones, suelta las plumas de la estructura vítrea haciéndolas volar.

Tiene algo de recolección la película [birds chirping], hecha de fragmentos de películas en los que suenan trinos. La operación nos hace pensar en la cita de Cohen que abre la muestra: Listen to the hummingbird / Whose wings you cannot see / Listen to the hummingbird / Don’t listen to me. Toda una declaración de intenciones con la que la artista nos invita a no escucharla a ella y a girar nuestra atención hacia los dialectos de los pájaros.